En una de esas noches de añoranza, donde no encontraba la templaza... decidí navegar hacia el pasado. Encontré muchos recuerdos maravillosos, sonreí al ver a aquella mujer feliz al verte por primera vez. Muchas escenas se presentaron y la sonrisa de aquella mujer, por ti fue menguando. Se desvivía por hacerte feliz, mientras ella se cuestionaba hasta cuando, qué tendría que hacer para que aquel amor hiciera lo mismo por ella. Escena tras escena podía contemplar la verdad sin vendas. Podía ver con claridad lo que el amor la vista le obviaba. Es que esa mujer se dio cuenta que vivió años de migajas y decadencia.
Al fin el pretérito se encargó de llevarla a la escena donde aquel amor su corazón quebrantó. Donde una década de dedicación por la vorda se abalanzó. Sufrimientos y desamor aquella mujer día a día vivió. Había pasado el tiempo y con él, el sufrimiento. Ella como la dulce primavera tras un terrible invierno renació. Veía con claridad, recuperó su dignidad y ahora está lista para amar. Del pasado esa mujer no se pudo quejar. Lo que vivió fue a conciencia y no por terquedad. Es que a veces vivimos aferrados y esperanzados a que de hecho va a ocurrir un cambio. Lamentablemente se queda en eso en una vaga esperanza, no podemos colocar nuestra dignidad en un juego alazar.
Yo, al ver a esa mujer prometí no volver hacerla sufrir. Que cuidaría de su corazón que la próxima vez se enamoraría de ella misma y luego de un amor a devoción. Por una mala experiencia no podemos dejar de creer en el amor...es un sentimiento raro y cada quien lo define a su manera aunque él tenga su propia procedencia©.
Keila M.
D.R. 2018
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Tranvía de Musas
Roman d'amourEs un nuevo proyecto basado en mis relatos eróticos, reflexiones e intento de poesía. Llevo desde los 15 años amando las letras y plasmándolas en relatos, pensamientos y reflexiones. **ESCRITOS PROTEGIDOS POR DERECHOS DE AUTOR. REGISTRADOS EN EL DE...
