El día sábado Calum y Ashton pasaron por Michael ya que habían quedado de acuerdo en ir al centro de la ciudad por helados. Michael como siempre se atrasó por lo que ambos chicos terminaron sentados en la cama del teñido jugando con los peluches que la adornaban mientras esperaban a que el muchacho se vistiera.
─ Enserio, no importa cuán temprano me levante, siempre me atraso en todo. ─Reclamaba Michael molesto mientras acomodaba su ropa interior, Ashton le observó con una sonrisa maliciosa y lanzó un silbido, el teñido se avergonzó cubriendo su cuerpo semi desnudo, Calum entre risas golpeó el hombro de Ashton.
─ No importa, tenemos todo el día. ─Tranquilizó el moreno mientras seguía jugando con los unicornios de Michael, Ashton por su lado observaba cada dibujo distorsionado que adornaban las paredes blancas.
─ ¿Qué significan tus dibujos? ─Preguntó Ashton observando uno en especial, era un reloj, al rededor de este habían dos plumas coposas y de estas colgaba un atrapa sueños. Michael aún abotonando sus pantalones se volteó para observar el dibujo.
─ Es por el tema de mi insomnio, el reloj demuestra mi desesperación por poder dormir, el atrapa sueños es porque deseo eliminar cada pesadilla. No sé, es raro. ─Murmuró el chiquillo.
─ Es bastante cool, podrías tatuarlo. ─Se encogió de hombros el moreno observando el dibujo, Mike suspiró.
─ Es una buena idea.
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Había prometido dejar el cigarro pero simplemente no podía, y allí estaba junto a dos de sus mejores amigos fumando un cigarrillo en la tranquilidad de aquel parque inundado por el verde vivo de los pastizales y árboles. Entre risas hablaban de viejos recuerdos, de sus primeras tocatas, de sus primeros amores e incluso de la primera vez en la que tuvieron sexo, el rubio y el moreno recordaban aquella época orgullosos de haber follado con mujeres de hermosas curvas, hermosos senos, hermosas cómo sólo ellas podían serlo, en cambio Michael recordó esa primera vez algo asqueado, esa vez no estaba en todos sus sentidos y simplemente se metió con la primera persona que se le había cruzado.
Resultó ser un chico, apuesto pero rudo.
─ ¿Tan malo fue? ─Preguntó divertido Calum al ver la mueca del teñido, este pegó un salto al salir de sus pensamientos y en un suspiro comenzó a contar.
─ Es que le hice sexo oral. ─Murmuró apenado el chico. Ambos le quedaron mirando de forma sorprendida.
─ ¿Es que a ti no te daba asco el sexo? ─Preguntó incrédulo Ashton observando al teñido quien no era capaz de siquiera levantar la mirada para verles a la cara.
─ Lo hace, realmente me da asco el sexo y las personas que tienen sexo e incluso ¡Es raro! Pero hay veces que no puedo observar ni a mi madre o siento asco cuando ella me toca, pero aún así deseo ser contaminado. Esa vez en la que lo hice, vomité tanto que en cualquier momento saldría mi estómago completo por mi boca. ─Explicó el teñido de forma lenta, pausada, queriendo transmitir todo lo que sentía en ese momento. Ambos chicos se observaron y terminaron por dar ánimos al pequeño gato.
