Dos caminos

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No podía dejar de pensar en Graciela, tenía un sentimiento de culpa y de tristeza.

El solo hecho de ver llorar a una mujer me hacia sentir mal y más cuando el culpable de su tristeza era yo. Pero sabía que lo que hacía era lo correcto, peor hubiera sido seguir con esta farsa mientras seguían creciendo los sentimientos de Graciela por mi.

Tenía una leve sospecha que esto traería algunos problemas. Quizás Benjamín al ver que terminé con Graciela me buscaría y me enfrentaría, no quedaba de otra más que pelear con él aunque yo estuviera en desventaja ya que Benjamín es un poco mas alto que yo y pesa un poco menos que Carlos (más de 100kg y menos de 150kg).

A pesar de todo seguiría firme en mi decisión, me acercaría a mis verdaderos amigos y conocería más chicas. Esos eran mis nuevos objetivos y solo pensaba en eso.

Hoy hacía bastante frio, pero por suerte andaba con polerón y cigarrillos así que me senté en una plaza en frente del liceo y me puse a fumar.

Poco a poco fui mirando como llegaban chicas al liceo. Habían bastantes que me llamaron la atención así que solo quedaba conocerlas.

De pronto sentí un abrazo por atrás. Era Yorky quién saludándome me pidió un cigarro, al dárselo se sentó junto a mi mientras me hablaba de lo que había hecho el día anterior.

Yorky era el mejor amigo de Verania, a pesar que con Verania no hablábamos muchos me contó que hace mucho tiempo a Yorky al igual que Benjamín le gustaba Graciela pero nunca tuvo el valor de decírselo.

Era simpático, algo chistoso y sobre todo muy distraído y a pesar que ya habíamos hablado anteriormente en ese momento no estaba de animo para escucharlo así que apagando mi cigarro me puse de pie y entré al liceo.

Mientras caminaba a mi sala noté que varias chicas murmuraban entre si mientras me miraban al pasar. No sabía como reaccionar ya que no sabia si hablaban algo bueno o malo de mi así que solo caminé haciendo que no escuchaba nada.

Al entrar a la sala de pronto hubo un largo e incomodo silencio. En los puestos de adelante de la sala estaba Graciela con todos sus amigos incluyendo a Carlos y solo quedaban atrás junto a los "flaites" dos sillas vacías así que ahí me senté.

Desde atrás podía escuchar los insultos que murmuraba Graciela con sus amigos sobre mi y las miradas de odio que a la vez me lanzaban todos a mi alrededor.

Nunca había experimentado una sensación así, el sentirte rechazado e intimidado por todos.

Vicente y Carlos estaban con sus amigas mientras que Gezy estaba junto a sus amigos "Flaites".

Comencé a sentir mucha pena por lo que escuchaba de mi, entre silencios que hacía el profesor en su clase.

Podía sentir su odio hacia mi, como si fuera una horrible persona... ¿acaso estuvo mal lo que hice? ¿Acaso debía aguantar la relación hasta que ella la terminara? ¿Por qué tenía que sacrificarme para recibir aprobación de los demás?.

Esa hora junto al profesor de matemáticas se hizo eterna hasta que al fin sonó la campana para salir a recreo.

De pronto se me acercó Carlos y me preguntó cómo estaba. No le di una respuesta pero si le hice una pregunta que en ese momento significaba mucho.

Carlos... ¿Realmente eres mi amigo? Carlos se sorprendió por aquella pregunta pero poniendo su mano en mi hombro contestó que si, que era uno de mis mejores amigos.

Le sonreí y lo abracé.

Aunque sea 1 amigo que tenga me daba ánimo y me ayudaba a no sentirme tan mal.

Caminé hacia una banca solitaria fuera del baño de mujeres a pensar y quizás hasta encontrarme con alguien y hablar, solo deseaba no encontrarme a algún amigo de Graciela o aún peor, a Graciela.

De pronto a mi lado llegó Tomás.

- Así que terminaste con Graciela...

- Si, al fin

- ¿Hace tiempo que querías terminar con ella? solo duraron 1 semana

- Si, desde el segundo día

- Uff! Eso es malo... pero finalmente lo hiciste

- Si, pero no sé si fue buena idea

- ¿De qué hablas?

- Lo que pasa es que desde que termine ayer con ella todos sus amigos me han estado mirando mal, murmuran cerca de mi que soy un tonto, un fracasado y eso sin mencionar los insultos vulgares y garabatos con los que se refieren a mi mientras ella sonríe y me mira con cara como si disfrutara el que ellos me hagan sentir mal

- ¿Solo eso? Veo que no has oído el nuevo rumor sobre ti

- ¿Nuevo rumor? ¿A que te refieres?

- hm... se comenta que Graciela te dejó a ti por mujeriego y porque ya no podía perdonar el que tu hayas tenido sexo con Camila lo cual afirma también el rumor inicial de Millaray

- ¡¿Qué?! pero si no alcancé a tener sex...

- Espera, ¿no alcanzaste? ¿Entonces es verdad?

- No, obvio que no... bueno, al menos sexo no

- ¡Entonces de verdad eres mujeriego! Bienvenido al club compadre

- ¡No! No lo soy solo fue algo sin sentido

- ¿Se besaron?

- Si

- Entonces lo eres, pero espera no es algo malo

- ¿Ah no?

- Ysra, disfruta tu soltería, sigue besando a chicas y pásalo bien, teniendo sexo... sabes a lo que me refiero

- Pero no quiero ser así, me quiero enamorar, quiero pololear y ese tipo de cosas.

- Bueno Ysra tienes 2 caminos. Uno es ser un "chico tranquilo" sigue con tu pena, sigue sufriendo por lo que dicen y piensan de ti y quizás, solo quizás algún día encuentres el amor. El otro camino es ser "mujeriego" chicas por montones, droga, carrete y pura felicidad, tú decides. pero importante, si eliges el segundo camino debes saber que un mujeriego nunca se enamora, quizás nunca conozca el amor pero... el sexo y el ego nunca faltará.

Justo en ese momento sonó la campana para volver a clases. Tomás se fue pero yo quedé ahí pensando en lo que Tomás me había dicho.

Le encontraba mucha coherencia a su conversación pero seguía decidido a mantenerme como "un chico tranquilo" me quiero enamorar y ser feliz... aunque me cueste mucho limpiar mi imagen lo haré y punto.


Un Inexperto Al AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora