Capítulo 31. Palabras que burbujean en el corazón.

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Me pregunto qué es el amor. Si, como dicen los científicos, es solo una reacción química en donde tu cerebro se acostumbra al flujo constante de dopamina, oxitocina y serotonina haciéndote sentir increíble, cada una encargándose de una importante función. La dopamina, haciendo que nuestro corazón palpite con más fuerza, si eso que se siente como si esta a punto de salir de tu pecho cuando te encuentras con esa persona que te hace sentir especial, llenándote de placer y deseo, dándole paso a la oxitocina, que es la hormona que muchos desearían que no existiera. La que nos hace arriesgarnos, a cometer locuras, a sentir esa pasión desenfrenada de hacer algo aun sabiendo que puede salir mal, la responsable de arriesgarlo todo, la maldita hormona del amor, que nos mantiene como tontos, sin darnos cuenta de las cosas que están mal, creando una conexión con los demás, haciendo que nuestra serotonina se dispare por las nubes, generando la mayor felicidad en este neurotransmisor, controlando nuestras emociones y nuestros ánimos. En conclusión, el amor para la ciencia es un estado químico cerebral transitorio y pasajero, una enorme tormenta de sentimientos, que nos puede hacer sentir energía, excitación, felicidad o por el contrario, el bajón más absoluto y doloroso porque el cuerpo se acostumbra a esos químicos que te hacen sentir increíble generando una abstinencia de ellos, causando que te sientas de la mierda, dolores de cabeza, falta de fuerza, presión en el pecho, tensión muscular, dejándonos en un estado de frustración y angustia muy profundo y si eso ocurre, nuestro cerebro va a requerir un tiempo para recuperarse y volver a la normalidad. Pero la ciencia no lo sabe todo, les puedo asegurar que para el verdadero amor, nada de eso es verdad, es algo mucho más sólido, más profundo y afianzado. En el verdadero amor no hay hormonas, neuronas ni siquiera células que valgan. El verdadero amor no acaba, porque el cerebro no está preparado para dejar ir a esa persona que te enseñó lo hermoso que es amar y lo doloroso que se vuelve olvidar mientras todas las hermosas palabras dichas se vuelven burbujas que estallan en tu corazón, generando un daño invisible.

Comencé a escuchar voces de preocupación a mi alrededor. Podía diferenciar la voz de los abuelos y la de Elidha. Abrí mis ojos lentamente.

—Me encuentro bien, perdón por preocuparlos a todos —dije mientras me encontraba debilitada.

—¿Cómo te encuentras? No te esfuerces —dijo Petro mientras me volvía a recostar en la cama.

—Solo caí agotada. No pensé que sería tan duro escalar hasta la cima. —No lo había logrado, pero realmente había estado cerca.

—Has logrado subir a la cima —dijo el abuelo sorprendido, a lo que comenzamos a reírnos.

—He estado bastante cerca —giré mi vista hacia Elí, quien se encontraba realmente preocupado..

—¿Por qué demonios eres así? No es momento de reír si te hubiera sucedido algo peor. Demonios, Miah, por qué eres así. Realmente estaba preocupado por ti, estúpida. Tenía miedo de que te pasara algo. No te esfuerces de más —dijo completamente molesto. Se notaba que estaba enojado.

—Lo siento, pero quería llegar a la cima. Quería dejar nuestros nombres en lo más alto. No quería que nadie más pudiera alcanzar nuestro nombre, así que di mi máximo esfuerzo.

—Elí tiene razón, pequeña. Tienes que cuidarte más —la abuela me abrazó y besó de manera tierna la frente. —Debes cuidar a Elí cuando no esté —susurró suavemente en mi oído.

—Es cierto, niña. Nos preocupas a todos —Petro, al igual que todos, mostraba preocupación.

—Lo siento —dije completamente apenada.

Luego de eso, la enfermera entró diciendo que deberíamos quedarnos unas horas. Les dijo a los abuelos que fueran a descansar y que ella les avisaría cuando pudieran volver. Se quedó junto a mí, mientras Petro hablaba sobre avisarle a mi abuela, a lo que me negué. No quería generar preocupaciones tontas, así que me quedé a solas con Elidha, quien se recostó a mi lado y besó mi mejilla de manera tierna.

La verdad detras de sus ojosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora