¿Cuánto tiempo vas a fingir decir que estás bien cuando no es verdad?
El día que ella apareció en mi vida, supe que todo cambiaría para siempre. No tenía idea de que el destino nos deparaba un camino lleno de obstáculos y sufrimiento, pero lo único que estaba seguro era que ella era la única que podía hacer que mi vida fuera un caos perfecto.
24 de noviembre del 2142 a 28 de noviembre de 2142
Cuando era pequeño, debería tener unos catorce o quince años, desperté siendo alumbrado por la luz del alba y los pequeños y luminosos primeros rayos del sol. Al abrir los ojos a lo lejos pude percibir voces lejanas que gritaban con fervor, no podía entender qué pasaba, mi hogar siempre fue un lugar tranquilo y calmo. En mi afán de saber qué era lo que estaba sucediendo, me acerqué al vestíbulo tratando de ocultar mi presencia para poder suscitar a mi oído y así poder escuchar de manera más nítida lo que conversaban con tanto fervor e insensatez, ante el hecho de que los disturbios y discusiones en la ciudadela podrían conllevar a un delito menor. A lo lejos podía diferenciar la voz del viejo y mis padres, me acerqué más para escuchar con un poco más de claridad la conversación y al arrimarme escuché al viejo decir.
— Se lo han llevado, no entiendes rey, se llevaron a tu hermano pequeño, los Zeros se lo han llevado hoy en la mañana —se escuchaba la voz de mi abuelo sofocada y preocupante.
— Baja la voz padre, quizás el pequeño imbécil rompió una de las reglas y fue llevado para recibir un castigo, quizás desobedeció alguna ley o norma —respondió rey de manera fría y sin preocupaciones como siempre lo hacía mi padre.
— Acaso no lo entiendes, los malditos Zeros se llevaron a tu hermano— decía el viejo impactado ante la frialdad de su hijo.
— ¡Te lo repito baja la voz y no insultes!, el pequeño Eli está durmiendo en el otro cuarto y no quiero que se despierte y se entere de esto. —respondió rey mientras tomaba de los hombros al abuelo.
— ¿Acaso no te importa tu hermano? —El viejo se veía realmente molesto e impresionado.
— Si los Zeros se lo llevaron ha de haber sido por qué rompió las normas y si rompió las normas que impuso la ciudadela se lo merecía —respondía rey con cara de molestia ante las palabras del viejo contra los Zeros y la ciudadela.
— ¿Prefieres a la maldita ciudadela antes que a tu familia? ¿Qué demonios te pasa? —el viejo se mostraba realmente molesto y enojado con el actuar frío de su hijo hacia su familia.
— ¡Deja de insultar a la ciudadela o te reportare, deberías irte ahora! —Replicaba rey mientras cerraba la puerta de entrada en la cara de su padre.
Mi madre se acercó al rey al ver cómo le cerraba la puerta al viejo en la cara y tocó su hombro.
— ¿Acaso estás bien? ¿No quieres preguntar qué pasó con tu hermano? —acotó mi madre.
— El pequeño imbécil debió de romper una norma y si es así está donde debería estar—. Siempre me sorprendió lo frío e insensible que podía llegar a ser rey.
— ¿Estás seguro de no intentar averiguar qué fue lo que pasó? —volvió a preguntar mi madre ante la negatividad de este.
Rey miró de mala manera a mi madre y dijo:
— No sigas las locuras de mi padre.
— Está bien, iré a ver al pequeño Eli—. Sorprendida por la reacción de su marido, mi madre decidió terminar la conversación.
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La verdad detras de sus ojos
Teen FictionEspero que les guste y disfruten de esta historia, la cual escribí para tres personas importantes en mi vida. Mi primer amor, quien me hizo comprender que más allá de la distancia, se podía amar de la manera más hermosa posible. A ella, van dedicada...
