41

11 3 3
                                        

Acabé de enterarme de una verdad muy grande. Una qué hizo me diera rabia y tristeza.
Además de que me habían confundido de otra manera que no pensaba fuera posible se hiciera evidente en mi vida.

Todos habíamos separado al par qué se estaban golpeando, y quizá fuese por mi culpa. Pero, aún así no era la manera adecuada de enterarme que ellas habían obrado en una manera semejante a la qué ya habían hecho con Son Hyun Woo. La mayor diferencia entre las maneras de operar sus iniquidades, era las personas qué estaban obrando de forma inescrupulosa y manipuladora.

Veo los ojos de ella, cargados de vergüenza, ira, dolor, tristeza, y sentimientos tan encontrados que no me podría permitir reclamarle algo de lo qué había hecho.

Cuándo termino de refutar todo lo qué había guardado internamente, se levanta del suelo, con un tono triste y cansado va girando su rostro, de una manera lentamente pesada. Intentando hacer que no se notará su vergüenza y su miedo.

Al verme, bajo su mirada, de manera inmediata, y huyendo de sí misma.

Todos habían alejado a Lisa y Soyou del back stage, lo cuál quería decir que nuevamente estabamos los dos solos.

—(Mariana): Lo, lo... ash, no sé cómo decirte qué no puedo creer que hayas visto está parte de mí, tan horrorosa y cansada.
—¿A caso me querías pedir perdón por sacar tu humano interno? ¿Cuántas veces yo no lo he estado haciendo contigo, y no pasa nada?
—(Mariana): Se suponía que debía ser distinto, que tu humano interno es por una enfermedad que ha sido originada por un arrebatamiento de los tuyos. ¡¿Cómo comparas lo tuyo con mis estúpidos miedos?!

Le secó las lágrimas que escapaban de sus ojos, y le voy haciendo saber qué aún así la quería conmigo.

—¿No sientes qué te estoy queriendo profundamente? ¿Qué a pesar de todos tus errores, y todos tus miedos, tú sigues siendo tan o más importante para mí que cualquier otra mujer? *Le refutó con voz dulce y calmadora. Intentando hacer que viera le amaba profundamente.*
—(Mariana): Sólo pensaba qué debía estar a tu lado en silencio. No pensaba que debía aceptar cosas tuyas. Eso lo creía posible, pero, para los demás. No conmigo.
—Entonces, por eso fue nuestra última discusión, antes de ir juntos y sin planearlo, al otro lado del universo. En medio de un paraíso infinito que lo estaba sintiendo en lo más profundo de mi ser, sólo para qué tú lo vieras, pero seguías siendo obstinada, hasta ahora.
—(Mariana): ¿Cómo me pides algo qué jamás he experimentado?
—¡Jajaja, ¿Nunca has experimentado ser 'obstinada'?! ¿Entonces qué acabaste de hacer en éstos momentos con Lisa, mientras todos parecíamos unos locos, tratando de separarlas?
—(Mariana): Emm, bueno, reconozco que me empecine con ella, porqué quería destruirla inmediatamente, para que no tuviese la oportunidad de seguir adelante con sus planes insulsos.
—¡Jajajaja, cálmate, cálmate pequeñita mía. No es para que desgastes tu luz, con un ser qué no lo ha merecido!
—(Mariana): Es que hay momentos dónde me dan ganas de acabar con ella, sin medir consecuencias de lo que pudiera o no pudiera ser.

Nuevamente le acerco a mi ser, en forma de abrazo. Y le otorgo un abrazo improvisado de la nada.
No sé porqué razón tuve el anhelo de introducir mis manos en su blusa, y sentir un poco su piel latina, esa qué había imaginado por mucho tiempo, pero jamás me había permitido sentir, por temor a dañarle.
Ahora, todo era diferente, ahora todo había cobrado un valor inédito qué no sabía honestamente de dónde había salido éste.

Al introducir mis manos calurosas, en su blusa, pude sentir su espalda, lo qué por defecto hizo que cerrará mis ojos, casi de inmediato, y pudiera comprender un poco del lenguaje que su piel estaba diciéndome en un silencio profundo.
Eran las melodías de sus dolores y tristezas, sus amarguras y alegrías, sus temores, y victorias, era un todo por el todo, qué me habían hecho sentir el latir de su existencia misma.

Ella siente mis manos en su espalda, y hace lo mismo con mi espalda, entroduce sus manos en el interior de mi camiseta. Dejándome sentir el calor de ellas en mi piel. A diferencia mía, las de ella estaban temerosas y temblando de una forma tan tierna, pero a su vez tan profunda que dejaban en visto la magnitud de su pureza y el tesoro tan grande qué debía reconquistar una vez más.

Ella balbucea algunas palabras que no lograba entenderle, así qué lentamente voy acercando mi oído a sus labios, y le digo...

—Susurrame lo qué quieres decirme al oído, una vez más, mi amor...

En el momento en que le dije qué era «mi amor», sentí qué apretó un poco sus dedos en mi espalda, haciendo qué sintiera la calidad de su fuerza, pero también de su delicadeza humana.

Finalmente ella me susurra al oído lo qué no había podido entenderle hace unos pocos minutos atrás.

—(Mariana): Quiero qué te quedes conmigo para siempre.
Ésto fue lo qué acabé de susurrarte al oído.
—¿Estás segura qué querrías sanar a un enfermo de esquizofrenia paranoide, la cuál no es fácil de sanarle?
—(Mariana): Sí, estoy segura de ello. Porqué no hay mejor lugar en el qué pueda habitar, y ser yo misma, qué contigo, a mi lado.
—¿Puedo proponerte algo estúpido, pero necesario para mí?
—(Mariana): Díme, ¿qué deseas hacer?
—¿Puedo viajar hasta dónde viven tus padres, y tu familia, y haríamos una gran locura para muchas personas, lejos de ellas?
—(Mariana): Te refieres a...
—Sí, así es. Quiero hacer algo especial e importante allí, ya que Soyou hizo algo maligno aquí, que no ha sido restaurado. Por eso, quiero ir hasta allí, restaurar eso y hacerlo a solas contigo, sin que nadie más sea testigo. Mas que El Anciano, y quiénes están en aquél lugar. ¿Qué dices?
—(Mariana): Todo depende de cómo seas a la hora de reconquistarme, luego hablaremos del tema.

Me quita sus manos de mi espalda, me aleja unos cuántos centímetros de distancia, y me besa los labios, de manera tierna y apresurada. Luego, salé de allí a toda prisa. Cómo sí le hubieran pedido dejar el lugar.

Y aúnque se ha ido en ese momento, tenía la certeza de qué ella no se había alejado totalmente de mí. Mi alma blanca, ha llegado una vez más para iluminar mi alma oscura.

Alma oscura, alma blancaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora