Todo estaba planeado, ya habían entregado el cadáver del fósil que nos estaba atormentando.
Los chicos se hicieron cargo de eso, pués realmente no quería involucrarme con tanta prontitud y demasiada pesadez encima.
Tal cómo hicieron con Min, se les devolvió el favor de la misma manera. Pero está vez, ya era personal.
Ahora, estaba solicitándole un favor a Jan, para qué me ayudará con la promesa qué le había hecho a Mariana. Después de todo, era la segunda, después de cuatro citas que teníamos para cumplir.
—¡Por favor Jan, es urgente. Además que ellas se van en pocos días!
—(Jan): Hummm, haber mi estimado cretino. Tú me pides qué hablé con los representantes y compañía de ellas, para hacer tus cosas gays, y de paso me dices ¡¿Qué yo voy a salir beneficiada de ello?!
—Así es... ¿qué dices?
—(Jan): Haber, compruébame cómo voy a salir yo beneficiada de esto.
—Díme qué quieres y lo tendrás.
—(Jan): Golpear tu patético rostro de torpe. Pero, eso no cubriría en nada, lo qué podría estar haciendo por ustedes.
—Jajaja, enserio.
—(Jan): Déjame lo consultó con mi almohada, cosa de qué ambas tengamos una profunda conversación y podamos saber qué pasará.
—¿Cuándo les dirás?
—(Jan): Déjame yo veré cuándo les digo y cuándo no.
Tsss, haber, no se trata de algo fácil, pedazo de animal.
Jan se va y yo quedo en ascuas. Trato de ver cómo lo podría estar haciendo a mi manera, pero no encontraba la respuesta de ello.
Salgo del trabajo de Jan, y veo que había un mensaje de ella, tan dulce y tierna, qué daban ganas de abrazarla.
“—(Jan): Torpe, tienes una suerte de esas monumentales. Acabé de hablar con ellos, e incluso con las integrantes del grupo, solicitando eso qué me pedías, y lo tienes, ya lo tienes. Dónde me hagan quedar mal, juro qué les partiré su cara con mis manos.
Disfruten de su cosa homosexual, qué por cierto me dan ganas de vomitar. #FinDelComunicado”.
¡¡Lo consiguió, lo ha hecho por nosotros. En verdad es un amor de mujer!! Aúnque siempre sea fría o de temperamento frío, siempre hacia las cosas de la mejor manera.
Empecé a dar saltos de emoción, y me había dejado llevar por la alegría, cómo un niño pequeño, por todo lo que estaba pensando.
Hace mucho tiempo no me sentía de ésta manera. Lloré, y reía tanto qué ya no sabía que estaba haciendo.
Así qué en ése momento sentí que debía estar dispuesto a despertarla, sin decirle nada. Tratando de guardarme todas las emociones qué tenía, para cuándo le viera.
Al despertarme, siento qué mi gozo todavía no se ha escapado del todo, y que aún se mantenía firme y a punto de salir.
Buscó mi celular, y tecleo “My white soul” pues ese era el nombre con el qué estaba guardado su número de contacto, le obturo para llamarle, y noto qué me ha respondido de una manera casí qué de inmediata. Algo qué no era común en ella.
—¿He despertado a una preciosa damisela?
—(Mariana): Jajaja, no, sólo estaba caminando por el parqué.
—¿Habré de sentirme preocupado por eso?
—(Mariana): Hummn, no, no que yo sepa, es solamente qué quiero caminar y respirar.
—Necesito qué termines pronto, ya qué tengo algo qué hacer contigo en estos momentos.
—(Mariana): ¿A qué te refieres?
—¿Vas a preguntarlo todo o vas a acompañarme de carácter urgente?
—(Mariana): Está bien, está bien, yo, voy ya para la casa. ¿Te parece bien qué pases por mí a las diez de la mañana?
—Perfecto, entonces nos veremos a esa hora.
Antes de irme, ¿qué estabas escuchando?
—(Mariana): Jajaja, celoso. Pués estaba escuchando a Jeremy Camp, en dónde me estaba sintiendo aliviada de todo lo qué ha pasado.
—Hummm. Buen cantante, buena canción. En fin, ya voy para allá, ya voy a ver a mi hermosa damisela.
—(Mariana): Nos vemos en pocos minutos. Ten un hermoso día.
Oír su tierna voz, y sentirme aliviado por sentirla tranquila, a pesar de tantas cosas. Era el calmante que mi vida necesitaba para darle un sentido a mi vida.
Me alisto de manera elegante, pués hoy era un encuentro más de los románticos, qué haya tenido con ella. Además qué vería una de sus facetas más puras y especiales.
Al subirme al carro, siento qué debía darme prisa, pués el tiempo se estaba haciendo más corto. Tenía una gran prontitud por verla.
Voy llegando a la casa de Jan, y a lo lejos estoy sintiéndome cómo un chiquillo ansioso por ver su mayor sorpresa en su vida.
He llegado hasta la puerta de su casa, y la he visto tan hermosa y tan bella, qué me ha sorprendido en todos los sentidos.
Me bajo del auto, para abrirle la puerta del mismo. Y dejarle un cumplido.
—Vaya, sí qué estás hermosa, el día de hoy.
—(Mariana): Igualmente digo de tí, estás muy guapo.
—Es qué tengo una cita con una hermosa damisela.
—(Mariana): En ese entonces, me voy.
—Tonta, me refiero a tí. Mejor sube al carro, porqué se nos hace tarde.
Mariana se sube al carro, con una ansiedad y con grandes espectativas de lo qué iría a pasar en unos momentos más.
En ese momento, contempló su sonrisa y su vista hacia el paisaje, disfrutaba mucho del estado silencioso y de la cálida brisa qué se estaba sintiendo en medio de nosotros dos solos.
Es allí, qué se me ocurre darle una idea de lo que iría a ser su sorpresa, para que pudiera disfrutarla desde ya.
Así qué decidí colocar la radio, con algo de GFriend, con su canción Rainbow, ya qué sabía era su favorita.
Ella me voltea a ver, de manera sorpresiva, y salta de inmediato en el asiento, sonriendo, contagiando el auto de alegría y de su brillosidad de persona. Era su esencia pura en medio del todo.
Ella decide subirle el volúmen al estéreo, y comienza a cantar a manera de mímica, haciéndome sentir qué cada letra de esa canción era para mí.
Eso era lo qué me gustaba de ella, qué podía ser espontánea y genuina, sin importar la condición o el tiempo, y tampoco sí había algo de dinero. Era una dulzura de mujer.
Pero, no sabía lo que se estaba preparando para ella en estos momentos de jovialidad en los dos.
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Alma oscura, alma blanca
Fanfiction«No quiero destruir tu alma blanca, con mi alma llena de oscuridad, debes abandonarme, aúnque no quiera, aúnque me cueste la vida olvidarte. Tú, fuiste quién me enseño lo que es el mundo. Y ahora, no puedo hacer mas que aferrarme, desgraciadamente...
