LAUREN
Suman 72 horas sin verlos y yo lo único que puedo hacer es mirar el techo de mi dormitorio. Ahora el departamento se me hace un sitio vacío, amaba mi hogar. Y esa casa realmente linda, llena de fotos y con los juguetes de Cam por todos lados.
Suspiré profundo. Las reuniones habían sido breves, pero el problema era que no podían ser el mismo día, así que tenía que esperar hasta el fin de semana para volver a casa.
Visité a mis padres, cené con ellos y les conté como iba todo, incluso la buena noticia del próximo embarazo de Cami.
Ellos estaban el doble de felices.
Sujeté con fuerza el teléfono en mi pecho, tanto que creí que lo rompería. ¿Que tanto tiempo hacía que les había llamado?
-Al demonio. Grité y marqué rápidamente el teléfono de casa.
-Hola.
-Hola cariño soy yo.
-¿Mamá?
-Si Ki ¿Quien más?
-Ya, pues solo me pareció extrañó que llamarás de nuevo.
Rodé los ojos.
-Ya lo sé ¿Que hacen?
Soltó una risa.
-Lo mismo de hace horas, yo miro la televisión en mi habitación, Cam ya fue a dormir y mi mamá tal vez en la cama.
-Esta bien. Bufé. -Los llamo mañana cariño, descansa.
-Tu también ma, cuídate bye.
Intenté decirle que lo extrañaba pero colgó. Adolescente al fin de todo.
Esta vez marqué el móvil de mi chica. Timbro un par de veces sin resultado y pensé que quizá ya estaba dormida.
-Hola amor. Dijo con voz soñolienta.
-Lo siento si te desperté Cami.
Bostezó esta vez y me dió algo de pena haber interrumpido su sueño.
-No pasa nada, en realidad solo estaba apunto de dormir pero estaba pensando en ti.
Sonreí como boba y con el aparato en la mejilla.
-Yo también, te extraño.
La conversación se ponía seria.
-Lau, deja de decir eso por que me pones triste, me dan ganas de que me abraces.
-Yo quiero hacerlo. Contesté con voz tierna. Ella seguramente sonreía, dios en serio que quería verla sonreír ahora, pero era tarde para una videollamada.
-Con tu voz me basta. Dijo contenta.
-Si hermosa ¿Que harás?
Se rió.
-Lau, solo dormir cariño.
Observé alrededor de la habitación y decidí apagar las luces para dormir.
Imaginé que Camila me esperaba en la cama y recosté mi cuerpo contra una almohada. Su voz aún estaba al teléfono.
-Cam lloró un poco antes de dormirse, también te extraña amor.
-Dios, no digas más, creo que estoy apunto de llorar.
-Te amo tanto Lolo. Su voz era música para mis oídos. Cerré los ojos y abracé más la almohada, seguí imaginando que ella estaba bajo de mí susurrando cosas y sobando mi espalda.
-Yo también te amo Cami.
Respiré tratando de encontrar su aroma en el ambiente de la habitación pero no sucedió. Abrí los ojos y me entristecí.
-Lau, deja de lamentarte, mejor duerme. Se quejó. Sabía que estaba sufriendo aquí sola.
-No puedo, cuéntame algo mientras...
Ajam, se me ocurrió. Yo me sentía cansada y triste, así que lo único que funcionaba para mejor mi humor era una cosa. Sonreí de forma perversa mientras acomodaba un par de almohadas tras de mi. Sujeté el teléfono contra mi oído para comenzar.
-No sabes cuanto deseo tenerte aquí junto a mi.
-Yo igual pero mejor duer...
-Justo sobre mi.
Un silencio.
-Sujetarte por la cintura y besar esos lindos labios, los extraño, tanto que quiero morder los míos.
Más silencio.
-Luego bajar a tu cuello y lam...
-¿Que haces? Preguntó preocupada. Quizá imaginaba que yo estaba tocándome o algo así.
-Trato de hablar contigo.
-Lau. Se quejó.
-De verdad que me encantaría tenerte aquí, luego del cuello bajar hasta tus pechos, besar tu piel y morder tus pezones.
-Lauren.
-Te propongo algo, baja tu linda mano a tu centro cariño, tócate mientras yo te digo lo que deseo.
-No lo se. Dijo seria y con cierta duda, imaginaba que ahora ella mordía su labio inferior cuando se ponía a pensar o analizar algo.
-Venga Cami.
-Jamás lo hemos hecho así.
-Por algo se empieza, cierra tus ojos amor.
Hizo un ruido raro con la garganta para indicarme que accedería. Yo sonreí y también cerré mis ojos.
-Estoy besando tus pechos, metiendolos en mi boca, eres tan dulce Camila.
Gimió bajo, estaba tocándose como yo quería.
-Usa una mano en tu pecho. Indiqué.
-Ok. Solo dijo.
-Me encanta besarlos hasta que toman ese color rosado, morder y lamer entre ellos ¿Continuo?
Pregunté mientras yo guíe mis dedos a mi entrada.
-Hazlo. Dijo con voz pesada.
-Beso también hasta tu ombligo, es tan pequeño, la piel de tu abdomen es suave y ahora estoy besando esa parte, justo encima de tus bragas.
Gimió.
-Sujeto tus piernas y con la boca bajaré tu ropa, lentamente.
-Lau.
-Cierra los ojos preciosa. Le exigí, mis dedos estaban húmedos. -¿Estas húmeda?
-Si. Se quejó.
-Estoy disfrutando tanto verte así, tocar tus pechos y besar entre tus muslos, tu piel, ahora estoy tocando tus pliegues, dios estás muy húmeda Cami.
Gimió más alto y suspiró.
-Puedo pasar mis dedos con tanta facilidad ahí, se deslizan con solo tocar.
Gimió otra vez.
-Estoy en tu clítoris ahora, ese pequeño nudo, me gusta tocarlo y estimularlo tanto, toca por mi Cami, siente mi mano ahí.
Mis pensamientos estaban realmente volando. Deseaba tanto estar junto a ella que me sentí al límite.
-Grita para mi amor. Le dije.
Ella me hizo caso y se dejó llevar.
Yo usé uno de mis dedos dentro de mi y traté de formar una escena en la que tomaba el hermoso cuerpo de Camila en mis manos.
-Quiero penetrarte, usa tus dedos.
-¿Cuantos? Preguntó en un gemido.
-Dos, hazlo y no dejes de gritar por mi.
Camila seguía al pie de la letra mis instrucciones y yo sentía que iba a estallar de solo imaginarlo.
Amaba verla venirse.
Así que seguí susurrando cosas lindas en su oído.
Los minutos se pasaron muy rápido, me di cuenta cuando Camila termino con un pequeño grito al teléfono. Yo me sentí al límite y estalle también. Había sido increíble.
Después de eso Camila rió muy alto, lo que me hizo reír también.
-Eres increíble Lau. Se quejó. Yo no podía dejar de reír, me sentía exhausta y trataba de controlar mi respiración.
-Me siento muy muy relajada. Cami respiró profundo esta vez. -Te amo Lauren.
-Yo a ti hermosa.
Tomé algo para limpiarme y me recargué en la cama para buscar la posición más cómoda.
-¿Quieres dormir ya? Preguntó.
-No, quiero platicar contigo todo el tiempo y fingir que estás aquí entre mis brazos.
-Pero que romántica estás hoy. Dijo con voz melosa.
-Te extraño, supongo que es eso.
Soltó una risita y escuché como se movía por la habitación.
-Dame unos minutos debo ir al baño.
-Ok, vuelve pronto.
Sonreí y esperé con paciencia a que regresara al teléfono. Cuando por fin lo hizo ambas decidimos dormir.
Para mí tranquilidad Camila había susurrando cosas lindas por el auricular, había cantado un poco para mi y logró que yo conciliara el sueño. Su voz era una buena manera de relajarme y soñar con cosas lindas. Yo me sentía como una niña pequeña, solo me había faltado mi beso de buenas noches.
-Descansa Lau, te amo demasiado. Escuché entre sueños que dijo antes de colgar.
Al día siguiente me sentí mucho mejor y miré contenta el teléfono al lado de mi cabeza. La llamada había sido tan buena para mi.
Tenía que comenzar mi rutina y arreglar toda la mierda de trabajo de una vez, así darle una sorpresa a Camila y los niños en casa.
ES MÁS CORTO PERO TENGO MÁS PARA EL FINDE. ESPERO QUE HAYAN TENIDO EL MEJOR DÍA DE SAN VALENTÍN AYER.
MUCHOS BESOS. 😘
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Lo que no ves
Fanfiction2da parte Lo que no se ve La realidad para Lauren ha cambiado, dos años después del nacimiento de Cameron todo terminó. Camila jamás había acabado de comprender su vida y para su mala suerte ahora no la dejaba estar cerca de sus hijos. En resumen...
