El encuentro

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El Encuentro

Nuestras miradas chocaron en esa fiesta del sábado. Intercambiamos más que miradas. Es obvio que ni fue amor, amor a primera vista...no creo en ello. Existe la atracción y después del trato, tal vez amor. Fue algo muy casual, sin mucho coqueteo, un hola, intercambio de números y listo. Él es muy guapo, pero vive lejos de mí. Nos escribimos y nuestras conversaciones son cada vez más intensa, candente y mi entre piernas lo siente.

- Sabes...desde que te vi me imagino como sería frotar mi verga entre tus caderas. Dejarlo libre, subir tu traje y deslizarlo por tu rodeadas nalgas. Me imagino que te lo acerco entre ellas y lo adentro en ellas. Te veo así parada de puntas frente a mí y abriéndotr para mí. Tu tersa piel, la quiero marcar con mis besos, acoger tus pechos, diccionarios, lamerlos y hacerte gemir con tan sólo mis chupadas. Luego subir por tu ya adolorido pechos por mis besos y subir hasta tu cuello...es que quiero saborearte completa. ¿Te gustaría ver como la tengo ahora?

Esa fue una de nuestras tantas conversaciones, pero fue la más cachonda. No sabía que responderle, ya estaba muy húmeda tras esa descripción y claro que quería ver su firmeza. Como la tenía, si sus venas eran pronunciadas, que tal si me volvía adicta a ella. En fin, al final...

- Mmm...sí, me gustaría mucho

Al cabo de algunos minutos veo bajar la imagen, entonces sí comencé a creer en el amor a primera vista. Me envolví en su color, su forma, veía mi boca acogiéndolo e imaginando su sabor.Desde entonces intercambiamos fotos que tenían como objetivo que despertara nuestra curiosidad. En algunas mañanas me levantaba y al ver mi celular...allí un mensaje que me encendía

- 'Me levanté con ganas de poseerte con mi boca y hacerte correr en mis labios. Quiero saber como sabe tu cuerpo...aunque temo hacerme adicto a él. Lindo día😘"

Después de algún tiempo, hemos quedado claro que no queremos involucrar sentimientos. Él es muy inteligente, no crean que sólo hablamos de cachonderías. Es un hombre que cautiva con sutileza, con palabras que me hacen palpar sus sentidos.

- Hola de nuevo, vaya que ha pasado tiempo.

Algo tímida pero con el corazón a todo galope, tantas conversaciones sensuales que me hacían humedece tan intenso de tanto imaginar. Al fin lo tenía de frente y no sabía como reaccionar. Acomodo mi cabello, lanzo una sonrisa de lado y contesto

- Sí, mucho tiempo, pero ya al fin estamos aquí.

Nos sentamos, pero al tensión, la forma en que tomaba su bebida, su mirada era penetrante. Me despojaba de mi ropa una y otra vez. De repente su mano comenzó acariciar la mía, un acercamiento fue suficiente para que mis labios respondieran a su boca. Nuestras lengua entraron en una danza que provocara sensaciones impuras. Su respiración se aceleró entre besos y caricias me dijo

- Vámonos, aquí no podremos seguir

Pago las bebidas, salimos agarrados de la mano de aquel lugar, entre risa y un paso acelerado tomamos un taxis. El viaje a lugar del encuentro. Una hermosa habitación, una vista al boulevard y unas ganas que gritaban de nuestros poros.

- Te deseo tanto, en cada una de nuestras conversaciones te hacía mía tantas veces...tuve orgasmos que llevaban tu nombre.

Coloqué un dedo en su boca y un con un beso en el cuello

- Shhhh...no hablemos, dejemos que nuestros cuerpos se satisfagan y recompensemos esas noche que también hice el amor a sola con tus palabras como protagonista de humedad.

Sus manos recorriendo por mis pechos, los apretaba

- Wow, que delicias, ufff, si que me encanta tu cuerpo. Tus pechos tan terson...me encantas

Mientras admiraba mis pechos bajó suavemente sus manos a mis cadera, me dio un jalón fuerte hacía su firmeza y la restregó en medio de mis piernas. Estaba tan duro que no pude contenerme las ganas de acariciar y apretar, saber que al fin esa verga estaba en mis manos y no sólo en mi celular. Al tocar el gimio y mordió sus labios. Como estaba pegada a la pared cerró su puño y dio un golpe de desesperación. Sabía que ya me quería poseer, pero era muy pronto. Volvió sus brazos a mis caderas, me besaba y me movía de lado a lado rozando con mi pubis su dureza.

Tomé el control, desabroché su pantalón y salio su firme verga. Ss movía un poco buscando ser atendido. Era más grande de lo que ya había visto. Lo besé deliciosamente, recorrí todo su tallo con mi lengua, eche saliba en su inicio y lo comencé a masturbar. Sus manos empujaban mi cabeza para que acaparar todo, con mucho esfuerzo lo logré. Me sujetó de los hombros y me levantó con algunas lágrimas de sus fluidos me besó.

Subió mi vestido quedando con mis pechos al aire y una suave brisa hizo entrada a mi nectar. Él metió su mano, entro dos dedos para luego lamerlos, hizo nuevamente lo mismo, pero un dedo dibujó círculos en él.

- Lo había visto, pero no sabía cuan brotado lo podía hacer crecer.

Su lengua bajo en mi monte Venus de allí bebió de mí, como si fuera una fuente vital para él vivir. Abrió mis labios, y succionó de mi botoncito. Su lengua recorría toda mi flor. Me besó, al fin sé que mi cuerpo tiene sabor. Sabor a pasión y lujuria.

Buscó un condón de su pantalón y pues protección ante nada.
Se acostó y me trepé en él. Ya era mucho el deseo, acomodé su pene, mis caderas juntos con mi pelvis explotaron en movimientos. Su calor con mi cálidos fluidos hacían un volcán entre los dos. Mientra danzaba en el acariciaba mis pechos y decía lo mucho que le gustaba. Su miembro creció más, tan palpitante, y sentirlo completo en mí, fue una de las sensaciones más ancestrales de mi vida. Se aceleró nuestro deseo se apegó al espalda de la cama quedando sentado, haciendo presión hacia abajo y pude sentir como palpitaba, su boca mordió y beso todo mi torso. Ya estábamos a punto de llegar al climax, con un pezón en su boca alcanzó su éxtasis. Un temblor se apoderó de mis piernas, eché mi cabeza hacia atrás y con una mano apoyada en pecho tuve ese intenso viaje.

Ese día parecía eterno, tuvimos sexo de formas innombrables, sexo porque amor nunca fue...cuando acabó aquel tranvía. Nos despedimos sin fijar una fecha para volvernos a ver, pero desde entonces aún anhelo tener ese otro encuentro©...

Keila M.
D.R. 2017

Tranvía de MusasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora