Esa paz que habita en un ser cuando siente ese silencio y entiende que le hace bien, esa felicidad tan dulce acompañada con una sinfonía carente de sonido, esa sensación que recorre el cuerpo alegrando la vista, agudiza el olfato y la percepción de sus ojos en silencio, su mirada tan cautivante conectada con la falta de palabras o ruidos, eso te complementa esa sensación de por fin tenerla y no necesitar ningún sonido, ese amor que te transmite con solo estar, no decir, solo acallar perdido entre sus ojos.
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Relatos de un don Nadie
De TodoCompilación de textos reflexivos, anecdoticos y fantásticos
