CAPITULO 199: CIUDAD MINA ESPIRITUAL PARTE 2
Como entro fue igual, como salió fue lo mismo.
No hubo palabras para detenerlo.
Adrián simplemente se marchó, en su barco, el cual volaba a velocidades muy altas, podía cubrir un kilómetro entero en tan solo segundos.
Mientras miraba el mapa, conocía que le tomaría aun a esta velocidad, unas dos semanas en llegar a la ciudad Mina Espiritual.
Miro su brazo, el tiempo parecía estar bajando lentamente, era aterrador mirarlo, le recordaba lo débil que era, y a la vez, que su vida acabaría en cualquier instante, una vez que el contador llegara a 0.
9810:23:12
Aunque parecía un numero gigantesco, no lo era, su vida se había fraccionado, a tan solo una parte, le quedaba un año y poco más, no importa si su cultivo había aumentado, su tiempo de vida no aumentaba.
Generalmente cuando uno alcanzaba el Establecimiento de la Fundación, su vida se duplicaría, los señores del Establecimiento de la fundación recibían un bono de vida de 300 años.
Los Mayores de la Formación del Núcleo, recibían un bono de vida de 500 años, y los Ancianos del Alma Naciente podían duplicar ese bono hasta los 1000 años de vida.
Era como sumar, su vida iría aumentado, mientras su nivel de cultivo se volviera más fuerte.
Pero era diferente para Adrián. Su vida ya había alcanzado el tope de su existencia, su vida era corroída por el miasma del Diablo Real.
Si no lograba dominarlo, el miasma lo devoraría, era una carrera que no estaba seguro si podía ganar. Lo único que podía hacer era salir a matar a con todas sus fuerzas y absorber la vida de los demás.
Era lo único que podía aumentar su tiempo de vida.
Mientras volaba podía sentir la vida que había debajo suyo, decenas de bestias hambrientas, los cuales lo miraban, los cuales lo saboreaban, en la oscuridad de las montañas.
Varios ojos rojos llenos de instinto animal se levantaban y miraban su barco volar.
Adrián no tenia tiempo que perder, esta vez, miro su sombra, en ella, en un espacio muy confinado, estaba una uña.
Era la uña que el soberano Menor le había incrustado, esta uña el cual había casi destruido su cuerpo, ahora era temerosa del Miasma que lo rodeaba.
No podía escapar del miasma, esta uña que no podía desatar ningún tipo de ataque, o expresar un sentimiento, de pronto sintió miedo. Adrián sabia que esta uña era peculiar, y poderosa. Pero ahora estaba bajo su control.
Era su carta secreta si todo salía mal, sentía que podía usarla para desatar un ataque poderoso, o incluso hacer lo que el Soberano Menor había hecho, y pudrir el cuerpo del oponente.
Lo guardo cuidadosamente en su sombra, mientras regresaba a mirar hacia el suelo.
Movió su mano, y su miasma se manifestó como tentáculos por todo su cuerpo.
"¡Vayan, coman todo lo que quieran!" – Adrián estaba usando el Diablo Ordena.
De todo su cuerpo el miasma se levantó y como una avalancha, bajo por todas las faldas de las montañas, como un huracán, el miasma cayó sobre todos esos ojos rojos que lo miraban.
Pronto los gritos de bestias que se escondían en la oscuridad salían al aire, algunas bestias usaran sus cuerpos para detener el miasma, pero era inútil.
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UN ETERNO FINAL
ActionAdrián un niño de 11 años seria lanzado al cruel mundo del cultivo a temprana edad, conocería de primera mano la desolación, y la devastación que los Dioses podían provocar sobre el ser humano común, sin embargo, eso no detendría su mirada puesta en...
