CAPITULO 170: EL DIOS

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CAPITULO 170: EL DIOS

"¡Al fin se fue!" – Pronuncio el Rey Señor.

Aun intentaba que su mano no temblara, no importo cuanto lo intentara no podía regenerar su brazo.

"¡Maldito! ¡Como pude pasar por esta humillación! ¡Lo matare! ¡Y si no acabo yo mismo con la raza humana no me sentiré satisfecho!" – El Rey Demonio Vita, estaba enojado, y pudo expresarse una vez que Adrián desapareció.

Pero el odio se mostraba en sus ojos, tanto que incluso su subordinado quien lo estaba curando, tenia miedo de decir algo cuando se encontraba en este estado.

"¡Estas seguro que podrás matarlo!" – El Rey Dragon Murk hablo, su tono parecía sugestivo, a la vez que de pronto un mundo apareció en el cielo.

Del cual un Dragon azul el cual exudaba fuego rojo por su boca lo enrollaba, este mundo estaba lleno de fuego intenso, como volcanes que no permitían que la vida se desarrollase, simplemente era un lugar de descanso para tal Dragon.

Una nueva Ley apareció, esta cubrió el cielo de Rojo por donde se veía no había mas que fuego, el Rey Dragon se movió de su mundo, cayendo directamente sobre las paredes blancas.

Cuando se acercó, levanto su gran boca y soltó una bola de fuego tan grande que parecía un pequeño sol.

Tal poder choco contra la primera pared, y la atravesó volviéndola pedazos, siguió por decenas de paredes más, el poder que infundio provoco una ola de desastres, que incluso el cielo no parecía soportar.

Todos dieron un paso hacia atrás, incluso los demás Reyes, este poder que incluso podía partir el cielo, el poder máximo de un Dragon, era tan impresionante para todos ellos, que apenas podían respirar.

Pero la bola de fuego, tan poderosa como un pequeño sol, poco a poco fue perdiendo su poder.

Hasta que se volvió tan pequeña que desapareció en la pared cincuenta y tres.

El Rey Dragon Murk apenas podía contener el aliente, desato su máxima fuerza, y con ello, su compresión de la voluntad. Y Apenas podía pasar la prueba.

"¡Ese humano destruyo las cien paredes de un solo golpe! ¡Y no parecía cansado, yo usé toda mi fuerza y apenas pude superar la pared cincuenta!" – El Rey Dragon Murk frunció los ceños, quería saber quien era ese humano, y porque era tan fuerte.

Tenía que averiguar más, era como si todo lo que conocía de la raza humana actual saliera de sus expectativas.

El Dios Mu Keng abrió también una puerta para el Rey Dragon Murk.

"¡Piénsalo bien Rey Demonio Vita!" – Fueron sus ultimas palabras, antes de entrar por la puerta.

"¡Cállate!"

El Rey Demonio Vita no quería escuchar a nadie, sus heridas lo tenían en el piso, su subordinado estaba usando su energía al máximo para retener sus heridas, con su miasma había sacado varias píldoras, siete en total, las sostuvo en el aire, y uso su miasma como catalizador para curar las heridas del Rey Demonio Vita.

Pero no podía, parecían no ser suficientes. Todas estas píldoras eran hechos con plantas nunca antes vistas, al igual que su pureza superaba el 50%, eran píldoras preciadas de nivel 8.

Pero parecían no ser suficientes, pronto estas píldoras también se marchitaron, y dejaron de proveer energía vital para el Rey Demonio Vita.

El Rey Demonio Vita de pronto sintió como todas sus heridas volvieron a abrirse, como un ser del Reino Rey debía ser mas poderoso y mas resistente, pero el miasma que habitaba en su cuerpo lo estaba quemando, era una sensación que nunca antes había experimentado.

UN ETERNO FINALDonde viven las historias. Descúbrelo ahora