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–Si las miradas mataran esa mujer estaría ahora mismo enterrada en el infierno—Dijo Jihyo, no lo quiso decir que se escuchara mucho pero por unos minutos olvidó que estaba sentada con Sana y está la había escuchado.

La japonesa amante del chisme no perdió el tiempo y disimulando poco y nada se levantó y observó la escena y confirmando lo que dijo Jihyo, la azafata no sabía en lo que se estaba metiendo.

Esta llamó a Jungkook quien junto a su casi algo se encontraban acomodándose en sus asientos.

–Oye.

–Que pasa.

–Mira—Sana señaló y este siguió hasta donde señalaba y las vio, Momo hablando alegremente con una de las azafatas del avión. Rápidamente giró y miró de reojo a Nayeon quien estaba a nada de explotar de los celos.

En estos momento la temía por su mejor amiga, tal parece que no se ha dado cuenta de que su casi algo también tenía una crisis de celos enfermizos.

La verdad que ver a Momo hablar tan abiertamente con gente desconocida los hizo confundirse porque está de por si odia socializar, Hirai tiene algo que hace que toda mujer quede flechada ante ella por lo que no es tan raro.

Todos se encontraban en los asientos de primera clase observando aquella escena, ver a Momo hablar con la japonesa era como si se conocerían de toda la vida. La chica tocaba a la menor sin pena alguna y ver a Momo dejarse era aún más extraño.

–La mujer está a nada de besarla y Momo no se da cuenta—Dijo Sana al ver a la mujer tan cerca de la boca de Momo.

–Esto no va a terminar nada bien.

–¿Cuánto más van a durar hablando? Temo por lo que pueda pasar después—Dijo Chayeoung

–Creo que alguien va dormir en la calle esta noche—Se burlaron

La conversación justo llegó a su fin, cómo sino hubiese sido pocos los toques de aquella mujer hacia Momo va y la abraza y la japonesa bien dejada.

–Definitivamente va a dormir en la acera de su casa.

Momo al girarse los vio y frunció el ceño, el grupo hacían caras extrañas y gestos como de desaprobación.

–¿Que les pasa?

–Hoy duermes en la calle querida

–No entiendo

–Tú y esa chica

–Ay no empiecen, solo estábamos hablando porque es fan mía me dijo que ha asistido a varias peleas y que ha sido un sueño tenerme en su aerolínea, añadiendo que justo será la encargada de mi estadía estos días aquí en Francia. Nada del otro mundo como ustedes lo hacen ver–Confesó con un poco de fastidio, cada vez que ella hablaba con alguien estos hacían sis bromas de que ya íbamos hacer parejas.

–Tú porque no te viste, pensé en grabarte pero no. Esa chica estaba a nada de robarte un beso y tú bien tranquila dejándote hasta tocar—

–Ya les dije que no pasó y tampoco iba a dejar que pasara algo.

–Bueno bueno a nosotros no nos tienes que explicar nada, nos da igual pero no somos nosotros los que te vamos a dejar dormir en las calles de Francia—

–Eh? —Y Justo su mente hizo clip.. Nayeon—Nay

–Esa mujer estaba roja de la ira, creo que por el bien de la azafata es mejor que de por terminado su turno y no parezca más en lo que queda de viaje—.

Momo buscaba a Nayeon con la mirada y viendo si era verdad que estaba mal y efectivamente, la mirada era temerosa. Por un momento Hirai recordó el momento en que se conocieron, era la misma mirada, odio total.

𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora