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El timbre resonó en el silencio de aquella casa, Michael se levantó del sofá para caminar hasta la puerta en donde observó por la mirilla quien se encontraba al otro lado de esta. Una gran sonrisa apareció en su rostro al observar por el pequeño agujero al rubio parado de aquella forma tan varonil que sólo él podía hacer.

El solo hecho de verle allí le ponía caliente así que sin más, abrió la puerta, Luke sonrió de forma seductora mordiendo la pieza negra que adornaba su labio inferior. Avanzó a paso lento y confiado hacia el interior de la casa, Michael cerró la puerta tras de sí apoyándose en esta y siendo acorralado de inmediato por el más alto.

─ ¿Tan necesitado estás? ─Interrogó el muchacho más bajo a solo centímetros de la boca ajena, Luke acercó sus finos labios a los de Michael haciendo un roce suave.

─ No estaría así de no ser por cierto gatito que me provoca. ─Fue lo que el rubio dijo para luego besar por fin los labios ajenos, deleitándose con el sabor a menta y tabaco seguramente por que el teñido siempre que se encontraba solo y ansioso consumía de aquella droga.

Ambas manos del rubio fueron a parar al trasero del más bajo, apretándolo a su antojo, mientras que su rodilla derecha obligó al más bajo a separar más sus piernas. Este, algo inestable por la posición, abrazó al rubio por el cuello sin cortar el beso.

Sus lenguas se entrelazaban en una danza infinita por definir quien tenía el poder, sin embargo a pesar de todo, Michael amaba sentirse dominado por aquel muchacho de aspecto gentil. Sus entrepiernas comenzaban a despertar, el calor de ambos cuerpos iba cada vez en más aumento, Luke volvió a acercar sus labios a los de Michael con la intención de besarlo, el más bajo cerró sus ojos nuevamente para sumergirse en aquel beso que no llegó.

Abrió sus ojos molestos encontrándose con la socarrona sonrisa que el rubio mantenía en sus labios, Michael iba a reclamar por aquel beso sin embargo el dedo pulgar del más alto le hizo callar. Luke sonrió y en sus labios se dibujó una "A" muda, Michael quiso patearle pensando en que le estaba tomando el pelo sin embargo, segundos después el hizo el mismo gesto al sentir la entrepierna dura del más alto contra la suya. El mayor había juntado ambas pelvis comenzando un roce exquisito y delirante.

─ Lu...ke. ─Jadeó con dificultad el más bajo, sus ojos estaban entrecerrados, sus abultados mofletes de encontraban sonrosados y sus labios, al igual que sus mofletes, tenían un color rojo brillante gracias a los desesperados besos que Luke le daba. Michael, en medio de todo pensó que realmente era adicto a los besos de Luke y es que sentía que era capaz de correrse solamente sintiendo la experta lengua de Luke contra la suya, dominándolo por completo.

─ ¿Me detengo? ─Interrogó Luke sin parar aquella fricción, sus manos inquietas comenzaron a acariciar el torso del muchacho por debajo de la ropa, pellizcando de vez en cuando sus pezones erectos. Michael mordió su labio con fuerza negando ante la interrogante, Luke, con una maliciosa sonrisa llevó una de sus manos hacia el pene del más bajo y le apretó por encima de la ropa, para luego hablar en aquel tono dominante─ ¿Perdón? No te he escuchado.

─ No... No te detengas ¡Luke! ─Gimió fuerte al sentir ahora la mano fría del más alto bajo su ropa interior acariciando su pene. Luke rió socarronamente, por mucho que fuera una pieza del juego de Michael, aquel chico de felino aspecto estaba, en ese momento completamente a su merced.

─ ¿El pequeño minino quiere beber su leche? ─Preguntó el más alto acariciando con esmero y dedicación el glande ya húmero del muchacho acorralado, este estiró su cabeza hacia atrás dejando al descubierto su cuello en donde Luke, no dudó ni un solo momento para marcar sus dientes en aquella piel pálida─ Contesta. ─Insistió el rubio lamiendo el cuello del más bajo.

MIKE IS A CAT (ฅ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora