Él me hace vivir sensualidad mórbida casi un vicio letal. Cuando me desvisto frente a él pierdo la moral, desonro aquello que le dicen normal. No me interesa tener más curvas o más panza que la escultura social. Ya que a él le encanta toda esa voluptuosidad. No tengo el cabello lizo y eso a él le encanta porque ya no soy otra más con la misma característica que estipula los que dicen saber de belleza. Mi cabello es rizo, desordenado y a él le fascina tenerme como encorbada felina con sus dedos en mi cabello entrelazados.
Me llama su china hermosa, se muerde los labios y me acerca a él. Me hace sentir como su miembro se alza por mi. Recorre mi cuerpo con sus manos, lengua y labios. No deja de admirar cada parte de mi cuerpo, me dice que no la puede dejar de amar porque a él le pertenezco. Porque la mujer para él es un sagrado templo, pero yo, yo soy la diosa de ese sagrado lugar.
Desgusta de mis orgasmos, lo consume con devoción y se sacea con descarada pasión. Es un hombre que me domina y me tienta es un domador de su diosa griega.
Sus embestidas son bestiales en mi sexo, es como si me amara y me poseyera con un odio violento. Dice que no coincibe que otro hombre que no sea él profane mi templo. Que ni se le ocurra a una impura bestia sucumbir en mis obscuros deseos. Porque sus celos son peores que un lobo perverso. Él se torna intenso al imaginar que le pueda pasar tal atrocidad. Es por eso que me poseciona de esa manera tan infernal. Es por eso que llevo una marca por cada salvajada carnal, es su sello de su potestad©.
Keila M.
D.R.
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Tranvía de Musas
RomanceEs un nuevo proyecto basado en mis relatos eróticos, reflexiones e intento de poesía. Llevo desde los 15 años amando las letras y plasmándolas en relatos, pensamientos y reflexiones. **ESCRITOS PROTEGIDOS POR DERECHOS DE AUTOR. REGISTRADOS EN EL DE...
