El otoño había llenado las calles de hojas naranjas, y desde la ventana del departamento Momo las veía caer una a una, como si el tiempo se burlara de ella.
Llevaba días sintiéndose fuera de lugar.
Desde que había notado que Nayeon salía cada vez más seguido y regresaba tarde, su mente no había parado de imaginar cosas.
A veces decía que iba “a la oficina”, otras “a resolver asuntos con abogados”.
Pero Momo la conocía demasiado bien: había algo más.
Y cada vez que su teléfono sonaba y ella se alejaba para contestar, el corazón de Momo se encogía un poco más.
Lo que no sabía… era que esas llamadas no eran con Taehyung, su esposo.
Eran con Jackson.
—¿Te vas otra vez? —preguntó Momo una noche, mientras Nayeon se colocaba el abrigo frente al espejo.
—Sí, no tardo. Tengo que ver un par de cosas —respondió ella sin mirarla, evitando los ojos cansados de la japonesa.
—¿Con quién? —La pregunta salió sin planearlo, casi temblando.
Nayeon dudó apenas un segundo.
—Con Jackson. —Y salió antes de que Momo pudiera seguir preguntando.
Pero la duda ya estaba sembrada.
En su cabeza, Momo la vio caminando junto a Kim Taehyung, el mismo hombre que aún llamaba “mi esposo” en público.
La imaginó mirándolo igual que antes, como si nada hubiera pasado.
Como si la vida de Momo no se hubiera detenido por su culpa.
“¿Y si fue un acuerdo? ¿Y si todo fue más grande de lo que me contaron?”, pensó.
Las ideas se arremolinaban hasta que ya no podía distinguir la realidad de sus propios miedos.
Mientras tanto, Nayeon bajaba las escaleras del estacionamiento subterráneo con el corazón acelerado.
Jackson ya la esperaba junto a su auto.
—No debiste venir sola —le dijo en voz baja, mirando a su alrededor.
—No puedo quedarme quieta sabiendo lo que sé —respondió ella, cruzándose de brazos.
Sacó una memoria USB del bolsillo de su abrigo y se la entregó—. Aquí está todo lo que pude conseguir del laboratorio de BioForce. Las fórmulas, los correos, los pagos. Todo apunta a Taehyung.
Jackson asintió, guardándola con cuidado.
—Si esto sale a la luz, será suficiente para hundirlo. Pero si él se entera antes…
—No puede enterarse —lo interrumpió ella con firmeza—. No mientras Momo siga vulnerable. Ni mientras Taehyun esté bajo el mismo techo que él.
El nombre del niño bastó para que el silencio los envolviera.
Nayeon bajó la mirada, recordando los ojos del pequeño, tan parecidos a los de su padre.
—No sé cómo explicarle algún día que su padre intentó matar a la persona que más confía en mí.
Jackson apoyó una mano sobre su hombro.
—No estás sola, Nayeon. Pero tenemos que movernos ya.
En el departamento, Momo intentaba leer, pero la mente no le respondía.
El silencio le pesaba.
Taehyun dormía en la habitación contigua, y por un instante, Momo se permitió sonreír.
El niño era su pequeño sol, la única razón por la que a veces lograba levantarse.
Sin embargo, cuando apagó la lámpara, la oscuridad trajo consigo aquel susurro otra vez.
Esa voz, siempre al oído, siempre tan cerca.
“No confíes en ella…”
“Te mintieron…”
“Él sigue ahí, esperándote…”
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𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨
FanfictionIm Nayeon a sus 31 años es una mujer soltera, es maestra de Ciencias en una de los colegios más prestigiosos del país. Es una mujer dominante, imponente y hermosa, es la mujer perfecta de todo hombre lo malo es que no le gusta ni les da la atención...
