El libro de Elí parte uno. (el ultimo de mis respiros fue un suspiro)
01 de enero del 2134.
¿Cómo no sentirse desesperado mientras te hundes? ¿Acaso hay algún ser humano capaz de mantener la paz mientras se ahoga? Estoy seguro de que no, nadie podría. Por eso odio el hecho de que personas que no comprenden, que ni siquiera prestan atención, crean que es una tontería. Nadie logra entender lo agotador que se siente luchar contra tus propios pensamientos, contra tu propia cabeza, donde hay momentos en los que todo está bien, pero la mayoría del tiempo es un puto infierno. Por eso estoy seguro de que si alguno de ellos pudiera escuchar mis pensamientos, quizá un poco me llegarían a comprender. Entenderían que esto no es una rabieta, que no estoy tratando de llamar la puta atención. No siempre se puede estar bien, merezco sentirme como de la mierda, y no, no es que desee morir, solo busco la manera más rápida de acabar con el dolor que llevo cargando por dentro. Ese que se manifiesta cuando todo está en silencio y la voz en tu cabeza comienza a conversar, ese que en la oscuridad te hace darte cuenta de que, por más que estés rodeado de millones de personas, realmente te encuentras en la plena soledad porque ninguna de ellas te comprende. Pero no los culpo porque ni siquiera yo mismo puedo entender lo que pasa dentro de mí. ¿Cuándo fue la última vez que pensaste que todo estaba bien? ¿Por qué tengo que estar de esta manera? ¿Seré suficiente? Todas esas preguntas se generan y no encuentras solución a ninguna de ellas. No importa la edad que tengas, llegará un momento en que un nudo se posará sobre tu garganta y no se moverá, sentirás como te presiona cada vez más acortándote el aire, sin dejarte respirar mientras intentas comprender la vida. Esta solo termina riéndose de ti.
"Me mantenía sentado en la habitación junto a la cama de Elí, el pequeño al que había traído algunos libros para que pudiera leer. Siempre se perdía en ellos, tratando de escapar de la realidad.
"¿La vida es corta, verdad?" preguntó Elí con un libro en sus manos.
"¿A qué te refieres?" respondí sorprendido.
"Pues, tío, ¿en qué se basa la vida? ¿En buscar la felicidad, verdad? Vivimos buscando la forma de ser felices sin saber primero qué es la felicidad."
"¿Y qué crees tú que es la felicidad, mi pequeño?", acaricié su cabeza.
"Aún no lo sé, pero supongo que intentando ser felices muchas veces se nos escapa la vida. Piensa en esto", sus oscuros ojos café se clavaron en los míos. "Buscamos algo que no comprendemos y no nos damos cuenta de nuestro alrededor. Quizá la felicidad no está oculta, sino que se forma con cada una de las pequeñas cosas que nos sacan una mínima sonrisa. Quizá está fragmentada y, al buscar algo entero, terminamos desarmándonos a nosotros mismos", miraba entusiasmado a aquel pequeño pero increíble niño, Elí cada día lograba sorprenderme más. "Entonces, quizá estamos rodeados de felicidad, pero al no saber sobre esto, solo logramos ignorarla", el pequeño Elí tenía razón en lo que decía. La oportunidad de ser felices muchas veces se encontraba en nuestras manos."
—No sabría qué responderte, la verdad. Tu tío no es tan inteligente, la verdad. —Realmente no tenía una respuesta coherente a lo que Elidha me decía. —Aun no sé de qué se trata la vida, solo sé que es realmente difícil lograr comprenderla.
—¿Has visto a padre? ¿Hace tiempo que no viene a visitarme? —sus ojos se volvieron tristes.
—Él está teniendo dificultades con su tiempo, está trabajando. Seguro que vendrá en algún momento a visitarte. —Odiaba mentirle, pero era mejor que decirle la verdad: que su padre sentía que él solo era un chico con defectos, alguien fallado, por eso ni siquiera se tomaba el tiempo para ver cómo estaba.
—Tch, deberías dejar de defender al idiota de rey. —dijo una voz detrás de mi cabeza.
—Nerea, no digas esas cosas. —Respondí, callando a la pequeña adolescente frustrada que odiaba todo de la vida.
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La verdad detras de sus ojos
Fiksi RemajaEspero que les guste y disfruten de esta historia, la cual escribí para tres personas importantes en mi vida. Mi primer amor, quien me hizo comprender que más allá de la distancia, se podía amar de la manera más hermosa posible. A ella, van dedicada...
