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LAUREN
Entonces estos dos van a estar juntos en esa reunión y al mirarse...estaba muy concentrada en mi escritura, cerca de la ventana y con el ordenador sobre las piernas. Mi imaginación y las ideas estaban fluyendo bastante bien desde que en casa la tranquilidad se respiraba.
Era tarde y Camila salió junto con los niños a visitar a mis suegros, yo había decidido quedarme en casa para trabajar. Tenía días sin recibir los rayos del sol y Cami se enfadaba, yo lo único que podía hacer era besarla y contentarla. Sonreía como tonta al recordarlo.
Miré atentamente toda la sala y observé esa imagen que me gustaba tanto, me inspiraba a diario.
Continué con la redacción​ por minutos hasta que la puerta de la casa de abrió de golpe. Si Camila y los niños habían regresado yo estaba demasiado concentrada en mi ordenador como para no escuchar el ruido del auto al llegar.
Un grito me hizo aventar el ordenador al sofá y levantarme.
-¡Lauren! ¡Lauren! Gritó Camila.
Yo me encaminé al pasillo principal con mi corazón latiendo a prisa.
-Cami ¿Que esta...
La pregunta se quedó en mis labios al sentir como se lanzaba a mi cuerpo, yo apenas pude sostenerla y sonreí por verla tan feliz. Besó mi cara con entusiasmo y le dí una vuelta en el aire.
-Cami. Supliqué una explicación, sus ojitos brillaban de felicidad y no dejaba de sonreír.
-Dios ¿Que pasa amor?
Tomé su mejilla y la obligué a mirarme.
-Dame un segundo. Se bajó de mi cintura y camino rápido hacía el auto. Yo la esperé en la puerta.
-Toma. Dijo guiñándome y me dió en la mano ese pequeño objeto blanco y con dos líneas rojas.
Mis ojos se abrieron de golpe y mi cuerpo se congeló.
-Esto...
Sin palabras.
-Si Lau. Sonrió como nunca.
-Wow, estás embarazada. Dijé sorprendida.
Ella soltó una carcajada.
-Lauren, por dios, como si no supieras que aquello que me introdujeron era con esta finalidad, esta positiva.
Rodó los ojos y me volvió a abrazar.
-¿Quieres decir algo? Me estás asustando. Dijo con voz infantil.
La metí a la casa y cerré la puerta con sus brazos aún en mi cuello. De pronto caí en cuenta de la maravillosa noticia y no contuve las lágrimas. La abracé con fuerzas y busqué sus labios.
-Cami, vamos a tener otro bebé, nuestro.
-Ajam. Dijo sonriendo en mis labios y me derretí. Llevé mi mano a su vientre.
-Estoy realmente feliz cariño, pensé que esto nos llevaría más tiempo pero wow, te amo tanto, no tienes idea cuanto y con esto, con el nuevo bebé, dios Camila eres la mejor, la más hermosa y sexy mamá.
Mis palabras salían a prisa y no perdí el momento, capturé sus labios con necesidad. Quería llevarla a la habitación.
-Pero ¿Porque hiciste la prueba? Se suponía que debíamos ir al médico amor.
-Si. Dijo apenada. Recargó su frente en mi hombro. -Pero hace días que me sentí mareada así que no pude con la duda, fuí a comprar la prueba luego de dejar los niños en casa de mis padres, cuando miré que era positiva quería solo decirte a ti y abrazarte.
Dios, su sonrisa. Limpie las pequeñas gotas sobre su mejilla.
-Tendremos otro hijo Camila. Susurré.
-Otro. Dijo casi sin creerlo, eramos realmente tontas, por que ambas estabamos sorprendidas aún cuando sabíamos que eso pasaría.
-¿Que mierda vamos a hacer?
Le dije en broma.
-Por lo pronto festejar en la habitación​.
Dijo en voz sensual y me obligó a seguirla.
-Espera ¿Tus padres ya lo saben?
-No. Se quitó a prisa la blusa. -Queria que tu te enterarás primero.
-¿Y los niños?
Tomó la orilla de mi blusa e intentó quitarla, al mismo tiempo besaba mi cuello. -Cami, espera.
Gruñó y bajó mis pantalones.
-Lauren, están bien ok, solo quiero esto.
Yo me reí, estaba hablando en serio sobre festejar. Pero que forma tan peculiar se le ocurría.
-Ok, pero luego haremos lo que yo diga. Asintió cuando aventaba el resto de su ropa al piso. Un rato más tarde, la observé ponerse la misma ropa, su cabello estaba despeinado y sus mejillas enrojecidas. Como después de haber hecho ejercicio. Se miraba en el espejo sin dejar de sonreír. Me gustaba hacerla tan feliz.
Con torpeza y sin poder dejar de mirarla me coloqué la ropa. Debíamos ir por los niños y peor aún darle la notícia a todos.
Llegó hasta mi para extenderme su mano.
-Vamos amor, ya es tarde y Cam debe estar molesto por no verte.
Sonreí de lado.
-Yo también quiero verlo pero en serio que en éste momento solo puedo concentrarme en ti.
-Basta ya, no lograras regresarme de nuevo a la cama.
Le dí una nalgada cuando se dió la vuelta. Me miró de forma agresiva y buscó pellizcarme pero no lo logró. Entre risas y juegos ambas subimos al auto.
Ella conducía sin dejar de sonreír. Era tan placentero verla así.
Si ella era feliz yo lo era al doble.
-Tu les dirás.
Apenas se estaba estacionando.
-¿Porque yo?
-Por que tu eres la activa, cariño.
Frunció el ceño, ella también lo era a veces, cuando quería hacerlo a su manera y sin pedir mi opinión, yo simplemente caía a sus peticiones. Además no era justo, por que su padre me lanzaría esa mirada de amenaza, la misma que tenía cada vez que besaba a su hija mayor en las reuniones. Incluso con solo abrazarla.
-Pero tu a veces...
-Ya, shh...Lau, tu se lo dirás.
Me quejé. -Pero ¿Porque yo? Repetí sin encontrar justificación.
-Por que lo digo yo Lauren y punto.
Me miró de forma amenzante y yo solo asentí.
Sostuve mi mano sudorosa en su espalda mientras caminamos a la casa.
Sinu abrió con la misma sonrisa de siempre y nos hizo pasar. En la sala llamamos la atención de Cam, quién jugaba entretenido con Alejandro.
-¡Ma! Gritó apenas me vió y corrió para que lo cargara. Yo le llené de besos sus mejillas. -Hola mi amor, te extrañé.
-Yo también Ma.
Alejandro me saludó desde su sitio, besé la mejilla de Sinu.
-Mamá, todavía no nos iremos, los acompáñanos en la cena, hay una notícia que debemos anunciar.
Todos guardaron silencio.
Ocupamos los lugares habituales en la mesa y a media cena. Alejandro interrumpió.-Venga, pueden decir de una vez esa noticia.
Apreté mi mano en la de Cami.
-¿Que es mamá? Preguntó Kilian con la boca aún llena de comida.
-No hables con la boca llena Kilian.
Camila lo reprendió.
-Lo siento, solo quiero saber.
Yo asentí como tonta y miré a todos los presentes, hasta Cam había dejado de jugar con su plato para ponernos atención. El me sonrió.
-Bien, bueno...pues, la notícia es que...
Mordí mi labio un poco nerviosa y Cami se rió a mi lado.
-Emmm...Camila esta...
-¿Enferma? Se apresuró Sinu a completar mis palabras. Se había preocupado.
-No, nada de eso, en realidad lo que yo quería decir es que...
Alejandro movió su silla un poco y el ruido me distrajo, me pusó un poco más nerviosa si se podía.
-Ella, esta...
-Estoy embarazada. Dijo Cami un poco molesta por mi titubeó. Sinu dió un gran aplauso y Alejandro guardó silencio.
Kilian entendía perfectamente lo que pasaba y ya lo esperaba pero Cameron nos miró sin entender nada.
-Vas a tener un hermano o hermana Cam, así como Ki pero más pequeño, mucho más, un bebé.
Frunció el ceño, me recordaba tanto a mi misma.
-Eso es una buena noticia mamá. Kilian se pusó de pie para besar nuestras mejillas y abrazarnos. Cami soltó una tierna risa.
-Gracias Ki, eres el mejor hermano ya lo sabes. El asintió e intentó chocar las cinco con Cam, pero el sólo seguía sin decir ni hacer nada.
Sinu nos miró divertida, como queriendo decirnos que estabamos en problemas con el pequeño.
Alejandro se pusó de pie y me pidió que hiciera lo mismo.
-Felicidades chicas. Rodeó mis hombros y me dijo al oído.
-Mas te vale no dejarla con tres hijos Lauren, estás advertida.
Pero que buena felicitación pensé.
Asentí un poco tensa e intenté sonreír. Sinu me atrapó en un abrazo más cómodo.
Miré como Alejandro abrazaba de forma protectora a Cami y ella correspondía.
-Lo planeamos bien Papá, no te preocupes. Asintió un poco más seguro.
Mientras tanto Cameron comenzó a llorar. Cami me dió una mirada preocupada.
-¿Cam? Ven aquí mi amor. Intentó tomarlo en brazos pero estaba enfadado.
-Oh oh. Dijo Kilian en voz alta. Esta vez fuí yo quién lo intenté tomar pero se resistía.
-Tranquila hija, deben tener un poco de paciencia, hasta hace momentos era el pequeño de casa. Sinu mencionó a mis espaldas y me pidió alejarme para intentarlo ella, por supuesto el pequeño aceptó ir a sus brazos y se acurrucó.
Alejandro nos pidió darnos un abrazo.
-Felicidades chicas, todo marchará muy bien y Cam se acostumbrara poco a poco. Correspondí su abrazo y besé la mejilla de mi esposa.
-Hey, eso no quiere decir que puedas besarla frente a mi.
Bromeó haciendo reír a todos, excepto a Cam. Nos miraba de forma extraña.
Mi corazón se sentía pesado, daría todo por no hacer sentir inseguro a Cam de aquella forma, para mi siempre sería mi pequeño, así como aún lo era Kilian. El próximo bebé sería amado igual que yo amaba a Cami y a los niños.
Por dios, sería mamá de otro bebé, ¿Como iba a sobrevivir a eso? La realidad me golpeó duro cuando pensé en el embarazo que tendría Camila, antojos, enfados innecesarios y su mal humor.

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