CAPITULO 189: ZORROS MUTADOS PARTE 2
La Técnica Divina Cultivo del Dios Profundo.
Era un libro con ojos tan grandes como montañas, aunque en su conciencia solo parecía un libro normal, podía sentir el peso en sus manos cada vez que intentaba dar la vuelta a una página.
Adrián entendió que esto también era una parte del Reto, comprendió que mientras más hojas leyera, el peso aumentaría el doble por cada hoja que seguía pasando, el libro no debería tener más de doscientas páginas, pero el peso se había vuelto terrible a partir de la quinta hoja.
En estas cinco hojas Adrián empezó a entender poco a poco la Técnica Divina Cultivo del Dios Profundo.
Aunque como siempre, no entendía a que se refería cada página, hubiera preferido que las técnicas trajeran dibujitos, como la Técnica Miríada de Montañas.
"El cuerpo es un lienzo" – Por lo cual Adrián decidió comprender a su forma tal técnica de cultivo.
La Técnica Divina Cultivo del Dios Profundo estaba dividida en Diez Niveles Inferiores.
Según la explicación de la primera página, cada nivel ayudaría al usuario a formar una estrella, tal estrella seria la base de todo su poder, y con cada estrella adicional su poder se duplicaría.
El Primer Nivel, El cuerpo es un Lienzo, se refería a un cuerpo vacío, era como si su cuerpo se hubiera vuelto una silueta blanca.
Su respiración se volvió un poco más apresurada al verse así mismo, pero pronto volvió a la normalidad, era algo extraño, pero no absurdo.
Según lo que entendía sobre la Técnica Divina Cultivo del Dios Profundo, esta Técnica Divina estaba dividida en Dos caminos, el primero era el de la pureza absoluta, en el cual se uniría a la Técnica Divina desechando sus anteriores técnicas de cultivo de refinación de cuerpo.
Eso significaría que tendría que deshacerse de su montaña celestial, y de la Estatua de su familia los cuales eran parte del Códice del Cielo y la Tierra.
Adrián no quería deshacerse de tales técnicas de cultivo, después de todo aun había una segunda opción.
La segunda opción era volver su cuerpo un lienzo, donde intentaría unir sus dos técnicas de cultivo de refinación del cuerpo físico, según lo que el libro decía, esto era una técnica Impura, y había una gran probabilidad de que la divinidad no se desarrollara, a Adrián no le importo, no perdería sus técnicas de cultivo que tanto le tomo desarrollar.
"TECNICA MIRIADA DE MONTAÑAS" – Adrián hablo en voz alta, mientras una montaña celestial de mas de diez mil metros se alzaba atrás suyo, tal montaña era impresionante, brillaba con un brillo azul por la espada incrustada en su interior.
Adrián lo había pensado mucho, por lo cual decidió que este fuera su primer lienzo.
La Técnica Divina Cultivo del Dios Profundo, era sumamente extraña y poderosa a su manera, pronto toda la montaña junto con la espada como si fuera un llamado, empezó a unirse a su mano derecha.
Su montaña se transformaba en el color que debía pintar en el lienzo, según lo que leyó en la cuarta página, debía pintar según lo que deseaba, su cuerpo transformaría la pintura en su base, y el lienzo seria completado.
Así que todo se debía a su primer dibujo, esta fue la razón para elegir a la Técnica Miríada de Montañas, según lo que entendía de esta Técnica, su montaña seguiría creciendo cada vez más mientras más la cultivara, al mismo tiempo que podía expandirse si adquiría las demás espadas.
Era una forma de pintar todo el lienzo como si fuera un gran valle, su lienzo se transformaría en un gran valle, y su Técnica de Miríada de Montañas seria su pintura, por lo cual según lo que entendía el dibujo podía extenderse casi infinitamente.
Esa era su base.
Adrián con su dedo el cual apoyo en el lienzo empezó con su dibujo, imagino todos los paisajes que podía, pero el que siempre se quedara grabado en su corazón, sería la ciudad donde había crecido y las montañas a su alrededor.
El Maestro Kong le había dicho que los cultivadores cultivaban el corazón, y mientras más tiempo pasaba, mejor entendía la frase.
Cuando su dedo toco el lienzo, de pronto en su cuerpo verdadero, su fuerza empezó a crecer enormemente, todo a su alrededor se llenó de un brillo dorado, y si no fuera por su miasma, todo este brillo hubiera llegado al cielo, volviéndose un huracán.
El Miasma del Diablo Celestial podría ocultar cualquier cosa que quisiera, incluso Dialo se reía al sentir tal presentimiento, sabía que Adrián no lo decepcionaría al comprender la Técnica divina del Dios.
Pero este cambio en su cuerpo no era nada normal, era como si tratara de dar otro paso más allá fuera de lo común.
"Si tengo que comparar a los Dos, Adrián aún se queda debajo de Hyu, cuando Hyu ingreso al Establecimiento de la fundación su pilar incendio ocho fuegos sagrados, podía aplastar fácilmente a los seres de la Formación del Núcleo, incluso podía luchar contra los seres del Alma Naciente, pero te daré un punto niño, si sigues de tal forma quizás algún día logres igualarlo" – Dialo se reía de tal comparación, aunque para el cualquier genio que aparecía, no era para nada comparado con Hyu Park.
Después de todo, solo Dialo conocía la fuerza de los Supremos, y ya eran pocas cosas que lograban sorprenderlo.
Dialo solo podía verlos, ambos estaban en esferas gigantescas que parecían ser como dos soles, el Diablo Celestial en un sol Violeta, y El Dios en un Sol Blanco.
Cuando los veía, sabia de su misión, y porque estaban encerrados en tales soles sin poder salir al mundo exterior.
Ambos dentro de la máscara del Diablo Celestial.
Dialo también extrañaba vagar por el cielo estrellado, pero cada vez que veía hacia arriba también observaba el Rostro del Demonio.
Conocía lo temible que sería si el Rostro del Demonio volviera a despertar.
Fue solo cuando miraba al Rostro del Demonio que ponía un rostro serio.
"De los Cuatro Supremos, dos lograron encerrar a los Antiguos a tiempo" – Dialo suspiro con tristeza al ver el Destino del Diablo Celestial y El Dios.
"Uno sigue perdido en el tiempo y el espacio, y el otro está luchando para que el Antiguo no vuelva a despertar, o si ya perdió la pelea, entonces el Antiguo solo está devorando su cuerpo, si el Rostro del Demonio nuevamente abre los ojos, que ojos miraran este mundo, serán los ojos del Supremo Demonio Soberano, o será un Antiguo"
Dialo no estaba preparado para la respuesta, solo entendió que mientras siguiera vivo, debía continuar con su deber.
Sin embargo, mientras se sentaba nuevamente a observar a los Dos soles, levanto su mano, en la cual con su miasma formo un pequeño árbol, en el cual había Dieciséis frutos.
"Ya son Dieciséis, el numero preferido del Diablo Celestial, esta vez el niño a elegido su destino, el Diablo Celestial le otorgo su bendición, y es el único al cual ha bendecido"
"El primero desapareció, el cuarto murió, el décimo se perdió así mismo, el quinceavo sigue vivo, pero el Dieciseisavo fue bendecido"
Dialo agrego una nueva palabra a su recital, luego el árbol desapareció junto con los Dieciséis frutos, el fruto número Dieciséis aún estaba madurando, así que aún no era el momento.
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UN ETERNO FINAL
Misteri / ThrillerAdrián un niño de 11 años seria lanzado al cruel mundo del cultivo a temprana edad, conocería de primera mano la desolación, y la devastación que los Dioses podían provocar sobre el ser humano común, sin embargo, eso no detendría su mirada puesta en...
