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Los días fueron pasando convirtiéndose en semanas, largas semanas en las que Michael no había dejado de reflexionar sobre la vida, lo corta que era esta y lo mucho que los humanos la desperdiciaban.

Sin darse cuenta entró en una severa depresión, llegaba a casa y no hacía más que encerrarse en su habitación a llorar sin consuelo como un niño pequeño, pero el llanto era a veces interrumpido por los mensajes de Ashton y Eloy, ambos se daban el tiempo de intentar distraer al menor hasta la madrugada para que este pudiera dormir.

Se encontraba con Calum en la parada de autobús y ambos se iban conversando de diversos temas. En clases era Luke quien le animaba y le mimaba.

El tiempo iba pasando sin piedad para los estudiantes de último año quienes tenían el deber de seguir estudiando en una universidad y trabajar en algo digno. El tic tac constante del reloj parecía una verdadera burla del tiempo.

En una noche cualquiera en la que Michael volvía a casa, se enteró de que Luna finalmente había despertado y estaba progresando bastante en sus tratamientos, aunque le prohibieron ir y es que ella seguía aún con máquinas conectadas en su cuerpo y Michael tenía una frágil mente por lo que aquello podría causarle una mala impresión, pero cuando le diera el alta podría ir a verla.

Y el reloj parecía burlarse nuevamente, y es que de pronto sintió como el tiempo se volvía lento, se detenía poco a poco y los segundos se volvían una eternidad.

Esa misma noche tomó su móvil y llamó a Luke diciendo que Luna había despertado.

─¡Despertó! ¡Despertó, Luke! ─Exclamaba el muchacho con una inmensa felicidad en su voz, Luke se encontraba somnoliento al otro lado de la línea, sin embargo los gritos de Michael habían acabado con todo tipo de somnolencia.

─Eso es verdaderamente genial, Mike. Pronto podrás verla. ─Animó el rubio con una sonrisa mientras se acomodaba en su cama dando un bostezo.

Michael sonrió al escuchar el bostezo y sin decir más cortó la llamada, para irse luego al patio abrigado con un chaleco de lana blanco y hacer compañía a su perro ya viejo con el paso del tiempo. Michael estaba sentado como indio mientras abrazaba a su compañero perruno y observaba el brillo de las estrellas con una sonrisa enorme en el rostro.

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Fue un capítulo horrible, me disculpo por eso. :(

MIKE IS A CAT (ฅ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora