Arya Harley accede a un acuerdo millonario con Ayden Emory, un magnate de Nueva York, a cambio tendrán un hijo y una relación ficticia, pero con la regla inquebrantable de no tocarlo ni enamorarse. ¿Descubrirá este enigma que rodea al millonario?
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—¡Mamá, ya estoy listo! —grita Aryehn desde una parte de la casa.
—Sube al auto, Henry ya nos espera —grita Arya en respuesta.
Aryehn toma su celular y sale de la mansión hasta la entrada de esta, antes de salir revisa las notificaciones y lee un mensaje de su padre que ya los espera en el recinto principal.
—¡Mamá, Papá ya está esperándonos! —grita Aryehn comprobando que su traje esté bien puesto.
Arya baja con su vestido tinto ajustado del busto y suelto de la cintura a las rodillas.
—¡Mamá, qué guapa! —dice Aryehn acercándose a ella para besarla en la mejilla—. ¿Ya nos vamos?
—Sí, ya nos esperan allá todos —afirma ella tomando el brazo que su hijo le ofrece.
Aryehn se ha convertido en un apuesto adolescente de diecisiete años, caballeroso y muy formal como su padre. Arya lo observa con orgullo, está contenta de verlo tan feliz.
Henry abre la puerta de la limusina y estos abordan. Los escoltas los siguen en otro auto detrás, pero ellos los ignoran como si no estuvieran. Se han vuelto parte de su vida, y aunque Arya tuvo reticencia a aceptarlos, al final aceptó por el bien de su familia.
—La tía Bea, está a cargo del catering —informa Arya a su hijo.
—¡Qué bien! Les he presumido a todos mis amigos su comida, espero que no los decepcione, aunque nunca lo hace, es la mejor —dice Aryehn orgulloso de su tia Bea.
—Sabes que no lo hará, nunca probé la comida de su mamá. Pero tu abuelo, Gerard, una vez dijo que heredó su talento y que lo mejoró, yo le creí —dice Arya preparándose para cuando vayan a llegar al recinto.
En cuanto se estacionan, un valet parking se acerca y les abre la puerta.
Baja Aryehn seguido de su madre, este ofrece su brazo y ella lo vuelve a tomar. Ambos son escoltados a la entrada y una vez que llegan al salón dónde será la recepción todos se giran a verlos.
Los flashes de un par de periodistas a cargo del evento no se hacen esperar. Aryehn camina al lado de su hermosa madre y ambos suben al podio. Debajo en primera fila, está su mejor amigo, Robín, con su esposa Alana y un pequeño rubio ojos azules y tremendas pestañas como las de su madre. Junto a ellos, está Daniel quien se ha casado con Emma, la hermana de Robin, así que todo ha quedado en familia, en seguida está Sebastián, Bea y con sus dos niñas.
Arya los ve, está contenta de verlos ahí, luego de todo lo que pasaron, han encontrado la paz que tanto necesitaban. Sin embargo, no estaba su esposo. Lo busca entre la multitud y no lo encuentra.
El maestro de ceremonias comienza su discurso una vez que Arya y Aryehn están acomodados.
—La fundación Mirella Harley, les da un cordial bienvenida a esta primer entrega de reconocimientos por buen desempeño a la primera generación de graduados de la High School "Gerard Emory".