–No sé por donde empezar, hace años que no me siento en una mesa a contemplar lo que es de verdad comer— Dijo el coreano observando la mesa llena.
Momo quien estaba recostada en su silla mirándolo esbozó una sonrisa cargada de sentimientos. Para esto había decidió irse y hacer una vida nueva, para darles todo a las personas más importantes de su vida.
Y una de esas era nada más y nada menos que su mejor amigo o ya a estas alturas lo consideraba más que eso, su hermano Jungkook.
Han sido tantos juntos en las buenas y en las malas que sino fuera porque no siente nada por
el y viceversa realmente en este instante le pediría que se casaran porque cumplen con absolutamente todas las reglas que se dan cuando estas a punto de sellar tu vida en un altar.
Sabía más que nadie que él no tenía una vida para nada agradable que era cierto que no veía un buen plato servido para comérselo, lo peor de esto es que por más que se hiciera el fuerte por dentro estaba roto. Aún cuando ayudaba sin pedir nada a cambio se notaba que lo pedía pero es como se ve, este mundo iba de mal en peor. Te podías estar muriendo y nadie te ofrecería ni un miserable pan, es por eso que verlo feliz comer todo tipo de cosas sin el miedo de no saber como pagar.
Aunque Hirai sabía que él no estaba molesta con ella, se sentía mal los primeros meses por dejarlo con miles de problemas, de alguna manera debía devolvérselo.
–¿Pasa algo?—Comentó el chico con la boca un poco llena, estaba devorando todo lo que había encima de la mesa—Ah perdón, es que no todos los días se ven platos tan ricos como hoy, tengo que aprovechar—Dijo excusandonse por la manera de comer, miró a los lados buscando que nadie lo estuviera mirando aún cuando se encontraban en una zona apartada del resto de mesas.
Hirai todo este tiempo se estuvo preguntando si alejarse así de repente fue realmente necesario por unos largos meses se habló así misma diciéndose que todo lo hizo mal, todas las decisiones que tomó no eran las acertadas pero ver a Jungkook frente a ella feliz después de mucho tiempo le hizo saber que si, hizo lo correcto.
–Tus hermanos muy bien—Soltó de repente, para luego limpiarse la boca con la servilleta y mirar a la menor—No voy a mentir preguntan todos los días por ti y porque te fuiste así de repente dejándolos solos. Tuve que ingeniarme una mentira muy buena que me ha servido la verdad—Por primera vez desde que llegaron se miraron, la mirada de Momo era muy expresiva su que se viera sin una pizca de luz como antes.
El coreano la conocía muy bien y sabía que en situaciones como esta Momo no iba hablar directamente, siempre ha sido así de hacer las cosas impulsivamente para luego no saber como sobrellevar los demás problemas que causa esa decisión.
—Aún no entiendo porque no quieres ir a verlos si el problema no ha sido con ellos—
Y tenía razón, Niki y Mina no tenían absolutamente nada que ver aún así sentía que si aparecía de repente no era lo correcto, tenía que buscar las palabras correctas y el valor para volver a verlos y eso todavía no iba a ser posible.
Jungkook que dejó de comer hace raro miraba a Momo esperando respuesta.
–Han sido dos años de la última vez que los viste, se que tienes miedo de regresar pero quiero que sepas que ellos no están enojados contigo, todos los días solo esperan tu llegada y nada más—Dijo con sinceridad—Se que no es fácil el querer regresar a la ciudad y volver a sentir el aire de la vida que tenías antes pero ya han pasado años y todos hemos seguidos camino diferentes, si es por ell...
Justo en ese momento el teléfono sonó dejando a Jungkook a mitad de palabra, Momo leyó el nombre en la pantalla y rodó los ojos.
–Se puede saber donde estás HIRAI MOMO, se ha realizado una fiesta a tu nombre y justo no estás aquí—
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𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨
ФанфикшнIm Nayeon a sus 31 años es una mujer soltera, es maestra de Ciencias en una de los colegios más prestigiosos del país. Es una mujer dominante, imponente y hermosa, es la mujer perfecta de todo hombre lo malo es que no le gusta ni les da la atención...
