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Pov Momo

Mi cabeza dolía, mi cuerpo se sentía pesado como si me despertara de un coma de años.
No recordaba absolutamente nada, miré hacia todos los lados pero no reconocía el lugar.

Me levanté de la cama pero al ponerme de pie mis piernas perdieron toda la fuerza y caí de rodillas, no las sentía era como si estuviera paralítica, no se como se siente eso esta situación me hacia pensar que era así.

Al caer llevé mis manos a la cabeza, me palpitaba muy fuerte, aún estaba mareada por lo que por momentos veía doble.

-Despertaste-

Escuché que hablaron pero no me encontraba en mis cinco sentidos para hacer el esfuerzo de saber quien habló, tan mal estaba que no podía reconocerla.

Sentí como se agachó frente a mi, me tomó del mentón y sin pensarlo mucho me besó. No era para nada agradable, pude desbloquear mi cabeza y reaccionar pero no fue suficiente, Jongseo me empujó con toda la intensión de hacerme daño y lo logró. Choqué con la esquina de la cama lo que causó que viniera del dolor y esto lo aprovechó ella para hundir su lengua en mi boca.

No soy una persona débil, la verdad es que puedo con quien sea pero ahora mismo me sentía lo más bajo de mis niveles, era como si me estuviera entregando sin pena alguna, no podía defenderme. Todo mi cuerpo estaba dormido lo cual era una gran ventaja para Jongseo, yo no quería hacer esto ni aunque estuviera en mis cinco sentidos pero no podía defenderme no cuando estaba drogada desde los dedos de los pies haga el cerebro.

Esto ya lo he vivido, tres o cuatro veces se escuchan pocas pero son las justas para querer matarla. Básicamente me usa a su antojo bajo los efectos de la droga, hace lo que quiera conmigo y luego actúa como si nada ha pasado, lo peor es que no puedo hacer nada para quitármela de encima, donde quiera que vaya allí estará ella observándome.

-Jongseo... P-para.

-Tranquila, disfrútalo mi amor-Dijo entre gemidos.

¿Qué se supone que iba a disfrutar?

-No me siento bien

-Mis besos te harán sentir mejor, tu solo quédate quieta-

Me removi varias veces debajo de ella, poco a poco iba recuperando mi fuerza. No iba a dejar que esa desgraciada se aprovechara de mi de nuevo, no me gusta golpear mujeres a menos que estemos en el mismo ring con ira acumulada y sentimiento que poder el cual nos hace ganar, nunca golpearia a una mujer fuera de este pero realmente Jongseo se merecía esto y más.

No sé como le hice pero mi puño derecho impacto rápidamente en su mejilla haciendola bajarse de mi y caer al piso, yo por mi parte me levanté como pude.

Observé mis alrededores buscando algo que sirviera de defensa, también busqué mi celular. Pude verlo a lo lejos en una mesa junto con mis llaves y otras cosas más, caminé hacía allí pero Jongseo se lanzó hacia mi haciéndome caer junto con ella.

-Déjame en paz maldita perra, entiende que no quiero nada contigo.

-¿Porqué no me amas? Que tiene esa zorra que no tenga yo ¡Dime!-Gritó mientras me sujetaba del cuello con mucha fuerza.

-Su-suéltame...

-O si no que ¿Vas a llamar a esa perra para que venga ayudarte?-Se burló intensificando su agarre, me dio un puñetazo entre el forcejeo y luego volvió a agarrarme haciendo que perdía la respiración.

𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora