Pov Nayeon
–¡Nayeon espera!
–No puedo más mis piernas ya han hecho mucho trabajo—Jihyo se detuvo en medio del pasillo.
Jeongyeon al ser deportista aguantó más y siguió a paso apresurado siguiendo a su mejor amiga.
No sé que ocurría conmigo, después de ver la escena en la cafetería, mi mente quedó en blanco. Nadie, absolutamente nadie hizo nada para detener y desapartar al grupo de la pelea más bien se quedaron embobados mirando todo como si estuvieran viendo una película.
No sé en qué momento mis pies tomaron vida propia y siguieron al grupo que salió corriendo hacia la enfermería. Ver a la pelinegra en ese estado me ¿Preocupó? Sinceramente no entendía a que se debía ese interés en saber como estaba después de lo sucedido solo que se que quería verla.
A pesar de llevar un día, más bien horas en este edificio lleno de personas incompetentes, irresponsables seguía con un pie dentro diciendo que aguantara. Tenía un mes de prueba, en cualquier momento que no estuviera a gusto podía largarme hacia otro lugar pero no quería aún cuando llevo horas y todo es una grandisima mierda.
Estuvimos caminando por varias áreas sin saber realmente donde íbamos, cada vez que llegaba a un piso daba una sensación extraña para nada colegial pero no me detuve ni siquiera a preguntar donde quedaba la enfermería.
Mire hacía los lados ya que habían varias puertas a mi alrededor y no pude distinguir cuál era realmente la enfermería ya que solo tenían nombres de personas pegados a la pared. Iba abrir una solo por haberlo cuando la mano de alguien me detuvo, miré a ver quien era se trataba de Jeongyeon que tenía una mirada de confusión.
–¿Se puede saber que estas haciendo? —Preguntó mirándome con el ceño fruncido.
–Hasta que por fin—Jihyo dejó de hablar una vez habernos visto.
–Nayeon, llevas mínimo 5 horas aquí y estás rara, algo te pasa—
–Yo... —Justamente cuando iba hablar unas voces a nuestros lados nos hicieron dejar de prestarnos atención y dárselo a ellos.
–Pero que pasó ¿Acaban de llegar de la guerra o qué? —La mujer miraba descolocada al grupo que se encontraba en su habitación.
–Todo tiene una explicación—Dijo el joven coreano.
–No me digan que otra vez...
–Todo fue mi culpa—La menor japonesa habló—Unos chicos se segundo año me quitaron mi desayuno y salí corriendo pero me equivoqué de pasillo y terminé en el lugar de los mayores, me tropecé con mis propios pies y caí encima de un chico de tercer año. Sin querer manché su uniforme y... yo bueno se enfadó, no pude defenderme y Niki vino y lo hizo pero el chico era más fuerte que el y lo golpeó. Yo quería ayudar pero no pude tenía miedo, en ese momento llegaron Momo y los demás y nos ayudaron pero...—No habló más ya que su hermano menor la detuvo.
–No es tu culpa hermanita—Dijo cariñosamente Niki.
Sejeong miró a los mayores intentando buscar algún tipo de información sobre lo que había sucedido sin embargo solo vio caras bajas y otras con miradas cargadas de culpabilidad. Ella más que nadie sabía que no eran malos ni nada de eso, solo eran revoltosos y los problemas de sus vidas intentaban no mostrarlos.
Ella por así decirlo era la única persona que sabía quienes eran realmente y los defendía, era la profesora que podía decirse que era su amiga ya que era la única que los escuchaba, no les gritaba y era muy diferente a los demás maestros y superiores.
No todo es como parece en este lugar, no todos los alumnos tienen una vida normal, no todo lo que se aquí dentro es como los que están afuera piensan que es.
Sin mucho que preguntar ayudó a curar las heridas de los dos adolescentes junto con Sana, Chaeyoung y Suga. Momo miraba desde una esquina a sus hermanos, en su cara había miedo y dolor no por ellos sino por los recuerdos que le vinieron después de haber hecho ese error, minutos antes.
Jungkook quien no le había quitado la mirada desde que estaban en la cafetería, sabía que no estaba bien. El era el único chico seguido por Sana del grupo que sabían de su vida, sabía de los malos recuerdos que inundaban en su mente cada vez que algo malo le pasaba. La vida de Hirai no era la mejor que un joven podía aguantar pero aún así ella lo hizo, no solo por ella sino también por sus hermanos.
El peliverde se acercó a ella lentamente para no llamar la atención de los demás pero no sirvió ya que un "Aléjate de mi" hizo que todos miraran hacia la esquina y los vieran.
Momo sintió todas las miradas sobre ella y sintió miedo por lo que salió de la habitación dejando a los demás en silencio. Jungkook dio una última mirada a Sana quien entendió sin expresar nada luego de eso fue tras ella ya que no estaba bien.
–Momo...
–Aléjate de mi te dije —La pelinegra se frotaba la cara con frustración mientras temblaba.
–Oye todo está bi-
–¿Creés que todo está bien? ¿Viste lo que le hice a ese idiota? Y-yo no quise pe-ero...
–Momo tranquila, todo va estar bien—Jungkook se acercó hacia su mejor amiga a paso lento, no quería agobiarla ni que se alterara más de lo que ya estaba.
Momo estaba temblando, los recuerdos siempre que vuelven la hacen perder todo de si, odia con todo su ser que pase eso pero es algo que no puede detener. No quería que nadie se acercara a ella por lo que intentó hacer que el coreano se alejase de ella pero lo único que consiguió fue nada.
Jungkook sintió varios golpes en su cara, pecho, brazos aún así logró lo que quería, calmarla. Se fundieron en un abrazo lleno de silencio, solo se podía escuchar los sollozos y los hipidos de la japonesa.
Nayeon miraba atentamente la escena, estaba confundida ya que la persona que veía llorar desconsoladamente era la misma que se mostró muy superior a ella. Por alguna razón pensó que no era de esa personas que eran débiles ante los demás pero se equivocó al verla arrodillada en el suelo abrazada a su compañero.
Quería acercarme o más bien esa sensación que me comía desde lo más profundo de mi ser.
–Nayeon... —Jeongyeon miró a su amiga quien tenía la mirada fija en los dos chicos. No entendía absolutamente nada pero algo le decía que todo el drama de antes tenía que ver con ellos o...
"Ve hacía ella"
"No"
"Tienes que hacerlo"
"No me interesa"
"Más de lo que creés"
Eran los pensamientos que inundaban la mente de la coreana sin razón alguna.
Un ruido que retumbó por todo el pasillo la hizo salir de ese trance y llamar la atención de todos y justo en ese momento sintió una descarga al sentir como su mirada y la de la alumna se unían.
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𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨
FanfictionIm Nayeon a sus 31 años es una mujer soltera, es maestra de Ciencias en una de los colegios más prestigiosos del país. Es una mujer dominante, imponente y hermosa, es la mujer perfecta de todo hombre lo malo es que no le gusta ni les da la atención...
