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–Entonces...

–Me quedaré con ella, no te preocupes–

Jungkook se quedó en silencio mientras pensaba que decir.

Hace una hora todos se habían ido, Jackson se encargó de llevar a los amigos y hermanos de Momo a dormir al Penthouses mientras que Jungkook accedió a llevar a Nayeon a su casa.

La situación era extraña porque ninguno pensó con claridad que hacer solo Nayeon quien no había tomado tanto en toda la noche era la que realmente tenía su mente clara y sabía lo que hacía.

Momo después de discutir con medio mundo por defender a Nayeon cayó rendida en la cama de la coreana.

Im no lo pensó dos veces y accedió a cuidarla, Jungkook sin problema alguno le dio el visto bueno. Sabía que se necesitaban y después de ser participe de tantos dramas de ambas no iba a no darles sus momentos. Él es como decir el capitán de un shipeo, haría lo qie sea por ver a su pareja favorita juntas de nuevo.

–Solo digo, si quieres puedes llevártela y no pasa nada.

Solo sonrió, por más que intentaran ocultar su amor era imposible.

–Puede que su relación no haya sido la mejor en el pasado, se muy bien por todo lo que has tenido que pasar y lo que has sufrido. Habla con ella, lo entenderá porque el amor que tiene por ti es tan grande, jamás la vi defender a alguien así como lo hizo hoy por ti. Las personas tenemos segundas oportunidades en la vida y ustedes la merecen, puede que esto sea innecesario viendo los contextos pero desde el fondo de mi corazón te agradezco mucho por llegar a su vida, puede que haya tenido parejas antes pero ninguna de esas personas se igualan a ti, no importa el pasado piensen ahora en el presente y el futuro.

Jungkook abrazó a Nayeon para luego irse, la coreana procesaba cada palabra dicha por el joven. siempre fue amable con ella, jamás la trató mal aún cuando hirió a su mejor amiga. Eran de los pocos que nunca la juzgaron y le brindo su apoyo al igual que a su hijo.

Antes de subir a la habitación hizo dos tazas de té, una para ella y otra para Momo. Al entrar sintió una corriente recorrerle por todo el cuerpo, dejó las tazas en una mesita y se acercó a Hirai quien dormía tranquilamente.

Con cuidado de despertarla comenzó a acariciarla, sus suaves dedos comenzaron un viaje por la piel de Momo.

–¿Porqué siempre terminas golpeada por defenderme? Eres demasiado buena Momoring, no mereces a alguien como yo que solo te hago sufrir–Decía mientras las miraba y dejaba delicados besos en las heridas de la japonesa–Eres joven, hermosa, tan increíble y llena de vida que no mereces nada de esto.

Nayeon daba gracias que Momo estuviera durmiendo porque así no podía verla llorar ni escuchar lo que decía. Lo que no sabía es que estaba despierta escuchando absolutamente todo, el esfuerzo que hacía por no abrir los ojos era fuerte, quería dejarla hablar y confesarse.

–Siempre me pregunté que era sentirse querida, todo el mundo me trataba como si fuera un objeto por eso creí que el amor era falso. Pero llegaste tú, no sé que me hiciste pero abriste una puerta que se escondía en mi corazón. Desde el primer momento que te vi sentí como todos los escudos se destruían, cada momento que pasé contigo fueron los mejores de mi vida porque jamás había sentido algo tan bonito. Tú me trataste como si fuera la estrella que más brillaba en el cielo, tu me diste todo lo que nunca pude tener... Y yo solo lo arruiné. Quería contarte que yo jamás me enamoré de Taehyung, mi corazón solo fue tuyo y aún lo es aunque estemos caminando por lados diferentes, siempre te amé, no importa que ya no sea igual yo siempre te llevaré en mi corazón como mi Amor Prohibido.

Tomó una pausa, se levantó de la cama y se fue hacia la ventana. Momo al no sentirla cerca abrió los ojos y vio donde estaba, se salió de la cama y a pasos lentos se acercó a la coreana posicionandose detrás de ella.

–Cuando era pequeña mis padres las personas que tanto quería me abandonaron junto con mis hermanos, siempre que conocía a alguien y le daba parte de mi corazón ellos lo pisoteaban y luego se iban. Pasé por tantas cosas en la vida que lo único que pude hacer para no sentir más dolor fue cerrar mi corazón y hacer como si nada y seguir adelante. Cuando te conocí sin siquiera pensarlo lo abrí de nuevo, no sé como pasó. Cada día que pasaba yo me aferraba más a la idea de que no era correcto lo que comenzaba a sentir pero algo me decía que lo sintiera, que abriera aquella cajita llena de luz que alguna vez se apagó. No soy una persona mentalmente estable, suenore que veo como alguien juega conmigo o hace algo que me duele reacciono muy mal, es por eso que cuando sucedió todo yo....
Me fui, no porque no te quería sino porque estaba dolida de que me volviera a ocurrir, el ser rechazada.

Momo miraba al cielo...

–Yo jamás dejé de amarte, no hubo ni un solo día en que desaparecieras de mi cabeza. Antes no creía en el amor ni sus cursilerias pero desde que te conocí lo único que puedo decir es que las almas gemelas existen, y tú Nayeon eres mi otra mitad. El dolor que tu sientes yo también, si tu estás mal yo también, si tú eres feliz... Yo también–Dijo mientras se acercaba lentamente a Nayeon–Si tengo que cortarme las manos por ti, lo haría, si tengo que luchar con mil demonios por ti, lo haría un millón de veces... Porque te quiero.

–Momo...

–Te amo Nayeon.

Momo miraba a Nayeon como jamás lo había hecho, sus ojos inundados por sus lágrimas las cuales brillaban por la luna que las acompañaba junto con las estrellas fugaces que pasaban rápidamente.

La dos recordaron aquella vez cuando se dieron su primer beso bajo la luna y las estrellas.

–Aquí mismo bajo la luna tuve mi primer beso contigo, no habrá sido el primero en sí pero lo considero como el más real y único porque fue el que me hizo sentir lo que es el amor–Dijo feliz.

Momo rompió el contacto con Nayeon para mirar sus labios los cuales eran acaricidos por sus suaves dedos. La coreana se dejaba tocar, hace tiempo que no sentía dulces caricias, con la japonesa siempre accedia porque sabía que jamás le haría daño.

Momo ni siquiera espero respuesta alguna y cortó aquella distancia entre ellas. El beso fue lento pero a medida que sus almas se unían, las llamas se encendían y los astros se alineaban sus ganas iban despertando.
















Se viene...

𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora