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078.  B L O O D

Sus pisadas resonaban por los pasillos, sin importarles llamar la atención. A lo contrario de ella, su amiga no gozaba de tanta resistencia como para correr tanto tiempo e intentando mantenerse a su paso.

Elaine tampoco creía resistir mucho, pero la adrenalina en su cuerpo seguía aumentando con cada metro que se acercaban. Sentía el pulso en los oídos, una presión incómoda que no la dejaba pensar con claridad.

Su mente divagaba en cientos de escenarios, uno peor que el otro. Y sobre todo, rogaba que nadie se atreviera a tocarle el antebrazo izquierdo.

Las palabras de Michelle seguían rondando en su cabeza.

"—Draco está en la enfermería, lo ha traído Snape. Creo que quisieras verlo". Probablemente no se hubiera alarmado mucho de no ser por el uniforme de su amiga lleno de sangre.

Abrió las puertas de la enfermería en par y alarmó a los presentes. No sabía que había tantos estudiantes necesitados de atención médica.

—Está allá—logró decir la rubia sin aliento, una vez que alcanzó a su amiga—la camilla de al fondo a la izquierda. Hannah se está encargando de él... aunque no se deja tocar.

Elaine apresuró el paso y se acercó a donde Michelle le indicó.

—...Pero necesito limpiarle la sangre—refutaba la hufflepuff.

—Creo que el profesor Snape fue muy claro contigo—murmuró entre dientes, se notaba que cada palabra que salía de su boca le dolía.

—Permíteme Hannah, lo haré yo—interrumpió Elaine, al ver que la rubia estaba a punto de discutir.

La pequeña asistente le dirigió una mala mirada a Draco antes de dejar los implementos de limpieza sobre la mesita auxiliar e irse.

Algo se encogía dentro del pecho de la joven, verlo en esa situación era más doloroso que impactante.

—Lia.

Su voz sonaba débil, pero su expresión se relajó.

Elaine se sentó en el borde de la cama sin pensarlo demasiado. Sus ojos recorrieron su rostro, buscando algo, cualquier cosa que le explicara lo que estaba pasando.

—¿Qué te hicieron, Dray?

Draco soltó una pequeña exhalación, como si la pregunta le cansara.

—Nada que no pueda arreglarse.

Su camisa estaba empapada de agua y sangre, manchada como si algo flamable hubiera impactado contra él. Elaine frunció el ceño.

—Deberías cambiarte —dijo, llevándose la mano a los botones de la camisa—. No puedes quedarte así.

Draco reaccionó de inmediato.

Le sujetó la muñeca.

—No.

Elaine levantó la mirada hacia él.

Sus dedos seguían rodeando su muñeca, aunque sin fuerza.

—Draco...

—Estoy bien.

No lo estaba. Era evidente.

Pero Elaine no insistió. Algo en la forma en que había dicho ese "no" la hizo detenerse.

En lugar de eso, dejó su mano sobre la suya.

Su piel estaba fría.

—Michelle vino a buscarme —dijo en voz baja.

𝐆𝐎𝐎𝐃𝐍𝐈𝐆𝐇𝐓 𝐍 𝐆𝐎 -𝗱𝗿𝗮𝗰𝗼 𝗺𝗮𝗹𝗳𝗼𝘆Donde viven las historias. Descúbrelo ahora