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–Una hora Jeongyeon ¡Una hora! Y todavía no aparece Taehyun—Dijo Nayeon muy nerviosa.

–Creo que es mejor llamar a la policía—Dijo Jeongyeon.

Llevaban una hora caminando y dejándose la voz por todo el parque buscando a Taehyun. Nayeon estaba a nada de brotar, sus nervios eran muy notorios. Tuvieron que sentarse un rato y respirar porque sino me iba a dar algo.

–Esto jamás me había pasado, no entiendo como se fue de nuestro lado tan rápido—Nayeon se movía de un lado a otro sin parar.

–En algún lugar tiene que estar, no puede salir del parque— Jeongyeon estaba a nada de arrancarse los pelos de la cabeza, entre los nervios y su mejor amiga que estaba a nada de haber un hoyo en el suelo.

–¿Y si lo secuestraron? ¿Y si se lo llevaron par a vender sus órganos? Ay no no no no... ¡Jeongyeon! —La coreana comenzó a empujar a su amiga.

–¿Qué barbaridades dices Nayeon? Cálmate—No soportó más y le gritó no en plan mal pero parecía una loca, varias personas que pasaban por ahí las miraban raras.

–¡No me digas que me calme Joder! Si fueras madre lo entenderías, he perdido a mi hijo, si le cuento esto a Taehyung seguro se alegra—

–Dios mio ¡Cállate Nayeon! Estás enloqueciendo de verdad eh... ¿Dónde mierda está Jihyo?—Tomó su celular para llamar a Jihyo y saber donde se encontraba ya que era la única que no dio señales en la hora que buscaban a Taehyun

–Hola.

–Hola ¿Necesita algo? —Respondió Jeongyeon.

–Ustedes se acercaron a mi antes.

Jeongyeon lo miró extraña, no recordaba haber hablado con esa señora.

–Creo que he visto al niño que están buscando—

Al decir esto Nayeon se detuvo y en menos de un segundo estaba encima de la señora preguntándole donde lo habían visto. Jeongyeon tuvo que apartarla y hablar ella con la señora porque estaba claro que su mejor amiga no podía.

–Muchas gracias—

Sin esperar más Nayeon slaio corriendo por la dirección que dijo la señora, seguida de Jeongyeon que se despedía de la señora.












–Ha pasado una hora desde que Momo se fue a comprar, tengo hambre y mi estómago no aguanta más ¿A donde se fue?—Dijo San quien se encontraba acostado en un banco.

–No contesta mis llamadas, maldita sea. Cada vez que se desaparece me pone nervioso—Dijo Jackson.

Justamente a lo lejos llegaba Momo cargada de muchas cosas.

–¿Se puede saber donde estabas?—Preguntó Jackson.

–Este....

–No sabes el hambre que tengo, estoy deshidratado ¿Qué compraste?—Se levantó San rápidamente.

–Yo... Se me olvidó—Dijo sin pena.

–¿Qué? ¿Fuiste a comprar comida y se te olvidó?—San quien estaba ilusionado por comer algo sintió como su cuerpo perdía fuerzas.

–Si bueno es que me desvíe... —

–¿Qué? ¿Porqué parece que saliste de una tienda para bebés? —Jackson observaba las pintas que tenía, tenía un globo amarrado a su mano, una pequeña bolsa con juguetes y una gorra de Monster U.

–Momo... ¿Quién es él? —Jackson y Momo voltearon y el joven chino casi se me salen los ojos al ver ese pequeño cuerpo.

–Es un pequeño amigo, Oye Taesito ellos son mis amigos, saludalos—

𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora