–¡LA GANADORA DE LA NOCHES ES... SI SI SI SI, QUE SE OIGAN ESOS GRITOS PARA LA REINA DE LAS PELEAS HIRAAAAAAAAAIIIII MOMO— Gritó con todas sus fuerzas por el micrófono.
La bodega se llenó de voces de todo el mundo presente. El dinero volaba de un lado a otro mientras sin importarles nada. Todo el mundo coreaba el nombre de la japonesa con tanto orgullo, mujeres que le hacían compañía a los empresarios vip dejaron por sintieron un poco de envidia
al ver como la atención de dichos hombres se desviaban a otrs chica pero ese malestar no les duró ni un segundo al ver a Hirai en medio del ring toda llena de moretones, la sangre bajando por su cara y el cuerpo tan perfecto lleno de sudor.
Jackson y compañía subieron al ring felices porque ganaron la pelea. Desde hace unos meses,
el chino ya no era solo el mejor
amigo de Momo, hace poco se había convertido en su representante.
Desde que la japonesa regresó al ring el podio jamás dejó de ser suyo. Muchas veces se planteó el que si realmente era bueno volver ya que no se sentía bien del todo pero de alguna manera debía dejar el pasado atrás y comenzar una nueva historia, por lo que aceptó regresar a las peleas callejeras.
A pesar de que ella no estaba presente, los socios, bandas y algunas que otras personas de
muy alto nivel que a simole
vista no se creería que estarían relacionados con este "mundo"
por así decirlo estaban
impacientes por el regreso de la joven. Si, habían más luchadoras, hasta hombres pero no era lo mismo, ninguno de ellos podía crear un acto con tanta aura.
Se llegó a creer que sería mejor cerrar todo ya que no se vendía nada a como se hacía antes. Empresarios que dieron mucho dinero para tener mejores escenarios cortaron lazos con ciertas personas y jamás
volvieron a pisar cierta zona.
Hasta los equipos rivales sabían que Momo era la reina de todo eso
y que su salida también los jodia a ellos, era difícil de admitir que sin ella no eran nada porque era eso, sin Momo nadie ganaba dinero,
ella era su fuente de billetes aún si perdían.
Pero todo eso acabó cuando la pelinegra regresó a su casa. En menos de unas horas todos sabían de que ella se encontraba deambulando por las calles de los barrios malos de Corea.
Los medios de poco recursos, que apenas sobrevivan con una cámara y una simple foto un poco borrosa no tardaron en salir a la calle y confirmar que si, la inigualable reina de las peleas callejeras había vuelto.
Esto no tardó ni una hora en llegar a los socios, empresarios, políticos
y todo el que había estado antes metido en esto. Todo era tan diferente ante este nuevo regreso que hasta los bares que Momo había pisado no dudaron en decir que todo lo que piden era la casa la iba a invitar.
Ni siquiera tuvo que hacer mucho esfuerzo en meterse entre los 10 mejores luchadores ya que Hirai tenía un propisito en su cabeza y cada vez que se subía a un ring demostraba porque aunque se fuera, ella jamás tendría a alguien mejor ocupando su trono.
Con tan solo 19 años de edad Momo se convirtió en toda una estrella de las peleas, antes eran más leves pero el odio que tenía guardado en su cuerpo hacia que sus luchas se vieran más descabelladas por lo que esto atrajo más público. Ya no solo eran empresarios, políticos y bandas ahora artistas muy famosos de todo el mundo se adentraron a este mundo dándole más sonido y visibilidad del que tenía.
Estos dos meses Momo, a pesar de que era meses especiales ya que uno tenía presente su cumpleaños
y el otro era para muchos el mejor de sus vidas ya que niños salían a correr y jugar en la nieve, patinar con amigos y pasar una noche en familia cenando mientras esperan a que Santa llegue con sus regalos de Navidad. Para la japonesa eran meses vacíos, por primera vez no
tuvo ningún sentimiento ante la soledad y la lejanía de no tener ni
a sus hermanos ni amigos a su lado.
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𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐏𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨
FanfictionIm Nayeon a sus 31 años es una mujer soltera, es maestra de Ciencias en una de los colegios más prestigiosos del país. Es una mujer dominante, imponente y hermosa, es la mujer perfecta de todo hombre lo malo es que no le gusta ni les da la atención...
