Su mirada pícara y hasta algo perversa recorre cada una de mis curvas. Su mirada profunda atormenta cada uno de mis sentimientos.
Con voz estruenda y posesiva me ordena
- Despójate de tu vestido, también de tu sostén. Quita tus manos de tus frondosos pechos. Déjame contemplarlos porque tengo una nueva manera de degustarlo. Ante mi no te averguence que me vuelves loco y me fascina tal como eres.
Más de una confesión tengo que hacerle. Ese hombre con una mirada me doble ya a todos sus placeres©.
Keila M.
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Tranvía de Musas
RomansaEs un nuevo proyecto basado en mis relatos eróticos, reflexiones e intento de poesía. Llevo desde los 15 años amando las letras y plasmándolas en relatos, pensamientos y reflexiones. **ESCRITOS PROTEGIDOS POR DERECHOS DE AUTOR. REGISTRADOS EN EL DE...
