Una recompensa oral
Me tomó de la cintura, y pegó su cara a mi flor abierta, su lengua subía y bajaba como una serpiente me abría y se saceaba de mí.
Acariciando con sus malditas manos, recorriendo y empapando sus dedos, me lanza una diabólica mirada de esas que pocos saben dar, me dice
- La tienes tan hinchada y algo rojiza. Te he dado duro esta noche. Deja que me encargue de eso.
Buscó un hielo y rápido comenzó esa sensación entre verano e invierno. Chupaba mis labios y los mordía con perversión. Sus dedos entraron y salieron de manera suave y lenta. Probaba de mi néctar y saboreaba con malicia.
- Me gustaría pegarte a la pared y darte más. Escuchar como rebotas en mi sexo duro, oirte gemir para por jod3r detenerme. Sacarlo de repente, ver que te desesperes y lo pidas.
No lo hizo y siguió jugando conmigo. Ese hielo parecía nunca acabar. Entre sensaciones cálidas, frías, calambres pélvicos y múltiples orgasmos ese cabrθn me tenía. Esa lengua, con ella hace maravillas. Esa noche habíamos cogido tanto que merecía una oral recompensa. Embestía en mí con esa endemoniada lengua. Cuando llegó el momento de mi corrida, abrió con su grande mano mi jugoso sexo, vio como esa miel emanaba, relamió sus labios y delicadamente recogió el producto, terminando con una lamida en mi botón, una chupada en mis labios y un beso con sabor en mi boca...©
K.M.
D.R.
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Tranvía de Musas
RomansaEs un nuevo proyecto basado en mis relatos eróticos, reflexiones e intento de poesía. Llevo desde los 15 años amando las letras y plasmándolas en relatos, pensamientos y reflexiones. **ESCRITOS PROTEGIDOS POR DERECHOS DE AUTOR. REGISTRADOS EN EL DE...
