-¿Qué tal tu día? -preguntó acercando su silla a mi lado para poder estar más cerca el uno del otro.
-Bien... ¿y el tuyo?
-Bien... -puso su mano encima de mi pierna y empezó a acariciarme. Mi primer impulso fue separarme ya que no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, pero me gustaba... Demasiado. Así que me acerqué aún más.
-¿Has cenado bien?
-Sí, ¿y tú?
-Sí...
Nos quedamos en silencio, sin saber qué decir. Sabíamos qué queríamos hacer pero ninguno de los dos daba el paso. Nos faltaba confianza en nosotros mismos. Teníamos que arreglar aquello...
-¿Subimos? -dije finalmente al ver que nadie cedía. Prefería que él fuese el que diese el paso pero alguien tenía que hacerlo.
Tris asintió sonriente.
Nos pusimos de pie y fuimos al ascensor. Seguíamos sin darnos la mano, pero caminábamos más juntos que de costumbre.
-¿Tienes el bañador? -pregunté mirándole. Me daba la sensación de que no, pero nunca viene mal preguntar para asegurarse. Además era buena manera para empezar una conversación.
-No, ¿y tú? -respondió encogiéndose de hombros y mirándose los pantalones.
Negué con la cabeza e intenté que mi mirada no se desviase hacia lugares... Peculiares.
-Si quieres podemos bañarnos des...
-Prefiero coger mi bikini -dije mordíendome el labio y entrando en aquella cabina. No pensaba bañarme en pelotas en un jacuzzi que estaba expuesto al público, por mucha reserva que hubiese hecho Tristan. Aunque tenía que admitir que la idea me ponía... Y mucho.
Presioné el botón de nuestra planta.
Se cerraron las puertas y también el espacio entre nosotros. Rodeó mi cintura con sus manos y Tristan se acercó cada vez más a mí hasta que nuestros labios casi se rozaron.
-Aún no -dije poniéndole una mano en el pecho. Se quejó pero no cedí. Me encantaba hacerle sufrir de esta manera- aún no.
Al parar en nuestra planta correspondiente, entramos en nuestras habitaciones y cogimos la ropa necesaria.
Yo me puse el bikini en la habitación para evitar momentos incómodos en el ático del hotel, como pasaba el 90% de las veces que intentaba cambiarme de ropa en presencia de tíos. Escogí uno negro, con bastante escote por cierto, y la parte de abajo que era más tipo tanga que braga normal. No quería exhibirme ni nada por el estilo... Sólo... Me sentía sexy con esa ropa. Y esta era una ocasión especial.
Una vez lista, me puse un vestido negro a juego y me peiné rápidamente con las manos para no perder más tiempo. Sí, tenía ganas de aquello.
Al salir, Tristan estaba esperándome apoyado en el marco de la puerta.
-Jo-der -dijo al verme con ese conjunto, como si acabase de ver un OVNI o algo por el estilo.
-Es un vestido... tampoco es gran cosa -dije pero sí lo era, era el que me había comprado Bradley y la verdad es que no sé por qué me lo había puesto.
-Estás preciosa -susurró cerrando la puerta- pero antes, ahora y siempre...
Me ruboricé pero no dije nada. No era capaz de decir ninguna palabra en estas condiciones.
-¿Seguro qué has...? -dije pero él me cortó en mitad de la frase.
-¿Que he reservado el ático? -me había leído la mente- Sí... Tranquila que no hay de qué preocuparse.
Volvimos a entrar en el ascensor pero esta vez Tris se puso a tararear alguna canción que desconocía.
"I used to wanna be
Living like there's only me
And now I spend my time
Thinking 'bout a way to get you off my mind
I used to be so tough
Never really gave enough
And then you caught my eye
Giving me the feeling of a lightning strike"
Las últimas palabras apenas se le oían...
-Continúa -le animé sonriendo y mirándole a sus ojazos azules.
-Que me da vergüenza...
-¿Eres tonto? Venga sigue, por fa...
-"Look at me now, I'm falling
I can't even talk, still stuttering
This cloud I'm on, it keeps shaking
Oh oh oh, now!" -acabó de cantar y se calló- ya está.
-WOW es increíble -dije saliendo del ascensor- ¿es original?
-Sí, bueno... La escribí junto a los chicos una tarde en la que no había nada que hacer...
-Es preciosa...
-Mira, como tú -me piropeó.
-En serio, tienes que cantar más veces en los vídeos que subáis a vuestro canal de Youtube... -continué, haciendo caso omiso a lo que acababa de decirme.
-No creo que sea bueno.
-Es que no eres bueno, eres espectacular.
Me acerqué a él y le quité despacio la camiseta. No llevaba pantalones ya que se había puesto directamente el bañador así que nos ahorraba trabajo.
A continuación me ayudó a quitarme el vestido, mientras me daba besos por la espalda y por el cuello.
Esta noche prometía...
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MY LITTLE SECRET
Fanfiction-Te odio. -No sabes lo que dices. -Créeme, sí lo sé. No he estado más segura en la vida. -Acabarás queriéndome. -Lo dudo.
