58. (Presente, (pasado) y pfuturo)

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Uno de los siete principios del hermetismo explica que; todo es doble; todo tiene dos polos; todo tiene su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades y todas las paradojas pueden reconciliarse. Y como la mayoría de las cosas esta historia también era regida por el principio.

Antes del opuesto con polaridad negativa, existió el positivo, un positivo donde las cosas sucedían de formas bonitas, donde había besos, donde había abrazos, uno años atrás, uno mismo donde Juliana estaba yendo y viniendo en el pasillo alfombrado de la casa de Valentina que daba a la habitación de la misma. La chica de cabellos mas oscuros no sabía exactamente qué era lo que estaba sintiendo, pero ella creía que estaba experimentando la euforia por primera vez... aunque ha decir verdad, la euforia no se veía así, ni se sentía tampoco así; Juliana estaba experimentando algo raro.

¿Qué haces? ¿Cabas pozos o qué? – Juliana se detuvo y se giró para encontrarse con la mirada expectante de Valentina. Ahí estaba ella en el marco de la gran puerta sosteniendo su botella de agua. Juliana rio un poquito y se acercó hablándole a Valentina.

¿Por qué o qué? – El tono de voz de Juliana reflejaba completamente la ansiedad escondida que había debajo de un neutral exterior.

Agh, que insufrible eres... – Valentina estiró su mano y atrapó de una a Juliana, atrayéndola para abrazarla y besarla. Juliana no espero en reírse, pues Valentina era mucho de tener estos momentos de "agresividad tierna". – ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? –

Valentina pasó sus brazos por la cintura de Juliana, y esta se abrazó más de ella. No existía algo tan reconfortante como abrazar a Valentina, por su puesto que disfrutaba de otras cosas, sin embargo, Juliana a diario pensaba que Valentina era como un neutralizador de malas energía, por algo prefería su novia a la luna.

No tengo nada, todavía me pones nervisosa. –

Ay, qué tonta... ¿Por eso haciendo hoyos yendo y viniendo en mi pasillo? – Juliana se rio.

Pero que exagerada eres, claro que noooooo...–

Entre risas y besos las dos entraban al cuarto de Valentina tropezándose con todo lo que había a su paso. Cayeron las dos sobre la cama sin dejar de besarse, el beso se estaba tornando en algo más, era un beso con más sed, con más hambre, Juliana ya había empezado a "sentir" el cuerpo de su novia con ambas manos, subiendo y bajando, desde su pecho hasta el trasero de novia; entre besos ahogado Valentina dijo algo que Juliana interpretó como "más", todo estaba pintando a ir como creíamos... hasta que algo dentro de Juliana la hizo detenerse...

Eva... – Juliana se separó un poco, uso sus codos para apoyarse y oír.

No es nada, ven. – Valentina habló tomándola de la nuca hundiéndolas a ambas en un beso que nada tenía de sano y tierno, el beso escalaba a más, Juliana empezaba a sentir que la ropa le pesaba, y...

VALEN YA LLEGUÉ... OYE... QUIERES – Dios sabe cómo, pero Juliana saltó hasta donde la silla estaba, Valentina tenía la blusa a medio abdomen, y Eva entraba bailando por el pasillo sosteniendo algo que parecía ácido hialurónico enfrascado y en-jeringado en las manos. – CENAR... ¿OTRA VEZ? AVISEEEEN. –

De qué hablas idiota, no estábamos haciendo nada. – Valentina habló recomponiéndose y riéndose por la situación. Juliana seguía junto a la silla sin moverse, parecía un sim.

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⏰ Última actualización: Jan 11, 2025 ⏰

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