Pasaban los minutos más largos después de qué hablé con él. Eran los minutos en dónde todo se estaba confabulando de maneras que no sabría cómo describirlos o tenerlos en presencia de mi memoria.
Jan me miraba entre angustiada y curiosa, pués ella aún no sabía el porqué de la llamada, o las razones por las qué Changkyun estaba ahora mismo con Siwon. Y a decir verdad, ni yo todavía lo podía comprender, pués no había claridad dentro de mis memorias, para saber ésto que se estaba viviendo a continuación.
—(Jan): Y bien, ¿me quieres explicar, tu traje de marciano, el por qué Jooheon te trajo a casa, Changkyun está con el insecto de Siwon, Shownu dónde rayos está, y está llamada tan pendeja, pero a la vez, divertida qué acabaron de hacerme?
—Jan, la verdad es qué ni yo misma puedo entender el mundo y sus cosas locas, pero lo qué sí sé es qué en éste momento, estoy más cansada y confundida qué antes.
—(Jan): Ajá, ¿Por eso el grandísimo millonetas papanatas está a punto de llegar con tu “ex”?
—Realmente él no es mi ‘ex’. Sino que estoy tratando de regresar con él, pero paso por paso.
—(Jan): Hummm, ahora entiendo porqué estás así de vestida, sí entre idiotas y payasos se entienden.
—¡Bueno, entonces no te contaré las razones por las qué Siwon viene para aquí con Changkyun!
En ese momento le vibra el celular a Jan, al parecer era otra de las estúpidas llamadas qué se estaban haciendo, para no sé sabe qué. Ella responde, tan firme y determinada, cómo segura de sí misma.
—(Jan): Diga.
Pasaron los segundos y ella obtuvo una respuesta, para dar otra respuesta...
—(Jan): Entiendo, pero él no es nada mío, sólo es un gran amigo.
No sé dónde lo puedan ubicar en estos momentos.
Le hago un gesto a Jan de ¿qué estaba sucediendo? Y ella me devuelve el gesto de manera pronta, diciéndome que pronto me diría todo.
Quedo impaciente por lo qué podría decirme ella, ya que el rostro de Jan reflejaba angustia severa.
Jan finaliza la llamada, y antes de qué yo pudiera bombardearla con mis preguntas, ella me frena inmediatamente, diciéndome...
—(Jan): En tanto lleguen los chicos, te contaré todo. Por ahora, enciende el televisor y coloca el canal KBS, pero para ya.
Hago lo qué Jan me había pedido que hiciera, y de inmediato, veo qué estaban dándo noticias a cerca de los chicos, el concierto, la golpiza qué le dió Changkyun al señor Kang, me mencionaban, y sobre todo mencionaban a las chicas diciendo que éramos "las amantes clandestinas" de ellos.
Mi mente no paraba de girar, no paraba de dar vueltas, tratando de encontrar una respuesta a todo lo qué pudiera estar en mi vida.
No tenía la menor idea de ¿quién pudo haber hecho esto? Aúnque honestamente no hubiese otra respuesta más.
Las imágenes se hacían borrosas, por el agotamiento qué tenía, también por la paranoia qué estaba pasando, y por sentirme acusada en medio de una sociedad que no daba su brazo a torcer.
Pasaron algunos minutos, y es allí dónde siento qué tocan la puerta, Jan se levanta y abre con gran prontitud, hasta qué de pronto ví que eran Siwon y Changkyun en medio de nosotras.
Changkyun saluda a Jan, e intenta abrazarme, pero al darse cuenta de aquéllas imágenes que estaba viendo en estos momentos, no pudo hacer otra cosa más qué sentarse a mi lado, y ver lo qué tanto me perjudicaba. O en éste caso nos perjudicaba a todos.
Siwon y Jan se quedaron en pie, tratando de ver cómo había una pantomima en nuestra contra, y nosotros no pudiéramos hacer más que observar desde tierras lejanas.
Terminaron las imágenes malvadas qué habían hecho en menos de tres días qué había pasado el gran acontecimientos de mi vida en su plena totalidad de vida.
Es allí, dónde siento qué él me toma de la mano izquierda, y entrelaza los dedos en los míos, dándome una sensación de protección y de cuidado, qué no pudiera haber sentido en poco tiempo.
Todos habíamos quedado en silencio absoluto, ese qué nos inundaba de dudas y angustias internas que no podíamos resolver inmediatamente.
El mismo silencio qué se había hecho un caos mental, y qué afortunadamente fue interrumpido por el sonido aturdidor del teléfono de la casa, ese que hizo nos sacudieramos de un sólo golpe en medio del caos en el qué estábamos envueltos.
Las risas y los jugueteos espontáneos qué teníamos, habían pasado al plano de la quietud, entenebrecimiento y la desesperación de saberlo todo en cuánto a esto se refería.
Finalmente, Jan había optado por responder al estúpido llamado qué había sido hecho, al teléfono de la casa, en la qué ya estábamos habitando en medio de ella.
Jan coloca el teléfono en alta voz, para poder escuchar quién era el qué estaba llamando. Y cómo sí su séptimo sentido le hubiese avisado, comienza a grabar la llamada para alguna premonición que ella estaba teniendo en éstos momentos.
—(Jan): Diga.
—(Anónimo): ¿Viste lo qué te dije que vieras?
—(Jan): Ammm, no, yo estaba haciendo otras cosas muy diferentes a eso.
—(Anónimo): O sea, ¿Qué no descubriste la clase de porquería de hermana qué tienes?
—(Jan): Convivo con ella, ¿Qué esperabas, qué descubriera algo nuevo? Es lo más patético qué alguién pueda hacer. Y créeme, estoy hablando de ella, quién es el ser humano más patético y perdedora qué haya existido en la faz de la tierra. *Me guiña un ojo, tratando de disculparse y decirme que lo sentía en su idioma tan personal. Mientras que la llamada seguía.*
—(Anónimo): ¡Eres una estúpida! ¡Debiste ver la horrorosa y asquerosa hermana qué tienes! ¡¡Es una cualquiera!!
—(Jan): En eso estoy completamente de acuerdo contigo, ya qué en cierta manera, ella es la cualquiera más especial qué haya conocido cómo mi hermana. O sea, ¿esperabas qué lo negará, aún viendo qué cómete errores cómo cualquiera, siente cómo cualquiera, ama cómo cualquiera y vive cómo cualquiera de nosotros pudiéramos haber hecho en está vida?
—(Anónimo): Definitivamente no me pude desquitar con ustedes, por ahora, ya qué tú eres una invesil...
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Alma oscura, alma blanca
Fanfiction«No quiero destruir tu alma blanca, con mi alma llena de oscuridad, debes abandonarme, aúnque no quiera, aúnque me cueste la vida olvidarte. Tú, fuiste quién me enseño lo que es el mundo. Y ahora, no puedo hacer mas que aferrarme, desgraciadamente...
