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Al final sucedió lo que no me esperaba, fuera a suceder tan rápido y apresuradamente. Era poder abrazar a mi gemela, la criatura que más he amado en tantos días de mi vida en la tierra.

-(Ingrit): Cuántos días, cuánto tiempo que quería hacer esto.
-Estoy muy triste, en verdad que éste encuentro para mí es triste.
-(Ingrit): No tuve las suficientes fuerzas, cómo para haberme quedado contigo, y con los chicos. Aúnque soy honesta, les he extrañado tanto, porqué quería quedarme con ustedes, para que departieramos tiempo de calidad con los chicos y mi hijo.
-¡¿TIENES UN HIJO?!
-(Ingrit): Sí, nadie lo sabía, hasta que envié una nota con Min. Pensaba que Changkyun te había hecho saber ello...
-No me hables de Changkyun, porqué no quiero sentirme mal, cómo hasta ahora lo hice. Por eso es que estoy aquí.
-(Ingrit): ¿Tú no comprendiste lo que hablamos una vez en Seúl?
-¿Qué podría comprender con eso?
-(Ingrit): ¿Recuerdas qué te dije que el verdadero amor debería ser paciente y qué jamás debía buscar un reconocimiento por ello?
-Sí, eso me dijiste. Pero, ¿qué me querías decir con eso?
-(Ingrit): Te quería decir que debiste haber hecho más allá de lo que hiciste para estar con él. Sé y sabía que Changkyun tiene un gran problema con su vida, y que te lastimaría de tal manera que tendrías que reponer tus piezas, por tí misma. Te dije que a pesar de todo el daño, podrías sacar esas espinas, producidas por un cactus que sólo ha querido creer que te podría derrumbar, con una de sus agujas diminutas. Y vaya, vaya que lo consiguió, se salió con su caminar, ¿Qué se siente haberte rendido, sin dar la más mínima muestra de fortaleza?
-¡¡¡LO MISMO QUÉ HICISTE TÚ CON SON HYUN WOO!!!
-(Ingrit): ¿Pretendes qué yo me sienta culpable de tus acciones, cuándo yo reconocí mi error y busqué a Shownu, después de años de haberle dejado?
-¡¡Pretendo qué no me digan que tengo la culpa de que todo sea tan asqueroso!!
-(Ingrit): No, no se te concederá ésa solicitud. Porqué tú te arriesgaste, tú permitiste que no viera tu lado fuerte, ni siquiera dejaste en claro el honor qué tienes en la existencia humana. Tampoco ví que aquél día en qué te hizo eso, hubieras dicho algo, sino que te fuiste, cómo huyen los cobardes de la escena del crimen, tapando sus nidos de cobardía. ¿Creés que estoy orgullosa de que hayas decidido venir aquí a la fuerza?
-¡Tú nunca estarás orgullosa de mí, sólo sabés que soy una basura, un holograma que quiso hacer mucho, pero que al final no consiguió el objetivo. ¿Por qué no me dejan tranquila y me hacen partir al lugar que merezco y es el seol?!

Caigo postrada en medio de todos los que estaban presentes, sintiendo un dolor agónico e insoportable para mi alma, era cómo sí el mundo en sí estuviera paralizado junto con mi dolor y mi agonía de seguir adelante conversando sobre mi vida.

El Anciano me toma en brazos, mientras estoy sumergida en el dolor y el llanto, dejándome sentir un poco de calidez humana, la cuál era valiosa y suficiente para que pudiera hacer cualquier cosa, menos pensar en él o sus acciones.

El Anciano susurraba una canción de cuna, que me transportaba al tiempo en que solía ser una pequeña niña que deseaba ser la alegría de sus padres, pero termino siendo la decepción por el modo en que se ha esforzado por hacer las cosas.

No era un lindo recuerdo, porqué me devolvían a las épocas dónde debía ser silenciada, o debía estar en un anonimato por parte de quiénes me rodeaban, haciéndome sentir menos que cualquier cosa, menos una persona útil.

Pasaban mis pensamientos, y justo así me sentí con Changkyun tantas veces, que no percibía la manera en que estaba siendo lastimada y tropezada por una nueva vez. Aquélla que daba amargura y resentimiento a mi ser, en búsqueda de que los demás bebieran de aquél estúpido y absurdo jarabe, que solamente yo estaba consumiendo por los demás, esperando que se hicieran daño.

Mis emociones, mi mente y mi alma se han ido a la basura, completamente, porque mi llanto silencioso se escuchaba fuerte y agónico, cómo el llanto de alguien qué estaba al otro lado de la pared. Sonaba como el llanto de un varón, uno que sentía muy cercano, pero a la vez distante.

No podía definir quién estaba al otro lado de la pared, sólo sentía el viento me rosaba por la cara, acariciando mis mejillas empapadas por las lágrimas, me quería liberar de aquél dolor, de aquél tormento eterno en el que me estaba hayando.

Sólo seguía llorando, cómo sí de alguna manera, fuera posible ser libre con sólo llorar, cómo sí misticamente mis emociones pudieran recobrar la vida qué tanto deseó, con sólo un poco de lágrimas y de melancolía que llevaba guardadas, y que nadie me había enseñado.

Sonaba el palpitar de mi corazón tan despacio, cómo triste, y tan triste, cómo pesado, sin sentir las ganas de continuar, he comenzado a quedar dormida en aquéllos brazos fuertes, pero al mismo tiempo frágiles.

¿Dónde habrá quedado todo lo qué hice una vez por ellos? ¿Por qué es mi culpa tener tanta rabia, y haberla desatado contra mí misma?

Dudas, hermosas dudas, que de día o de noche llegan con su suave voz susurrando sus temores, y sus angustias más profundas, a manera de personalización. Dudas, que saben cómo doblegar al corazón más firme y confiado en la bondad de la vida, y Un Ser Supremo que hace el papel de Juez y verdugo. Dudas que marcan el mundo, para generar un personaje que debe ser eliminado de aquél breve lapsus mental en el que uno se encuentra.

Estaba cerrando mis ojos, tratando de encontrar un nuevo límite para mis sueños y mis pensamientos; pero cuán equivocada estoy sobre todo lo que puedo conocer, por eso quiero abandonar el camino y detenerme ahora que puedo hacerlo.

No puedo seguir dudando de tal manera.

Alma oscura, alma blancaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora