Cap 92

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Creo que me está empezando a gustar Constanza

- ¿hablas enserio?

- Sí

- ¿Por qué? ¿Pasó algo aquel día que salieron?

- Nada en especial, es solo que... me gusta su personalidad, su forma de pensar, su aspecto y lo detallista que fue

- Bueno, la verdad fue bastante tierna

- Sí, nunca habían hecho algo así por mi

- Pero ¿tan pronto te gusta?

- Me temo que si, Sebastián, de hecho hoy volveremos a salir, esta vez solo nos concentraremos en nosotros y espero pase algo más

- Debes contarme luego lo que pase ¿sí?

- Bueno, te contaré todo lo que pase, deseame suerte

- Suerte hermano, hablamos después.

A veces las conversaciones con Sebastián se volvian las típicas conversaciones de chicas cuando conocen a un chico, suerte que puedo hablar con él estás cosas porque con Daniel no tocamos tanto estos temas, siempre todo lo nuestro está mas relacionado a la iglesia y pensamientos más profundos.

Daniel hace un par de días no se ha sentido bien. Siente dolor en el abdomen pero en una parte específica la cual es bastante complicada. Daniel desde muy joven solía andar en fiestas y cuando lo hacía tomaba alcohol, luego comenzó a tomar aún cuando no iba a fiestas, poco a poco fue volviendose un vicio prácticamente, hasta el día de hoy. Desde que va a la iglesia dice que ya no ha vuelto a tomar pero hace no más de 4 semanas en un cumpleaños al cual fuimos juntos nos embriagamos ambos lo cual significaba que lo seguía haciendo. El problema era que aquel dolor que sentía provenía del mismo sitio donde se encuentra el hígado, lo cual significaba una directa relación con el alcohol. La verdad yo creo que es solo una concidencia, quizás sea algo más simple y solo me estoy alertando y sacando conclusiones pesimistas. Justo hoy Daniel iría al medico a ver que era lo que le sucedia asi que estaría atento a su llamado para saber cual era su diagnostico.

Constanza y yo nos juntaríamos a las 18: 00 hrs, lo cual significaba que aún me quedaban 3 horas para arreglarme, relajarme y distraerme un poco antes de estar allí y vernos.

Decidí abrir una aplicación de celular la cual hace muchisimo tiempo no abría y esta era "wattpad". Hace años cuando la descargué y comencé a escribirla pensé en contar historias amorosas, anécdotas e incluso sucesos graciosos pero la verdad la dejé de ocupar poco después de relatar mi historia amorosa con Katherine ya que me traían malos recuerdos y hasta rencor, pero si se que un día tendré que seguir escribiendola y de una vez terminarla ya que a pesar de aquel abandono bastante gente la ha leído y la novela tiene más de 2000 visitas lo cual es bastante bueno.

Ya se acercaba la hora de salir, por ultima vez vi que mi peinado estuviera bien y salí de casa.

Esta vez quedamos de juntarnos en un punto más central ya que aquella primera vez que salimos nos juntamos bastante más cerca mio que de donde vive ella y no era algo justo.

Mientras esperaba a Constanza saqué mi celular para mensajear a Daniel, para saber si ya estaba en el hospital y como le estaba saliendo todo. De pronto unas manos pequeñas cubrieron mis ojos. Era constanza, su tierna voz y su risa lo afirmaba.

Caminamos hasta el paradero, luego viajamos en autobús hasta llegar al parque, al parque de siempre, donde he llevado a todas las chicas que he conocido, por suerte los arboles no hablan y todas las historias de allí solo las tengo en mi memoria.

Conversamos bastante, cada vez la conocia mejor, cada vez quería pasar más tiempo junto a ella.

Al llegar la hora de salir de ahí y volver a casa surgió lo que dió el comienzo de un acercamiento mayor, un simbolo de que seguiriamos saliendo, conociendonos y quizás formar algo.

- Asi que...

- Asi que...

- Dime

- ¿Que quiere oir?

- El cómo me encontraste en Facebook

- Eh... es una gran pregunta

- ¡Ysrael! Esta vez no cambies el tema, de verdad quiero saber

- Está bien, esta vez te lo diré

- ¿Hablas enserio?

- Sí, pero caminemos más lento que la historia es muy larga

- ¿De verdad?

- No jaja. Todo partió el día en que conocimos, me memoricé tu nombre completo el cual estaba pegado en tu mesa

- ¿Solo eso?

- Sí, solo eso (no podía contar la travesía psicopata que tuvimos junto a Sebastian aquella noche)

- Suena simple, pero me alegro que lo hicieras ya que no quisiste pedirme el numero de teléfono aquella vez que caminamos hacia el paradero

- La verdad quería hacerlo pero no pude

- ¿No tuviste el valor?

- No, no es eso, justo en aquel momento estaba conociendo a otra chica y por respeto a ella no quise hacerlo

- Eso habla muy bien de ti, y ¿que pasó con ella? ¿Por qué no está ella en este momento junto a ti en vez de mi?

- Solo no funcionó

- Ya veo... ahora estás soltero y sin compromisos como yo ¿verdad?

- Sí

- Mm... necesito hacerte una pregunta importante y quiero pedirte que seas sincero como lo has sido desde que te conozco

- Me estás asustando jaja pero lo prometo

- Bueno, aquí va la pregunta... ¿cual es tu intención conmigo?

- Eh... bueno, es una gran pregunta... la verdad no quisiera dar una respuesta apresurada y quizás enredarme o contestar mal, pero lo que si puedo decir es que quiero seguir conociendote, me gusta mucho como eres y me pones muy contento cuando te veo

- Mm... buena respuesta, me gusta y la comparto totalmente

- ¿Ah si?

- Sí (de pronto y mientras caminabamos su mano comenzó a tocar la mía, hasta entrelazarla completamente a la mía)

De camino hasta su casa caímos en un incomodo silencio pero seguimos tomados de la mano hasta que la dejé en la puerta de su casa.

Todo se estaba volviendo muy tierno y sincero, algo que hace rato no sentía y extrañaba

Un Inexperto Al AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora