El cerdo se había salido con la suya, ya que había quedado con él en su trampa.
Estúpida trampa que me había hecho la vida imposible y miserable en todo el sentido de la palabra.
Mi mayor consuelo era qué no había logrado su plan malvado en totalidad, y que ella estuviera a salvo. Los chicos no habían podido hacer nada, para evitar qué yo subiera a esa estúpida patrulla, pero sí hicieron todo lo posible por mantenerla a salvo en ese instante.
No sabía que hacer, o cómo huír de aquél invesil qué se creía león, pero no llegaba a hormiga negra.
Estar en la patrulla me daban ganas de escupirles a los servidores de éste cerdo. Pero tenía la certeza de que todo estaba comenzando, porqué se acabaría pronto para mi vida y la de los chicos. En ese momento, volteó a ver a uno de los oficiales y me he dado cuenta qué es Siwon, quién era uno de nuestros aliados en éste proceso de venganza.
Al verle, él me guiña un ojo, y dá otro tipo de indicaciones, para desviar la patrulla de su camino original. El conductor obedece, ya qué él tenía un rango más alto qué el del mismo chófer.
Al ver qué estábamos saliendo de zona urbana, para pasar a zona rural, él tomá la rádio, e iba a reportar lo sucedido, pero en ese instante Siwon usa su taser tábano electrónico paralizante contra él y lo hace desistir de su decisión de un modo inmediato. Se baja del auto, y pasa a tomar el control del mando, haciendo que el cuerpo de aquél hombre quedará en medio de la nada, sin qué nadie lo descubriera y que lo notará.
No puedo negar qué sentí un miedo intenso, el cuál me daba la sensación de estar con alguién mucho más superior a mí en todos los sentidos de existencia.
—(Siwon): Vaya, sí qué te protegen. ¿Qué hacían en ese lugar?
—Estaba intentando arreglar lo qué había dañado con Mariana.
—(Siwon): Bueno, pues habré de decirte qué no verás a Mariana sólo por hoy. Ya qué ustedes se expusieron en el concierto, y a parte rechazaste la oferta qué tenías con la engreída de Lisa. ¿Eres tonto a caso para hacer semejante cosa?
No podía responerle, ya qué me sentía muy desgastado; pués todo lo qué intentaba arreglar, terminaba dañandolo peor, o haciendo qué las personas que estaban a mi al rededor terminarán peor, por mi culpa.
Siwon notó qué estaba con mi mente en otra parte, así que siguió conduciendo, por un área rural de Seúl, la cuál yo no tenía una idea de su existencia.
Saca sus manos libres, y ha comenzado a llamar a quiénes les estaba debiendo éste pedazo de vida. Sin embargo, no podía tener la cordura suficiente para seguir varios meses o días después; cuándo en realidad se han puesto en la labor de hacerme pasar cómo un convito muy peligroso para la sociedad misma.
Mi mente divaga, mientras que Siwon poné el altavoz para qué supiera con quién estaba hablando ahora. No podía creerlo, estaba hablando con Mariana una vez más, nuevamente mi alma y mi corazón se estaban regocijando de felicidad, y gratitud por poder hablarle a la mujer de mis sueños, qué estaba presente en mis peores realidades.
—(Siwon): Parlotea algunas palabras con tu prometida. Después de todo, necesitan una buena charla después de todo el voltaje qué tuvieron que vivir en aquél lugar.
—¡Siwon, muchas gracias, en verdad...
—(Siwon): Sí, sí, no te emociones conmigo, más bien aprovecha esto, antes de qué me arrepienta y te deje tirado en medio de la nada, para que regreses a casa salvo.
—(Mariana): Señor Siwon, en verdad muchas gracias por lo qué está haciendo por nosotros.
—(Siwon): ¿Qué ninguno entiende qué deben hablar los dos? Quiero chisme santo, y no me lo dan.
Mariana y yo sonreímos a carcajadas por el comentario de Siwon, pues era algo inapropiado para la situación que estaba pasando en estos momentos. Sin embargo, fue lo mejor que pudiera tener ahora, ya qué estaba de regreso con una parte muy importante de mi alma.
—(Mariana): Por favor, manténte a salvo. Quiero qué estés bien, y qué no vayas a hacer nada estúpido.
—Estoy bien, no te preocupes por eso, no hay problema. Además, debo hacer otras cosas contigo qué aún no he podido hacer.
—(Mariana): Estoy en casa de Jan, mientras que pasa todo esto.
Siwon interrumpe nuestra conversación con un consejo qué en cierta manera tenía razón de ello.
—(Siwon): Yo de ustedes saldría de allí. Recuerden qué estámos hablando de los Kang, quiénes tienen todo rodeado de ojos fisgones en medio de lo qué consideran conocer.
—Ummm, Mariana, Siwon tiene razón. Deberían de salir de allí lo antes posible, recuerda qué Soyou te quiere dañar, al igual que el principal de los Kang.
Repentinamente Jan me responde lo qué estaba diciéndole a Mariana con Siwon.
—(Jan): ¿Tú creés que soy demasiado estúpida, cómo para no saber lo que pasaría sí siguiera en la otra casa? Eres tonto, muy tonto.
Nosotras estamos en otro lugar, dónde no has podido visitarnos, porqué han estado de turismo por el hospital.
En cuánto al idiota de Siwon, ¿A caso no te acuerdas, animal qué tú mismo nos ayudaste a escoger el lugar para mudarnos?
—(Siwon): Jajaja, lo siento, es qué pensé qué se habían devuelto a la choza qué tenían antes.
—(Jan): Zoquete, debería darte una golpiza.
—(Siwon): Apuesto a qué eres capaz de verme y abrazarme en tanto me veas.
—(Jan): Bien, pedazo de bodoque, ven ya mismo con tu traje de gatúbela, digo policía local, y comprobamos qué podría suceder.
En ese momento Siwon me lanza una mirada de picardía por el espejo retrovisor de la patrulla; dándome a entender qué iríamos para allá. Yo sólo pude emutar una leve sonrisa en la qué se veía toda mi carga.
—(Siwon): Bueno, pues allá te iré. Pero, debés darme posada, ya qué mi belleza esbelta se debe mantener más regia que de costumbre.
Finaliza la llamada, y él sigue conduciendo a la casa de Jan.
Al menos ya había un punto de llegada en éste caos.
ESTÁS LEYENDO
Alma oscura, alma blanca
Fanfiction«No quiero destruir tu alma blanca, con mi alma llena de oscuridad, debes abandonarme, aúnque no quiera, aúnque me cueste la vida olvidarte. Tú, fuiste quién me enseño lo que es el mundo. Y ahora, no puedo hacer mas que aferrarme, desgraciadamente...
