Iba en autobús camino a aquel lugar donde nos veríamos con Valentina.
La noche anterior y justo cuando me iba a acostar llegó un mensaje de ella en el cual confesaba haber cometido un error al pensar eso, tambien afirmo que le gustaba y que no quería dejarme ir e incluso elogió mi miembro y hasta le mandó saludos... bastante raro y gracioso, lo sé.
Ya estaba casi llegando cuando de pronto subió al autobús una chica alta, morena con una larga cabellera castaña y unos ojos que eran de todo mi gusto.
La observe bastante normal, solo una observación muy rápida de pies a cabeza para verla mejor. decidí sonreír la primera vez que cruzamos la mirada, pero solo en un acto de simpatía, nada más, o al menos eso creí.
Sonrisas iban y venían, ya casi como un juego, a veces me miraba por largo rato, a veces correspondía y otras veces nos mirábamos fijamente, estábamos a solo un par de asientos no habría problemas para de una vez acercarnos pero en mi caso existía Valentina y dudo mucho que tuviera el valor de ella acercarse a mi, en fin solo paré de mirar y prendí mi celular simulando que tenía algo que hacer.
Al fin llegó el autobús a mi destino. mientras descendía y volteaba mi cabeza volví una vez más a mirar a aquella chica, ella volvió a sonreír hasta que el autobús siguió su curso. Al darme vuelta para seguir mi camino de pronto me topé con Valentina quién estaba de brazos cruzados con una gran cara de enojo.
- ¡Valentina! ¿cómo estás?
- ¿A quién estabas mirando?
- ¿Que? ¿de qué hablas?
- ¿A quien estabas mirando? vi que estabas mirando a alguien hacia dentro del autobús
- ¿Yo?
- Sí Ysrael, tú
- Creo que te confundes
- ¡Ysrael dime ahora quién era!
- L a verdad no sé de qué me hablas
- No te hagas el desentendido, sabes bien de lo que hablo, te miré desde que te levantaste del asiento, luego vi como bajabas las escaleras y también vi que volteaste a mirar a alguien y no paraste hasta que el autobús se fue.
- Ah, de eso hablas, creo ya saber de lo que...
- ¿¡Quien es?!
- Es mi... prima
- Tu prima... ¿pretendes que te crea?
- Porsupuesto, por eso te lo cuento, además es la verdad
- ¿Crees que soy estúpida?
( En ese momento mi vi en la obligación de dar un giro a la conversación ya que la encontraba innecesaria y bastante tonta)
- ¿Y para esto quieres que arreglemos las cosas? ¿para volver a discutir por tonteras?
- No son tonterías, es solo...
- No Valentina, esta es otra discusión por tus celos... a este paso nunca avanzaremos
- Pero... es que tú, siempre haces algo
- ¿Yo? te recuerdo que lo anterior lo inventaste tú, y ahora lo vuelves a hacer
- Bueno, quizás tengas razón pero ahora te vi
- ¿Me viste haciendo que?
- Mirando a ella
- ¿ A mi prima?
- Sé que no es tu prima
- Okey, no estoy de ánimo, será mejor que me vaya
En ese momento me di la vuelta e hice que caminaba, sabía que Valentina me detendría, y así fue, quizás era algo exagerada mi actitud pero era necesario ya que de no ser así seguiría eternamente la discusión y nuestra cita se perdería por completo.
Al detenerme del brazo prometió que no volvería a pasar, que olvidaramos todo y continuaremos con la cita. acepté olvidar todo y tomandonos de la mano comenzamos a caminar mientras me contaba a cerca de su aburrido día de clase.
Llegamos a la misma plaza de la vez pasada, esta vez habían varias personas a nuestro alrededor, vecinos de allí, niños jugando a la pelota y ancianos sentados en las bancas.
Nos recostamos en el pasto, poniendo nuestras mochilas como almohadas y mi poleron como una manta. comenzamos a hablar a cerca del dia en clases, luego de nuestra relación en casa con nuestros padres y luego de lo sucedido la vez pasada.
Si bien yo no mostraba arrepentimiento alguno, sentía más bien bastante incomodidad y verguenza . incomodidad por hacer algo bastante íntimo en público y vergüenza por que viendo esto desde la vereda de la moralidad y la religiosidad esto era algo bastante pecaminoso y morboso. ¿cómo guiar a jóvenes a la castidad, al dominio de la carne y a las tentaciones si yo casto no era, actualmente practico sexo oral detrás de arbustos y la tentación prácticamente me domina?
Valentina por su parte no mostraba ni incomodidad, ni arrepentimiento alguno, muy por el contrario, cada vez que miraba mi entrepierna se mordía los labios y jugaba con su cabello mientras supuestamente me prestaba atención mientras hablaba.
De pronto la conversación tuvo una pausa para comenzar a besarnos, tocarnos y en un abrir y cerrar de ojos estábamos igual que la vez pasada. con la diferencia que esta vez ya no estaba tan incomodo, ya no sentía tanto arrepentimiento, esta vez me sentí bastante bien y quería volver a repetirlo, así que una vez terminada la cita quedamos de vernos el día siguiente, a la misma hora, en el mismo lugar.
ESTÁS LEYENDO
Un Inexperto Al Amor
Novela JuvenilEs la historia de un chico que poco a poco va experimentando cosas en el amor volviéndose de un inexperto a un mujeriego. Pero mas temprano que tarde se da cuenta que todo acto tiene su consecuencia y toda historia su final
