Querida Irene,
No tenía planeado escribirte tan pronto desde la última carta pero tengo noticias. De hecho estoy escribiéndote aunque mamá piense que estoy dormida.
Para empezar, ha venido un sustituto nuevo de informática ¡que es guapísimo! Es rubio, de piel bronceada y ojos verdes. Además dice que estuvo viviendo en Nueva York hace tiempo. Se llama Hugo. ¿Crees que es legal que una de mi edad salga con uno de casi la tuya?
También tengo novedades respecto a Álvaro y Laura. Esta mañana hablaron por primera vez desde aquella discusión. No sé qué hablaron ni nada porque no me lo cuenta, solo sé que tras eso, se quedó toda la mañana en clase y que luego volvió a casa en el coche de mamá. Sin embargo, por el camino, la fastidió un poco y ya él no quiso comer nada hasta la cena.
Además tengo más cosas que contarte. Ha sido un día muy raro, la verdad. Leí por twitter que Dani sacaba a Bobby y decidí sacar yo también a Maika. En parte para evitar que Álvaro y él discutiesen, y en parte para hablar con Dani. En el parque decidió contarme toda la verdad. Con toda la verdad me refiero a que lo anterior era mentira todo.
Resulta que Dani nunca se enrolló con Laura pero que lo dijo para encubrir que Laura se pasara el verano con Andrés, el pesado de mi clase. Se liaron en una fiesta solo para que Laura ganara una apuesta y al final resultó que le gustaba de verdad.
Dani no debía de haberle mentido a Álvaro y lo sabe. Ahora va a intentar recuperar su amistad.
Y no sabes otra cosa: ¡le gusto a Dani! Después de hablar estuvimos bromeando y ¡casi me besa! Aunque antes de nada dice que tenemos que arreglar lo de Álvaro y él. Digo tenemos porque pienso ayudarles aunque él no quiera, no me gustaría que la cosa se quede así.
Y ahora va un secreto mío... a mí también me gusta, aunque suene infantil. No hace falta que pongas esa cara de 'ya lo sabía, yo te conozco', porque seguro que no lo sabías. ¿Recuerdas aquel séptimo cumpleaños que celebré en el parque junto al lago? Aquel día Dani no paraba de jugar con mi ex mejor amiga de la infancia y yo me morí de celos. ¿Recuerdas que al romper la piñata Dani recogió todos los caramelos que pudo para traérmelos a mí? Fue entonces cuando comprendí que no quería que se separara de mí y que una vida sin él era imposible que sucediese.
Nunca había expresado esos sentimientos en voz alta, y mucho menos por escrito. Llevo años sin contarte ésto, Irene. Y no he podido encontrar una forma mejor para hacerlo.
Espero tus cartas Irene, aunque ya sé que este mes esté siendo duro para ti, oí en la radio que se acercaba un huracán por la costa. Necesito tus consejos, hermana. Envíame algo, me conformaría con una foto tuya con Liam dándoos un beso.
Cuídate, rubia grande. Un millón de besos y un abrazo de oso.
Elena.
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Cartas para Irene
Teen FictionElena, a sus quince años, tiene los problemas típicos de su edad: deberes, chicos inmaduros, amigas y discusiones con su familia; y la única manera que tiene Elena para escapar de esa realidad es escribirle cartas a su hermana, Irene, que vive en el...