CAMILA
Mi tiempo de descanso estaba a punto de terminar. Lauren había llevado a los chicos a dar un paseo para que yo pudiera tomar mis minutos de descanso.
Abrí los ojos y solté un suspiro, mi cuerpo descansaba sobre el sofá más grande. Dios, pero que lindo tiempo. Mis pies parecían como nuevos y no estaban hinchados como al terminar los días. Esta vez con esfuerzo pude ver una parte de ellos al levantarlos levemente.
Un pequeño espasmo se hizo presente en mi espalda, fue mala idea.
Tomé aire para mis pulmones y luego sentí esos pequeños golpecitos dentro de mi. Mi pequeña estaba ahora despierta. Desde el día en que comencé a sentir esos movimientos dentro de mi, Lau se volvió loca. Creo que estaba mucho más feliz que cuando ganó su equipo favorito en la televisión. Sonrió como solo ella sabe y comenzó a besar mi barriga.
Le decía princesa a la bebé y hablaba con ella por horas: sobre la ropa color rosa y amarilla que tenía preparada para ella, las horas jugando que le esperaban y las coletitas que haría con su cabello.
Mis lágrimas siempre brotaban, era de mucha felicidad y ella la pasaba limpiandolas a besos.
Como necesitaba abrazarla ahora. Miré inquieta el reloj sobre la mesa, ya deberían estar aquí. Con dificultad me pusé de pie y miré por la ventana. Los tres sonreían como niños, jugando y charlando sobre algo. Caminaban por la acera de enfrente a punto de cruzar hacía la entrada de la casa. La luz del día era poca ahora.
Lauren sostenía la mano de Cam en la suya y besó la frente de Ki. Se veían tan lindos que quise tomar una fotografía.
Caminé un poco más a prisa a la puerta y esperé a que entraran.
Cameron lucía realmente sucio y fue el primero en entrar.
-Mamá.
-Hola cariño ¿Que estuviste haciendo?
Me miró asustando por segundos pero luego decidió hacerme olvidar eso con una sonrisa tierna y sus hermosos ojos verdes.
-Cam se cayó sobre el lodo. Soltó Kilian dejando su skate a un lado de la puerta.
-Ki, quita eso de ahí, alguno puede caer por accidente.
Lo regañó Lau con esa voz que tanto me encanta, el asintió de nuevo y la tomó.
-Hola chicas. Dijo al verme y sonrió coqueto.
-¿Les fue bien? Le pregunté y se encogió de hombros antes de pasar al lado mío y sin olvidar besar mi mejilla, ahora estaba un poco más alto.
Miré a la última persona que faltaba y ahí estaba con ese brillo en sus ojos juguetones.
Sonrió iluminando la habitación.
-Hola amor.
Rápidamente me lancé a sus brazos y la besé, sentí su sonrisa en mis labios. Tomó mi cintura casi perdida con cuidado.
-Te extrañé. Se rió levemente.
-Pero solo salimos por dos horas.
-Ya sé, pero eres el amor de mi vida, mi alma gemela, mi esposa y...
-Ya entendí. Siguió riendo. -Yo también las extrañé demasiado ¿Como esta mi princesa?
-Ahora feliz por que llegaron. Tomé su mano y la pusé sobre mi barriga. Sonrío aún más al percibir la pequeña patadita.
-Si también me extrañó. Dijo con una voz de bebé bastante tierna.
La besé otra vez.
-Amor, ya hablé con los niños y no tienen problema con llamar a la niña Judith Michelle. Continúo hablando mientras aseguraba la puerta.
-¿En serio?
-Ajam, a ellos les gustó la idea y bueno Cam desde hace un rato comenzó a llamar Mich a su hermanita, aunque se niega a compartir su habitación y juguetes.
-Bueno algo es algo.
Tomó mi mano y nos guió a la sala.
Se sentó y me hizo sentarme sobre ella.
-¿No has considerado lo de mudarnos verdad?
Otra vez con ese tema, me molestaba que insistiera cuando sabía que yo bajo ninguna circunstancia saldría de esta casa, jamás.
Rodé los ojos y ella elevó sus manos rendida.
-Vale ya entendí.
Besó mi mejilla y apartó el cabello hacía mi oído.
-En realidad tengo una alternativa y espero que te agrade.
-¿Cual? Me crucé de brazos.
-Bien, aquí voy. Mordió sus labios con duda y habló. Cameron corrió hacía el llamado de Kilian desde su habitación. Reímos al verlo solo en calzoncillos, solía hacerlo si sentía un poco de calor. Nosotros luchabamos por vestirlo después.
-Quiero que la casa de a lado sea parte de la nuestra, estoy pensando en construir y unirlas.
Era bastante extraña su idea, solo necesitábamos un dormitorio más para la bebé.
-Pero eso lleva tiempo y...
-Lo sé, cariño el último libro está vendiendose bastante bien, no habrá problema y estoy a punto de contratar todo un equipo para lograrlo en corto tiempo, quizás todo este listo meses después del nacimiento de la niña.
Pensé en todo el espacio necesario para hacerlo y me volví loca. Lauren era capaz de todo y sabía que su sueño era tener una casa más grande, con piscina y un espacio mayor para juegos y demás.
No era tan difícil pensar en algo así de cómodo.
-Lo único que debemos hacer es mudarnos al departamento de Aiden por unos meses mientras la mayoría de la construcción se termina.
-¿Que?
-Ya sé, me adelante un poco pero debía tener todo resuelto para proponerte la idea ¿Que dices? Preguntó con una sonrisa enorme.
-Que es demasiado. Susurré.
-Vale la pena, nuestra familia va a crecer Cami. Guiñó. Me tenía ahora.
Días después todos empacamos y protegimos todos los muebles de la casa. Mis movimientos eran más lentos pero finalmente logré ordenar un poco. Kilian estaba entusiasmado por que extrañaba esos días en que usaba el ascensor de nuestro antiguo departamento para jugar. Cameron no comprendía lo que pasaba y empacó sus juguetes favoritos. Todo pintaba a que se volvería un caos en poco tiempo y que llevaría más tiempo del que Lau suponía.
ME ENCANTÓ ESA FOTOGRAFÍA.
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Lo que no ves
Fanfiction2da parte Lo que no se ve La realidad para Lauren ha cambiado, dos años después del nacimiento de Cameron todo terminó. Camila jamás había acabado de comprender su vida y para su mala suerte ahora no la dejaba estar cerca de sus hijos. En resumen...
