CAPITULO 193: SANTAS MONTAÑAS ANCESTRALES PARTE 2.
(Todos tienen un barco, y... yo porque no me compro el mío) – Fue lo que Adrián se dijo internamente.
Ahora se encontraba nuevamente volando por el cielo.
Aunque esta vez, la velocidad a la que iba era un poco superior a la suya.
El Mayor Lans ofreció llevarlo de vuelta a la secta en las Santas Montañas Ancestrales, de su anillo de almacenamiento, apareció un barco inmenso, era incluso más espectacular que del Príncipe Soret, con varios sistemas de defensa integrados, había sido hecha con los huesos de un ser maldito de la formación del núcleo y reforzada con su piel.
El Mayor Lans hablo arrogantemente mientras presumía de su Barco.
Adrián decidió que también quería comprarse uno, eran muy prácticos, y todos los llevaban.
Adrián solo suspiro, mientras miraba nuevamente el paisaje.
Solo quería rescatar al hermano mayor Ma, volver a ver a los abuelos y volver a la Santa Iglesia de Motzu, pero, parecía un trayecto demasiado largo, quizás demasiado, pero debía hacerlo ahora que tenía tiempo, si lo seguía posponiendo, no sabía que es lo que sucedería con el hermano mayor Ma.
Volver a su tierra natal, lo lleno de muchos sentimientos, pero a la vez, se dio cuenta que no sabía nada sobre su vida.
Recordar a su padre, no poder recordar a su madre.
Sentir como si tuviera un candado en su cabeza, pensar en lo importante.
Rescatar al Maestro Sonu, volver a ver a su hermano menor para Bai Guoer, volver a ver a Xu Wudao, y a Su Ming.
Eran cosas que lo hacían suspirar, no era un suspiro de cansancio, solo un suspiro de anhelo, de travesía, de querer contarles de que estaba bien, pero si lo decía en este momento pueda que su preocupación aumente aún más, después de todo tenía que hacer este viaje solo.
Fue por eso, que mantuvo su ficha de discípulo oculta con su miasma.
Xu Wudao tenía métodos extraños, así que temía que lo buscara por su ficha.
A la vez que le enviaba un mensaje claro, que no quería ser buscado por el momento.
Adrián permaneció por varios días observando el paisaje, solo enfocado en su pensamiento.
Aunque el mayor Lans le ofreció un cuarto privado en su Barco, Adrián quería seguir mirando tal paisaje, por alguna razón lo reconfortaba, y también le hacía recordar las palabras del Maestro Sonu.
"¡La raza humana ha sobrevivido porque nos mantenemos unidos! ¡Nunca olvidemos que somos cultivadores que vamos en contra del cielo, vamos en contra de todas las razas, vamos en contra de los Dioses y los Demonios!"
Fueron palabras muy fuertes que impactaron en todo su ser.
Sin embargo, también recordó las últimas palabras antes de despedirse.
"Antes me preguntaste, que, si podía hacerte tan fuerte como para matar a ese Demonio, no puedo prometerte que podrás logarlo...pero... ¡Mientras esté vivo! ¡Te prometo que haré todo lo posible para cumplir tu sueño!"
Fueron esas palabras que hicieron que Adrián frunciera su ceño.
Los recordaba vívidamente, y a la vez se preguntaba si tales palabras correspondían a las acciones del Maestro Sonu, después de la Guerra, se corrió el rumor que había sido sellado junto con el Dios de la Muerte.
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UN ETERNO FINAL
Mystery / ThrillerAdrián un niño de 11 años seria lanzado al cruel mundo del cultivo a temprana edad, conocería de primera mano la desolación, y la devastación que los Dioses podían provocar sobre el ser humano común, sin embargo, eso no detendría su mirada puesta en...
