En estos momentos nos encontrábamos en el tribunal, ya dentro de las salas que estaban preparadas para el “juicio” dónde el señor Kang se estaba haciendo la víctima de algo qué realmente no era cierto.
Al ver a su lado enfermo y triste, pude comprender que la fragilidad de la vida estaba latiendo en todo su esplendor.
Dolía mucho verlo tan mal, no sólo por su condición física, sino por su debilidad emocional que estaba transitando por obligación de su némesis.
Justo antes de entrar al tribunal, veo que Soyou estaba entrando de igual modo con Lisa, quiénes lucían contentas y sonrientes con todo lo que se estaba viviendo aquí en estos momentos.
No pude hacer mayor cosa, más que esperar, y torcer los ojos mientras ellas pasaban por nuestro lado, viéndonos con aires de risibilidad y burlón en sus rostros.
En ese momento Jan iba a golpearlas, pero también se mantuvo en su puesto, pues no podía permitir que la retaran por sus actitudes y sus maneras de hacerle sentir su vida.
Cuándo pasaron, Liz se para a mi lado derecho, tomándome desprevenida y algo pensativa, para hablarme.
—(Liz): ¿De dónde sacas tanta fuerza para tolerar todo esto?
—No lo sé, supongo que el ejemplo en ustedes ha sido mi inspiración para lograrlo. Pués he visto qué ustedes han pasado por peores tribulaciones qué la mía.
—(Liz): Te admiro, y quería agradecerte por todo lo qué has estado haciendo por nosotros en éste tiempo. Realmente valoró mucho qué hayas hecho eso, aún sin saber nada.
—He podido comprenderlo de mejor manera. Además que ustedes han estado para mí, cuándo menos lo esperaba o sentía necesario.
Liz me abraza, y me dice que me verá adentro, algo qué me devolvía a la realidad de tantas penumbres y cosas tan cargadas de tristeza.
En ese momento Jan me abraza por la espalda, y me dice en el oído algo qué me mantuvo algo qué pudiera ser mella en mi corazón.
—(Jan): ¿Lista para verlos en acción?
—Tengo miedo, tengo muchísimo miedo.
—(Jan): Eso es evidente en tí. Tú eres más miedo que persona. ¿No te das cuenta qué eso es grave y qué él no necesita eso, sino esa determinación que tuviste hace pocos minutos?
—Lo sé...
—(Jan): No, no lo sabés, porqué sí realmente lo supieras, deberías sentir adrenalina y no miedo. Eres demasiado torpe, no te das cuenta de ello, y eso es grave.
Entramos a la sala de audiencias, con las palabras qué me decía Jan en mi corazón y mi mente. Pues era obvio que le estaba haciendo un daño enorme y no era justo con él.
Ya había entrado el juez y todos los jurados, así cómo el fiscal, los abogados, de el señor Kang, y obviamente ya estaban Hyungwon con Changkyun. Estaba siendo algo doloroso ver cómo lo acusaban de cosas sin sentido, cosas qué eran más culpa de Kang, qué de él.
Entre más seguían los argumentos, más estaba la posibilidad de qué pudiera ser libre. Los alegatos no paraban de parte y parte, todo era tencionante, hasta qué Jan me hace un comentario gracioso y qué la ponía en evidencia a cerca de sus sentimientos por Hyungwon. Aúnque fueran leves, eran los qué la delataban y la hacían sincera.
—(Jan): Hey, no sabía lo sexy y atractivo que se ve ese estúpido flacuchento, siendo un abogado defensor y cumplidor de leyes. Me ha comenzado a agradar.
—Jajajajaja, Jan qué estupideces dices. Realmente me doy cuenta qué estás babeando cómo colegiala.
—(Jan): ¡¡¡Maldita sea, lo acepto, lo acepto, me encanta ese idiota. Pero no tienes qué quedarte calladita, sin decirle nada a nadie. Porqué estoy segura qué estás a punto de decirlo a los cuatro vientos.
—Jaja, en medio de algo tan serio, tenías que decir algo así.
—(Jan): Es qué me gusta su jodido aire a Spencer. Y tú no sabés ni quién es, para que vengas a joderme con ello.
Ya después de una breve introducción de la atracción de Jan hacia Hyungwon, era de esperarse que el Juez haya dicho qué los jurados podrían deliberar sobre el estado de libertad para Changkyun.
Y es aquí dónde se veía venir mi enorme temor y mi dulce desespero qué estaba sintiendo en éstos momentos.
Pasaron algunos minutos, y obviamente Hyungwon no escatimó en la oportunidad para ver a su dama de negro, quién hoy se veía más despampanante que de costumbre. Así cómo el Changkyun enfermo estaba contemplando mi rostro, con gran pesar revelado, a través del rostro, del cuerpo de Changkyun.
Realmente no me imaginé que se fuera a presentar una conversación con miradas entre nosotros. Pero, tal parece qué sí es posible y era ciertamente real. Muy real.
Llegan los jurados, y ya le han pasado su sentencia final del caso que se estaba presenciando en éstos momentos.
El juez los toma, y sin dar aviso, el Changkyun enfermo salé de su lugar, pidiendo misericordia al juez, para que todo esto terminará.
Algo qué me ha sorprendido y conmovido hasta los huesos y no se ha detenido en lo qué llevamos de proceso.
El juez lo mira, y compara los resultados con lo qué estaba viendo.
De repente el juez hace algo loco, y sin protocolo alguno sobre leyes y demás, tira todo, y dice algo qué nos ha sacado de tono a todos los presentes. Pero más a los Kang.
—(Juez): ¡¡En vista de todo absolutamente todo lo qué se ha visto en éste proceso. Qué por cierto, sí ha sido bien irregular, cómo manifestó el abogado del señor condenado. Hoy no daré el veredicto qué han dado los señores jurados, porqué no es un juicio justo.
Hoy diré que él saldrá libre, y no bajo fianzas o algo parecido. Sino qué saldrá libre, porqué su ser ha demostrado que está enfermo, necesita ayuda médica y qué sobre todo hay aquí, o hubo aquí alguién qué lo puede hacer mejor. Por eso queda en libertad desde éste momento.!!
Golpea con su escritorio y los guardias le sueltan las cadenas qué tenía en ellas.
Era obvio que el alma nos ha sido devuelta al cuerpo, y qué estábamos felices de ello.
Los chicos fueron a felicitar al abogado por su esfuerzo y su trabajo. Yo estaba en frente del Changkyun enfermo. Lo abrazó y le pedí qué lo dejará libre, porqué era un anhelo profundo que se necesitaba ver realizado por su lado más malo.
Él no me responde nada, sólo me abraza y se va lejanamente de mi frente. Me ha dejado en una nueva incertidumbre sobre qué iría a hacer.
ESTÁS LEYENDO
Alma oscura, alma blanca
Fanfiction«No quiero destruir tu alma blanca, con mi alma llena de oscuridad, debes abandonarme, aúnque no quiera, aúnque me cueste la vida olvidarte. Tú, fuiste quién me enseño lo que es el mundo. Y ahora, no puedo hacer mas que aferrarme, desgraciadamente...
