Tactos

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Llegue tan lejos como alcanzo mi vista, abri el cerrojo solo con la mente, las palabras fueron el conducto a una dimensión corpórea e intermitente, el humo en los pulmones callaba las tres voces, se sentía tan real a pesar de no serlo, dolió más de mil veces pero cada una de esas no sirvió, cada corte cicatriza, cada moretón sana, cada pensamiento permanece al tanto, al tanto del miedo, habiendo tantos medios elegimos la mentira, el vaso rebasó a la gota, inconsciente calmo te necesito, no se puede ver más allá del tacto, las voces no se escuchan, el aire no se siente aún así seguimos, engranes oxidados pidiendo parar, mecanismos tortuosos exigiendo más, quiero romperme, ¿dónde no duele nada? Evitemos ese lugar, como un sádico con anhelos hedonistas, tan frágil que no pareciera cierto, aquel pirómano extraña el mar, los océanos piden menos lágrimas, las sonrisas son risas forzadas, ¿cuando fue que acabo? Las costillas tiemblan con cada respiración, el frío quema, la luz molesta y la oscuridad asusta, por eso vivimos entre colores grises, tristes pero seguros, sabemos lo que no queremos, queriendo seguir sin ganas de seguir, estoy desorientado en esta vida ¿dónde está el sentido?

Relatos de un don NadieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora