Interés perdido

29 2 1
                                        

Interés perdido


Hace mucho lo noté, ya sus ojos no me anhelan como antes. Ya sus deseos hacía a mi cambiaron. Ya soy una mortal como cualquier otra, ante él ya no soy especial. Mi cuerpo le parece indiferente ya no daña sexualmente su mente. Por mis piernas ya no enloquece al parecer ya le soy indiferente. Ni hablar de las propuestas candentes, ahora, ahora resulta que son indecentes.


Pienso que su interés por mi ha quedado en el olvido, mientras otros hombre me hayan preciosa, ya para él dejé de ser una diosa. La jerarquía del amor realmente varían. Mis pechos los cuales desgutaba como un manjar único y exquisito pasaron ser dos adornos más que según él se ven bien. Al cabalgar en sus faldas siento hacerlo simplemente en un falo firme impulsando por instinto animal ya perdió el sentido del sexo en humanidad. Sólo es una simple necesidad, no hay amor, no un sentimiento sólo lo hacemos por una d

escarga un desahogo de su cuerpo.


Creo que hemos llegado a esa triste etapa de donde llega el mentado invierno. Mientras otros me miran como primavera, como un festival en el inicio de una verbena. Él me mira como un desolado desierto. Donde sólo cactus emana de él, para él no hay nada que yo le pueda ofrecer. Mis labios son insípido ante su boca ya no le haya el sabor a miel que ellos aún derrochan.


Se aburrió de mi alma, de mi esencia que ya no queda plasmada. Más de una y mil veces me esforcé para ser digna de ser amada. Penosamente ese hombre ha perdido el interés de la que antes me llamaba mi gran amada. Resulta que su esencia fue cautivada por una mujer malvada, que le despierta la estupidez y de v€nirse por instinto placer. Es que él ya no busca amor, ya pasó esa etapa que para algunos es de terror.

Lo que no sabe que la basura de uno es el tesoro de otro. Mientras él ignora mis intentos de complacer al oído tengo un diablo que me dice, vente háganoslo y olvídate de él. Al incitarme al pecado, me acaricia con lascivia, me estruja y sobaja mi fruta jugosa y algo tibia. Explora mi sexo y detalla cada uno de sus nervios con su lengua asotando en ellos. Destalla la puta que siempre vive en mi y me entrego al pecado. Porque la infidelidad no va sólo de un lado...Él perdió el interés y yo recuperé la esencia que me hace sentir viva y que me hace sentir mujer.


Keila M.

D.R.

Tranvía de MusasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora