Merece la pena hacer lo que todos hacen, lo que se supone que se debe hacer más veces de las que realmente quieres, estando pendiente de lo que te digan los demás, cuando según tú, te sientes diferente, solamente eres una copia de lo que ellos quieren, crecer es saber que la vida es mucho más compleja de lo que creemos, que te tienes que adaptar a ella, porque le vale mierda tus planes, la vida te golpeara incluso cuando estés en el suelo, hundiéndote cada vez más en la tierra, hay cosas que se escapan de nuestras manos y hay que aprender a desistir de ellas, porque no tenemos la capacidad del todo, nos mienten diciendo que si queremos podemos tenerlo y nos pasamos perdiendo el tiempo buscando lo difícil, dejando escapar las cosas simples de la vida, muchas veces es bueno desistir en lo que llevamos fallando, hay que hacerse a un lado cuando sentimos que no estamos avanzando, cuando nos quedamos estancados, es bueno cometer errores que nos dejen una enseñanza pero no es bueno quedarse solo en ellos, hay que dejar la piedra de lado, correrla de tu camino para poder avanzar en los demás sueños, creo que nos boicoteamos a nosotros mismos cuando no somos capaces de entender que no todas las cosas están al alcance de nuestras manos, que no hay mal que por bien no venga, esas cosas son mentira, no siempre lo negativo trae algo positivo, no siempre podemos aprender de las cosas malas, solo nos mentimos a nosotros mismos, intentando conformarnos diciendo que es bueno que pasen cosas malas para aprender de ellas, una mierda, no hay nada bueno en perder a un ser querido, por eso ríe cuando puedas y llora cuando lo necesites que la vida es una rueda de problemas, a quien si la dejas siempre vuelves al mismo destino.
Me cambiaba rápido, metiendo la soga, los guantes y las cosas en la mochila para dirigirme hacia la escuela, solo esperaba que Elí no esté lo suficientemente enojado conmigo como para no querer hablarme, eso realmente me preocupaba, mientras pensaba termine de ordenar todas las cosas y me dirigí directamente hacia el carro sin siquiera desayunar, debía llegar al instituto temprano para poder encontrarme con él antes de que entre a clases.
Mientras estaba en el auto pensaba muchas cosas, que le diría, cómo lo afrontaría, seguramente estaba realmente cabreado porque lo había dejado esperando y nunca aparecí, demasiadas cosas rondaban por mi cabeza tantas que el tiempo pasó y no me había dado cuenta que ya había llegado, me baje del carro, salude al chofer y me quede esperando verlo, cuando de repente lo veo bajar del auto, estaba segura que me vio pero se dirigió hacia la otra dirección, me estaba ignorando, no sabía qué decirle cómo afrontarlo, tenía miedo de su reacción, qué haría si no me quería hablar, si lo perdía estaba segura que volvería a caer, él todavía no me había enseñado cómo vencer la ansiedad de una pérdida así que más allá del miedo me lance a por el.
— Oye enano apestoso — dios mio, que estúpida, no tenía otra manera mejor de reaccionar.
Eli giró la cabeza hacia otra dirección caminando hacia el lado contrario de donde me encontraba yo.
—Oye caranalga, te estoy hablando— él seguía ignorándome, estaba a punto de romper en llanto, el dolor de ser ignorada por él no era algo humano, dolía como los demonios.
Tomé su hombro haciéndolo girar hacia mí con el miedo a que se alejara.
—¿Eres sordo aparte de enano? —me preguntaba por qué no le podía pedir perdón, cómo era que me costaba tanto decir lo siento, por favor perdóname, en cambio solo lo insultaba haciéndolo enojar más.
—¿Qué quieres? —respondió de mala manera.
—Acompáñame a un lugar— dije preocupada y con ganas de llorar.
—Tengo que ir a clases, no puedo faltar —estaba realmente molesto y lo entendía, me sentía una estúpida pero por algún maldito motivo no podía pedirle perdón.
—Vamos caraculo, acompáñame —dije rogando porque me siguiera.
—Tengo que ingresar a clases —al escuchar sus palabras y ver que se dirigía hacia la entrada no tuve mejor idea que accionar como una salvaje haciendo una llave directamente a su cuello de manera ruda a la cual por algún motivo no opuso resistencia, estaba realmente feliz, él no me había rechazado.
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La verdad detras de sus ojos
Teen FictionEspero que les guste y disfruten de esta historia, la cual escribí para tres personas importantes en mi vida. Mi primer amor, quien me hizo comprender que más allá de la distancia, se podía amar de la manera más hermosa posible. A ella, van dedicada...
