LAUREN
-¿Como se los voy a explicar?
Marcus sobaba mi espalda.
Mis manos seguían temblando sin creer todo lo que había sucedido.
De la nada había pasado de vivir un sueño a una pesadilla. El ruido externo invadía mi cabeza. No podía dormir ni dejar de repetir todo con imágenes tan reales. Pues claro todo era real. Toda esa mierda había pasado.
-Tranquila.
-¿Como me pides esa mierda Marcus?
¿como quieres que me encuentre bien? No puedo. Le grité.
Comencé a sollozar más alto. Mi amigo pasó sus brazos por mi espalda y me llevó a su pecho.
-Ya Lau, estás muy asustada y eso no ayuda nada.
El policía se acercó nuevamente a nosotros.
-No quiero hablar aún. Marcus asintió y platicó con el oficial unos minutos. Mis ojos no dejaban de ver esa puerta.
Limpié mi cara enfadada y dí vueltas por el pequeño espacio. Me sentía, confundida, triste, casada y asombrada. Mis sentimientos eran una mezcla extraña y la culpa me invadía.
Necesitaba un teléfono. Caminé a prisa con mi corazón latiendo fuerte.
Encontré uno en la recepción del lugar. La persona frente a mi me miró.
-Disculpe ¿podría permitirme su teléfono?
Asintió y me dió una media sonrisa.
Los timbres comenzaron, al tercero alguien respondió.
-¿Hija?
Era Alejandro, un nudo enorme se formo en mi garganta.
-No, soy yo.
Respiró profundo.
-¿Que fue lo que pasó? Su voz sonaba tan débil, cansada. Supusé que llevaba las mismas horas sin dormir, como yo.
-Lo siento Alejandro, perdóname, prometí cuidarla y mira yo...
No pude aguantar y lloré, necesitaba los brazos de Camila alrededor de mi, la necesitaba a ella.
-Lauren...no se que decir.
Sinu sollozaba quizá a su lado y me partía el corazón.
-Por favor perdóneme no pude hacer nada, no lo cumplí.
-No puedes culparte de esa forma...pronto estaremos allá. Dijo.
Escuché un: déjame hablar con ella cariño. Era Sinu.
-¿Lauren?
-Sinu...lo siento... Sollocé junto a ella.
-Tranquila, no puedes mostrarte así frente a ella Lauren, debes ser fuerte por las dos. Yo respiré y logré contener el llanto.
-No puedo.
-Si que puedes ¿Que le vas a decir luego? No sabía, ni siquiera si iba a querer estar conmigo después de esto. Después de que la dañaran así.
-No lo sé, quizá no quiera hablar conmigo nunca más.
-No digas tonterías, mejor dime que te han dicho.
Asentí, era mejor concentrarme en que ella despertaría pronto.
-El doctor me dijo que su cuerpo tomó calor otra vez y la herida en su cabeza está cerrada, no tiene daño, solo la hipotermia.
-Bien, por favor espera ahí, el avión sale en unos minutos.
No pude contestar más y ella colgó. Caminé de regreso a donde el oficial. Mi cuerpo había tomado el coraje para relatar todo lo que pasó.
Marcus se fijó en mi.
-¿Estas bien?
-Si ¿A donde lo acompañó para la declaración? Quiero que sea aquí en el hospital.
Marcus sobó mi cabello.
Seguí con la mirada en el piso al policía y me llevó hasta una pequeña sala de descanso, al parecer de medicos por que los presentes era los del caso de Camila. Una policía se sentó frente a mi y otro a mi lado.
-¿Esta lista para contarnos?
Yo asentí recordando todo.
-Ella debió entrar a la casa justo cuando Camila y yo nos fuimos a dormir, pasaba de media noche...
Carraspié la garganta. Ese maldito nudo no me dejaba hablar.
-Nos acostamos y ni siquiera chequé el reloj cuando el ruido vino de abajo, yo decidí permanecer en la cama y Camila salió, me dijo que era posible que el aire arrojará algo al piso, quizá era una ventana abierta...yo dormí de nuevo pero escuché claramente como gritó, solo una vez, salté de la cama y corrí a la sala, busqué donde mis ojos permitieron, en la puerta justo a lado miré mi móvil deshecho y las gotas de sangre, me alarmé y salí de la casa, no llevaba zapatos ni abrigo, caminé dando vueltas fuera pensando que algo terrible había pasado, llamé a gritos a Camila por minutos tal vez hasta que alguien me llamó, miré en la oscuridad de quién se trataba.. miré su sombra en el mirador, caminé reconociendo de inmediato, ella permanecía de pie ahí, me sonrió como si le diera gusto y luego me percaté de que mi esposa estaba sobre la nieve, llevaba solo su pijama y sus pies descalzos.
-Encontramos sus zapatos juntó a la piscina.
Aclaro uno de ellos, yo asentí con la cabeza.
-Continua. Me pidieron. El amigo de Marcus. Abogado, anotaba todo lo que yo decía. Gracias al cielo estaba ahí el, por que si no no sabría que hacer.
-Pensé que estaba...no puedo decir eso pero me asusté demasiado al verla inconsciente, su piel estaba perdiendo color y temí no poder hacer nada, cuándo intenté acercarme para levantarla Sab sacó de su espalda el arma y me apuntó...me amenazó con dañar a Camila si me acercaba...estaba a solo unos pasos del acantilado....la intenté convencer de dejarla ir a Camila, luego despertó y la apunto a la cabeza.
-¿Sabe por que hizo todo eso?
Con pena asentí.
-Hablo con nosotras, me dijo que yo la había separado de su novia y que ella iba hacer lo mismo con Camila, que quería que yo sufriera, en realidad no recuerdo haberla visto, y no supe si decía la verdad, digamos que durante la universidad hice muchas tonterías, ella recalcó que seduje a su novia.
Los policías me miraron fijamente.
-¿Que hizo después?
-Sujetaba a Camila por el cabello y la arrastró a solo un paso del acantilado dispuesta soltarla, yo intenté acercarme... me he olvidado, antes cuando la pateó para que despertara yo intenté acercarme nuevamente pero disparó junto a mis pies en medio de Camila y mío, eso despertó a Camila.
El abogado pusó su mano en mi hombro. No quería revivir lo siguiente pero relaté el resto del suceso mientras sentía que estaba ahí de nuevo.
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Lo que no ves
Fanfiction2da parte Lo que no se ve La realidad para Lauren ha cambiado, dos años después del nacimiento de Cameron todo terminó. Camila jamás había acabado de comprender su vida y para su mala suerte ahora no la dejaba estar cerca de sus hijos. En resumen...
