En total eran veinticinco llamadas perdidas, cinco de Calum, cinco de Amy, cinco de Maddie y las demás de un número desconocido. El celular volvió a sonar y Michael recién comenzó a abrir sus ojos para verificar de dónde provenía el ruido para así poder apagarlo y seguir durmiendo sin embargo su vista en ese momento le falló y en vez de 'apagar la alarma' presionó el botón para verdaderamente, contestar la llamada.
─ ¿¡Dónde mierda estás!? ─La voz del chico rubio se escuchó molesta del otro lado de la línea, Michael recordó de golpe que habían quedado a las ocho en la casa del rubio y eran ya las nueve.
─ Estoy por llegar. ─Contestó el teñido buscando ropa de forma rápida, Luke suspiró del otro lado de la línea.
─ Si tienes problemas para llegar llámame y te voy a buscar. ─Propuso Luke, Michael sonrió aliviado mientras subía un ajustado pantalón por sus piernas mientras murmuraba un 'Está bien' para finalmente terminar la llamada y registrar el número como 'Lukeyyy♡' .
Se arrepentía enormemente de no haber sacado algún abrigo o algo por el estilo y es que a medida que avanzaba sentía que el viento le congelaba, le gustaba el frío pero cuando él estaba abrigado para pasarlo. Suspiró observando las calles, se había olvidado de la dirección exacta pero estaba cerca.
Sacó su móvil para comenzar a buscar el nuevo contacto agendado y presionar el botón verde para llamar. Esperó unos segundos y un peculiar mensaje sonó.
Usted no tiene saldo suficiente para realizar esta llamada, por fav─
Michael no necesitaba oír el mensaje, suspiró enojado y es que no recordaba cómo y dónde había gastado el dinero de su móvil. Comenzó a caminar mirando las calles con confusión, odiaba su sentido de la orientación y es que aún confundía el norte con el sur y el este con el oeste.
Caminó unas cinco cuadras más cuando su celular comenzó a sonar, esta vez era Calum.
─ Hey amigo, ¿Dónde estás? ─Fue lo primero que preguntó el moreno cuando su amigo contestó, Michael observó el lugar.
─ No sé Calum, hay cielo arriba, suelo abajo y un perro negro orinando ¿Sirve de algo? ─Preguntó ya en un tono rendido, Calum dejó escapar una carcajada.
─ Vamos Mike, dime qué más hay. ─Pidió amablemente el moreno, Michael suspiró nuevamente comenzando a enumerar las cosas que veía.
Unos diez minutos después Michael divisó al rubio aunque no sabía si era verdaderamente él pues su vista le estaba fallando por el sueño que sentía en ese momento. El rubio apenas llegó al lado del teñido le dio un golpe en su cabeza, averiando quizá unas cuantas neuronas pero despertándolo de su somnolencia, el teñido hizo un puchero mientras se levantaba y seguía al rubio, este le tendió un abrigo negro que Michael aceptó gustoso.
Al llegar a la casa del rubio subieron de inmediato a la habitación, Michael tiró su mochila en el suelo y se lanzó encima de sus tres amigos que yacían en la cama del rubio haciendo nada.
─ Bien, ya que llegué y estamos todos ¿De qué trata el trabajo?
