Ilusoria cadena, innecesaria condena que liga dos vidas, nacimos solos pero destinados a vivir de a dos, esa sonrisa es tuya, el mundo se encoje y magnífica su existir, es perfecta, pues ya tus pies no caminan, ella te mueve, tus oídos callan amenos que sus gritos los despierten, estas muerto amenos que ella este a tu lado, hermoso pero contrastante más sin sus ojos estas ciego, la nitidez fría e incolora rodea tu vida, se desarma ese sueño indoloro que forjaste a su lado, impotente, se apaga la luz, el telón acaba tu tiempo, cierras los ojos para verla, la felicidad no importa pero vale la pena negarle el llanto a tus ojos en sueños a su lado.
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Relatos de un don Nadie
RandomCompilación de textos reflexivos, anecdoticos y fantásticos
