CAPITULO 187: EXTRAÑO HERMANO MAYOR MA PARTE 2

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CAPITULO 187: EXTRAÑO HERMANO MAYOR MA PARTE 2

Las Santas Montañas Ancestrales del continente Suaking.

Se les conocía por ese nombre, debido a su gran cordillera que se expandía por cientos de kilómetros.

Normalmente en estos lugares los puntos de apoyo para que los cultivadores pudieran adentrarse por las Santas Montañas Ancestrales, eran las ciudades que tenían puntos de transporte.

Aunque solo eran pocos los que tenían tal privilegio.

En total en las Santas Montañas Ancestrales existían cientos de ciudades.

Sin embargo, estas ciudades siempre estaban llenas de cultivadores, a la vez que de cientos hechizos de protección.

Las bestias mutadas, las bestias normales, y animales salvajes atacaban en todo momento a estas ciudades humanas.

Debido a que en este lugar la energía espiritual era mucho más abundante, hasta los animales podían cultivar.

Se decía que dentro de las bestias generaban un núcleo, este núcleo era usado por los cultivadores para aumentar su velocidad de cultivo, a la vez que las bestias usaban a los humanos para satisfacer su hambre.

Era un ciclo mutuo donde ambas partes se beneficiaban.

Aunque hubo una época donde la Santa Iglesia de Motzu intervino, cuando las bestias se salieron de control, donde una bestia supero el límite de su núcleo y formo un núcleo de nivel 6 comparable a los cultivadores del Vacío Mundial.

Tal bestia era demasiado poderosa como para destruir todas las civilizaciones de las Santas Montañas Ancestrales.

Por lo cual un Maestro junto con varios ancianos, tuvieron que acudir de emergencia.

El Vacío Mundial era un nivel de cultivo demasiado aterrador como para dejarlo pasar desapercibido.

Generalmente tales existencias bajarían la cabeza hacia la Santa Iglesia de Motzu, y los Señores de la Santa Palabra, tenían dos opciones, unirse a ellos, o escapar a otro continente.

Mientras existiera la Ascensión Mundial, tales existencias debían escoger a que bando unirse.

No era una regla, pero comprendían que, si no lo hacían, las consecuencias serían inimaginables.

La Santa Iglesia de Motzu no podía dejarlos libres, al igual que los Señores de la Santa Palabra.

Aunque era común que, con los años, los genios de ambas sectas entraran al vacío mundial, aun tenían muy pocos, a la vez que el poder cada año se reducía, y también con dos guerras pasadas, la fuerza general se redujo de ambas sectas.

Las cuatro Secta de las Santas Montañas Ancestrales conocían que debían bajar la cabeza hacia tales potencias, por lo cual siempre enviarían regalos de vez en cuando.

Adrián quien viajaba hacia la primera ciudad, conocía algunos detalles, a la vez que su comprensión del sistema de cultivo se había expandido demasiado.

Su comprensión se había quedado en el Alma Naciente, pero luego comprendió que también existían los seres de la Transformación del Vacío, y el Vacío Mundial.

No tenía idea si alguna vez los había visto, pero sabiendo que eran seres demasiado poderosos, con todas sus incursiones debía haberse topada con uno alguna vez.

También recordaba a los Ancianos de las 99 familias del Dao, pudo ver que, en algunos de ellos, un vacío se formaba arriba suyo.

Aunque aún no comprendía en que se diferenciaba la transformación del Vacío y el Vacío Mundial.

Paso muchos días volando desde las partes bajas del continente, gracias a su cultivo, ninguna bestia se metió en su camino, por suerte las bestias mutadas o corruptas no aparecieron, aunque eso se debió a que tampoco le podían hacer nada.

Ahora se sorprendía por la gran velocidad del crucero del Maestro Sonu, aunque era claro que su cultivo aún era muy inferior.

Sin embargo, en estos días de pronto se dio cuenta que en el suelo también existían bastantes comerciantes.

Tales comerciantes venían acompañados de cultivadores, algunos de la condensación del Qi.

Realmente no sabía si estaba yendo en la dirección correcta de las Santas Montañas Ancestrales.

Aunque la Ancestra Lusi le dijo a donde debía ir, ella no tenía un mapa, esto provoco que se encontrara en grandes problemas de localización.

Por lo cual decidió tomar la decisión, de bajar para que le den indicaciones.

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Las rutas comerciales desde las partes bajas del continente, hacia las Santas Montañas Ancestrales eran únicas en su tipo.

A la vez que había muy pocas rutas, después de todo, todas las rutas desembarcaban en la primera ciudad de las Santas Montañas Ancestrales.

Sin embargo, los comerciantes no se salvaban de los ladrones o los mercenarios que se juntaban a sus alrededores.

Aunque las rutas eran seguras de algunas bestias, no lo eran de los humanos.

En este viaje un joven comerciante llamado Lore se encontraba transportando grandes productos, entre ellos se encontraban píldoras, artefactos, y lo más importante frutas espirituales.

Su familia pertenecía a una casa comercial muy grande, sin embargo, lo que le hacia grande era poder pasar productos desde las partes bajas hacia las Santas Montañas Ancestrales.

Las partes bajas del continente Suaking eran demasiado fértiles, y estaban menos contaminadas, a pesar de su baja energía espiritual, había campos dedicados solo a el cultivo de frutas espirituales, producir una sola de estas frutas en las Santas montañas Ancestrales era demasiado complicado, tanto que la gente no se arriesgaba.

Era mejor traerlo de las partes bajas del continente, aunque la proporción de crecimiento era de cien a una.

Aun así, era muy rentable.

Lore estaba en plena flor de su juventud, era solo un mortal que no podía cultivar, por lo cual, por los mercenarios y ladrones, decidió contratar a varios cultivadores de una secta confiable.

Eran cinco en total, cada uno de ellos tenía un perfil bajo, escondiéndose en los carruajes, o vigilando desde afuera.

Solo eran seres de la condensación del Qi, pero para Lore sus movimientos eran como fantasmas, no podía verlos, a la vez que se sentía más seguro.

En uno de esos movimientos de pronto uno de los cultivadores se acercó ágilmente detrás suyo.

"No existen presencias de ladrones o mercenarios, podemos seguir con tranquilidad" – La voz de una joven se escuchó, esta joven parecía estar en la adolescencia, por lo cual su cuerpo no estaba tan desarrollado.

Lore asintió antes sus palabras.

"Muchas gracias por el informe Sonia" – Agradeció Lore, se sentía mejor, cuando no había nada malo en la ruta. Después de todo, morir en mano de los mercenarios no era para nada bonito.

Después de asentir, Sonia también asintió hacia sus otros compañeros, Sonia solo estaba el Octavo nivel de la condensación del Qi, esperaba ganar lo suficiente para poder comprar más píldoras, para aumentar el nivel de su cultivo.

Por lo cual no dudaba en escoger misiones de escoltas, eran las que mejor pagaban.

Pero en ese momento que dijo sus palabras, de pronto los caballos se detuvieron, Lore también lo hizo. De pronto un joven apareció delante de ellos. 

UN ETERNO FINALDonde viven las historias. Descúbrelo ahora