CAPITULO 164: MIRANDO OTRO LADO DEL ESPACIO

23 2 1
                                        


CAPITULO 164: MIRANDO OTRO LADO DEL ESPACIO

El sentimiento de muerte, puede llevar a uno vislumbrar cosas de la vida que antes no entendías.

Sin embargo, nadie podía vislumbrar la muerte.

A pesar de que ambas se contradicen, la vida y la muerte son en esencia la Ley que gobierna mundos enteros.

Quien sienta la muerte, puede sentir la vida.

Para Adrián sentir como la vida se le escapaba de sus manos era algo que había sentido por mas de una vez.

Era un sentimiento grabado en todo su cuerpo, pero siempre le daba la misma sensación.

La sensación de miedo.

Sin embargo, después de casi morir, ese miedo se iba transformando, no tenía mucho miedo a morir, después de todo, aún era un niño, pero, sus ambiciones habían despegado hace mucho tiempo, al igual que sus deseos, ahora tenía miedo a morir sin poder haber alcanzado sus ideales.

A algunos les toma mucho tiempo obtener tal miedo.

Pero Adrián debía madurar rápidamente, o si no, el mundo mismo se lo comería.

Los enemigos iban aumentando, los peligros a los que se enfrentaba cada vez eran mas poderosos.

Pero su resignación a darse por vencido, era lo único que lo mantenía firme.

Cuando la grieta espacial absorbió su cuerpo.

Cayo por un pasadizo oscuro, como un agujero en el vacío, siguió cayendo.

En este lugar no existía el concepto de arriba o abajo, ni tampoco parecía existir algún tipo de tiempo.

Quien sabe cuánto tiempo siguió cayendo Adrián. Pero se sintió como una eternidad.

Pero en este vacío, de pronto un sentido divino paso por todo su cuerpo.

Tal sentido divino era demasiado poderoso, fue como si algo más, algo mas profundo se hubiera arraigado a este espacio, no era una simple manifestación del Sentido divino, esto ya era controlar todo el espacio existente.

Detuvo el cuerpo de Adrián y lo reviso por todas partes.

"¿¡Que es esto!? ¡No existe el talismán de verificación!"

"¡No se permiten intrusos!"

Unas palabras se escucharon de la oscuridad del espacio, estas palabras parecían etéreas, pero contenían un increíble poder.

De pronto una mano salió de la nada, esta mano brillo como si tuviera el sol en la palma de su mano, en su dedo se podía ver una estrella.

Esta estrella brillo y fortaleció la mano, a tal punto que ondas aparecieron a su alrededor, la mano descendió con toda la fuerza para destruir un mundo, pero iba destinado a destruir el cuerpo del moribundo Adrián.

Pero en el instante que iba a tocar a Adrián.

"¡Jajajaja! Niño, realmente te pareces mucho a él" – Una risa salió de la mascara del Diablo Celestial.

Era Dialo, quien nuevamente se apodero del cuerpo de Adrián.

Su voluntad descendió en este roto espacio.

Miro el brazo que se acercaba.

"¡Rómpete para mí!" – Solo fueron unas palabras, dichas con un tono vicioso y con gran arrogancia.

Pero inmediatamente el brazo se destruyó con la estrella en ella.

"¡Este lugar es sagrado, no se permite intrusos!" – Nuevamente la voz volvió a hablar, pero esta voz su voz etérea lleno de estruendos todo el espacio, provocando que este se resquebrajara.

Esta vez, nueve brazos se levantaron y aparecieron de los resquebrajamientos.

Todos estos brazos contenían cinco estrellas cinco en los cinco dedos.

Cada uno de estos brazos destello con un poder terrorífico, nueve voluntades en conjunto descendieron.

Cayeron como una formación que brillo como la estrella de Salomón.

Todas estas voluntades eran tan terroríficas que podían cambiar el destino de todo un continente.

Esto superaba por completo el reino de los Reyes.

"¡Así que ese Dios sigue vivo!" – Dijo Dialo.

Su voluntad inundo todo este espacio.

Su voz también era terrorífica.

De pronto de su cuerpo empezó a salir miasma.

"¡Esto dejara un cambio completo en el niño!"

Este Miasma era tan oscuro que incluso ni la luz lo podía atravesar.

Dialo levanto todo este miasma contra los nueve brazos.

Provocando que nueve tentáculos salieran disparados hacia las nueve manos, estos se volviera añicos en unos segundos.

Cada una de las nueve extremidades fueron atravesadas por este miasma, las estrellas en sus dedos fueron absorbidas por el miasma, y los brazos se hicieron polvo.

Este espacio fue confinado con su propia voluntad.

El miasma se volvió uno con el espacio, y con un solo pensamiento de Dialo, el ser de la voz etérea, apareció.

Era un anciano sin pelo, pero era un poco extraño, en los dedos de su mano tenia 5 estrellas, al igual que en su otra mano.

En total el Anciano tenía 10 estrellas, brillando sin cesar.

Su voluntad podía controlar innumerables sistemas.

Pero frente a Dialo no era mas que la nada.

"...Incluso si muero el Dios preservara mi cuerpo" – Dijo el Anciano, estaba asustado, nunca en sus innumerables años, pensó que aparecería alguien tan poderoso.

No podía ni siquiera moverse ante tal voluntad.

"Jajajaja, incluso si ese Dios estuviera aquí, me tendría que saludar como un niño a su padre, tomare prestada esta ficha, en cambio te dejare vivir" – Dialo se rio de la situación.

Su miasma saco una ficha del vacío mismo, este vacío estaba conectado al Anciano.

Pero Dialo logro sacarlo con tanta facilidad.

Cuando recogió la ficha.

El espacio debajo de Dialo se abrió.

"¡Veamos si ese Dios aun me recuerda jajajaja!" – Su voz era estruendosa, su voluntad se apartó de este espacio y su miasma desapareció permitiéndole respirar al Anciano.

Dialo traspaso el espacio y desapareció.

El Anciano sabía que no podía interferir mucho más allá de este lugar.

"¡Quien era ese sujeto!" – Se pregunto el Anciano, cuando por fin pudo respirar tranquilo. Sin embargo, el miedo quedo presente por todo su cuerpo.

Cuando Dialo atravesó por completo el espacio.

Observo que a su alrededor estaba cayendo sobre un mundo.

Pero este era diferente a todos los que había visto.

Cuando Dialo observo este mundo sonrió un poco.

"Si es su destino, ¿Conseguirá a el Dios? Esto será emocionante" – Hablo Dialo, llegando a la plataforma circular que había en este cielo.

Cuando llego simplemente se sentó y desapareció del cuerpo de Adrián.

UN ETERNO FINALDonde viven las historias. Descúbrelo ahora