Ahora resulta que no quiero...

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Irónico, ahora es a mi a quien le toca cortar con un hombre. Dando tantas excusas, convirtiéndome en una copia mejorada de sus tantas platicas diseñadas. Terminamos de tener una noche intensa, sexo, lujuria y un intento llamado amor. Me tomó de la mano y me llevo hasta su sala. Me sirvió una copa de licor. Después de tantas noches de sexo sin compromiso. Le entró el sentimiento, se contagió de eso que le llaman amor. Me sujetó de la barbilla y acarició mi mejilla.

Me habló tan dulce que casi me estremece. Me miró tan fijo que casi me convence. Me besó tan rico que casi me humedece. Cuando comenzó a exponer su monólogo de declaración. Mi semblante inmutó, mi mirada se volvió fría y la ironía emergió. No lo culpo por intentar conquistarme, por ofrecerse a enamorarme. Solté mi mano de él y como psicóloga utilicé mi lenguaje corporal como defensa. Crucé mis piernas y mis brazos los acompañó a crear un escudo.

Ahora me tocó hablar, le dije: - Yo no soy mujer interesada al amor, soy mujer para cog3r y cog3r sin restricción. Ya entregué mi corazón, me enamoré, pasé por esos caminos de rosas con espinas que perforaron cada uno de mis sentimientos, que distorsionaron lo que pensaba que era lo que llamas amor. No vale la pena que te enamores de mí, porque te tendré en una ambivalencia que te dolerá. Tal vez ahora esté sonriente, cariñosa y elocuente, más tarde seré bipolar, fribola y una vulgar maldiciente. Tal vez hoy me entregue como si te amara, a lo mejor mañana te uso para desahogarme solamente. Nunca le digo que no a tener sexo, pero por jθd3rte nada más te abra las piernas y te haga sentir que lo haces con un mueble. Pienso que eso nadie se lo merece, por eso elegí no enamorarme, no conquistarte, no actuar como si fueras mío y no limitarte.

No, no me llames rebelde ni amargada o aborrecía. Enamorarse es una elección a la cual no le voy apostar. Ustedes los hombres son tan predecibles, que casualidad que cuando una mujer decide seguirle el juego, ven que jugamos demasiado bien, son tan egocéntricos y machos alfa que se encelan al pensar que podamos ser así con otros. Entonces...les aflora los sentimientos como el mago cuando saca un ramo de flores de un sombrero. No me llames dura, sólo soy una mujer segura de lo que quiere. Ahora resulta que por ser mujer no tengo derecho a coger sin involucrar sentimientos.

Renace el machismo y me condena la sociedad. Me tachan de una regalada porque no cobro por lo que una put@ hace por oficio...

¡Que conveniente es la moral para algunos!

K.M.

Tranvía de MusasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora